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Miércoles 18 de octubre de 2017
OPINIÓN
Formosa: mi visión del 5 de octubre de 1975
Por Aníbal Hardy. El exlegislador nacional traza un paralelismo entre lo que fue el acotado, pero intenso mandato de Héctor Cámpora y los doce años del kirchenrismo.
4 de octubre de 2017
Néstor Kirchner llegó a la Casa Rosada en el 2003, y 30 años antes también un 25 de mayo asumía la presidencia Héctor J. Cámpora. El tiempo demostró que el modelo de Kirchner fue el de Cámpora. Cuando yo tenía 25 años, estudiaba derecho en Santa Fe, Lanusse convocó a elecciones generales para 1973, Perón seguía proscrito desde 1955. No podía ser candidato. Entonces, en una de sus típicas jugadas, anuncia que el candidato va a ser Cámpora. El gran estadista había dicho: “Sigo proscripto, pero a esta elección la gano poniendo a cualquiera”. Los Montoneros vieron en la candidatura de Cámpora una posibilidad cierta y lo entornaron. Tras el triunfo electoral del 11 de marzo de 1973, el presidente constitucional no era Perón, sino Cámpora. Y allí surgió lo que se conoció como “camporismo”. Su permanencia en el poder fue breve, agitada y tumultuosa. Duró apenas desde el 25 de mayo hasta el 20 de junio del 73.

En menos de un mes, Cámpora se limitó a hacer lo que le ordenaba la cúpula de Montoneros, y el país fue envuelto en el caos. Se liberaron los terroristas condenados por la Justicia, los que estaban procesados y delincuentes comunes. Se produjeron la toma y ocupaciones de universidades, colegios secundarios, emisoras radiales, canales de TV, oficinas públicas y estaciones de ferrocarril y micros. Se quemaron los prontuarios y archivos delictivos en la sede de la Policía Federal. Era “la patria socialista”. Habían llegado al poder. Especulaban también con la precaria salud de Perón. “Cámpora, es el presidente, Perón es la estampita de Ceferino Namuncurá. Nosotros somos la vanguardia revolucionaria, que llevará al socialismo”. Así lo decían sus públicos documentos.

Pero, Perón era Perón. Indignado, ordenó a Cámpora que viajara a Madrid, y allí lo sometió públicamente a humillantes castigos verbales delante de testigos: “Me ha llenado el gobierno de p… y de zurdos. Esto es una vergüenza y una infamia...” El retorno de Perón al país, 20 de junio, fue la elegida para eliminar físicamente al líder justicialista, en Ezeiza. Desaparecido Perón, las organizaciones guerrilleras seguirían gobernando con Cámpora. Advertido por su amigo Vicente Solano Lima, Perón aterriza en la Base Aérea Militar de Morón, mientras en Ezeiza la custodia peronista asignada a la seguridad del acto desbarataban a sangre y fuego la intentona terrorista. Recuerdo que una exnovia de El Colorado, muy peronista ella, fue en tren de Rosario a Ezeiza, para recibir al General, pese a presagiarse lo que iba a ocurrir.

Cámpora fue obligado a renunciar. El 6 de setiembre, Montoneros pasa a la clandestinidad. Perón triunfa en las elecciones del 23 de ese mes con el 62 % de los votos. Continúa el accionar terrorista. Perón expulsa a columnas de la organización Montoneros de la Plaza de Mayo, tras calificarlos de “estúpidos, imberbes”. Ese discurso lo escuchamos en directo por radio, todos los formoseños en la residencia de estudiantes en Santa Fe. Montoneros comienza a operar coordinadamente con FAR y ERP. Todo un gran aparato subversivo, que no quiere elecciones, ni democracia, ni partidos burgueses. Buscan la toma del poder por la vía armada, para imponer el socialismo, porque como les enseñó Mao: “El poder nace del fusil”.

Entre 1969 y 1979, se produjeron acciones subversivas: atentados con explosivos, atentados incendiarios, intimidaciones armadas, atentados contra medios de prensa, secuestros, asesinatos,copamientos de unidades militares, etc.Y no olvido a los soldados asesinados del Regimiento de Infantería Monte 29 de formosa. Ese día 5 de octubre de 1975, en El Colorado, con mi padre y la familia vialera (DPV) festejábamos al medio día a orillas del Río Bermejo el día del Camino. Yo era el único abogado del pueblo. Ese día el actual concejal Hugo “Cachito García” y otros jóvenes fueron detenidos al “azar”, los que fueron trasladados a Formosa, alojados en Jefatura de Policía, primer piso a cargo del Comisario Albino Rojas, de donde recuperaron su libertad, ante mi gratuita gestión. Lo paradójico es que al regresar, fuimos encañonados y detenidos en Puerto Vélaz, (hoy Eva Perón-Chaco) esposados y trasladados en mi propio móvil a punta de ametralladora hasta la Dirección de Transito de Resistencia, logrando la libertad a las 48 horas. En esa época todos estábamos bajo sospecha.

En el 2003, con la llegada del matrimonio presidencial al poder se puso en práctica algunas ideas que caracterizaron a los grupos del 70, que fueron oficialmente reivindicados. Muchos cuadros integrantes de aquellas organizaciones ilegales pasaron a ocupar funciones de gobierno y otros permanecieron entre bambalinas. Lo cierto es que desde el primer momento, el grupo gobernante tomó alguna distancia de Perón y de su ideología, a la vez que desató una guerra contra la Iglesia, las Fuerzas Armadas, la Policía y fuerzas de seguridad, los empresarios, los hombres de campo y la prensa. Se ejerció presión sobre grandes supermercados, sindicalistas, gobernadores, intendentes y legisladores. El resultado de todas estas acciones fue el caos, gran corrupción en todas las áreas del gobierno, tanto nacional, como provincial y municipal, el aumento de la pobreza y la desocupación, la concentración de la riqueza en pocas manos amigas del poder y el enfrentamiento del gobierno prácticamente con toda la sociedad.

Muchos formoseños casi septuagenarios que vivimos la época de los dos demonios, hoy asistimos perplejos al triste espectáculo de como dejaron nuestra Argentina un grupo de pseudo montoneros que gobernaron durante doce años; robada, convulsionada, dividida, y sumergida en la irracionalidad, por lo que a esta altura de la historia, pedimos que María Santísima acompañe al pueblo, gobierno y Fuerzas Armadas, y el Espíritu Santo nos ilumine para que caminemos nuevamente por la dirección del Desarrollo y la Unidad Nacional.