BUSCAR FACEBOOK TWITTER
Viernes 17 de noviembre de 2017
NOTICIAS
Más de la mitad de los bonaerenses piensa que la reforma laboral lo afectará
Un sondeo de opinión realizado en el GBA infiere que un 48% estima que la propuesta oficial no generará inversiones. El 50% piensa que el sindicalismo no los defenderá ante el pedido del Gobierno.
9 de noviembre de 2017
¿Qué opinan los bonaerenses sobre los proyectos de reforma laboral y tributario? Ese es el eje de un estudio de opinión realizado en el Gran Buenos Aires, que estableció que un 54% de la gente teme que la reforma laboral propuesta por el Poder Ejecutivo vaya a afectarlo en su trabajo. Un gran porcentaje, casi el 70% no quiere que se modifique eventualmente la forma de computar horas extras, y el 65,3% cree que las indemnizaciones deben ser pagadas por el empleador.

El estudio de la consultora Analogías se efectuó en los 28 municipios que integran el área metropolitana de Buenos Aires, y se relevaron 2.120 casos efectivos de forma telefónica, y se buscó evaluar el grado de acuerdo que exhiben los vecinos con las reformas propuestas por el Gobierno nacional en materia previsional, laboral y tributaria.

En primera instancia, el estudio describe que, en líneas generales, los vecinos se muestran informados en buena medida respecto a las reformas impulsadas por el Gobierno tras las elecciones, donde más del 50% afirma estar “muy” o “bastante” informado y tan sólo el 14,5% se muestra “nada informado” respecto al tema; y consultados sobre a quién cree que estas reformas benefician en mayor medida, casi el 50% cree que principalmente a los grandes empresarios, y un 16% los trabajadores y jubilados.

La reforma laboral parte de un contexto adverso en lo que refiere a percepción de la situación laboral personal: un 41,5% cree que ésta empeoró durante el último año, contra sólo un 19,9% que afirma haber mejorado. Asimismo, se verifica una resistencia importante al evaluar posibles cambios específicos a la legislación en materia laboral. Por ejemplo, casi el 70% está en desacuerdo con que se modifique eventualmente la forma de computar horas extras, y el 65,3% cree que las indemnizaciones deben ser pagadas por el empleador, en lugar de constituir un fondo de seguro abonado por los propios trabajadores.

Cabe mencionar que el 54% de los entrevistados consideran que la reforma laboral propuesta por el Gobierno va a afectarlo en su trabajo, contra un 25,8% que cree que no, y otro 20,2% que no sabe. Y respecto a las consecuencias buscadas por la reforma en lo que refiere a un aumento de la inversión privada, las expectativas de los vecinos del GBA son divididas: un 37% creen que la reforma puede acelerar las inversiones, contra un 48,4% que no.

Consultados sobre los proyectos de reforma previsional, un 45,7% de los entrevistados consideran que las jubilaciones deben continuar actualizándose con los criterios fijados por la Ley de Movilidad Previsional vigente, contra un 26,8% que cree que deben ajustarse por inflación exclusivamente. Es interesante revisar cómo en este caso, un 52,8% de los votantes de Cambiemos acepta que las jubilaciones se actualicen sólo por inflación, contra apenas un 7,3% que lo hace en caso de los votantes de Unidad Ciudadana.

Sobre las expectativas de la reacción política ante las reformas los vecinos del GBA desconfían sobre la posibilidad de que la CGT defienda efectivamente a los trabajadores y jubilados en caso que la reforma los perjudique: el 50,4% creen que el sindicalismo no los defenderá, contra un 30,5% que cree que sí, y otro 19,1% que no lo sabe.

La desconfianza hacia la CGT es compartida tanto por los votantes de Cristina, como por los de Bullrich, y en cambio, la aceptación a la central obrera es mayor entre los votantes de Massa y de Randazzo.

Finalmente, consultados sobre la percepción y expectativas económicas a mediano plazo, los entrevistados se muestran divididos, aunque predominan levemente los pronósticos negativos: quienes esperan que la inflación y el desempleo sean mayores el año próximo alcanzan un 41,6% y un 43,5% respectivamente.

Las perspectivas dependen muy marcadamente de la imagen que se tenga del presidente. En el caso de la inflación, por ejemplo, entre quienes consideran que su gestión es “muy buena”, sólo el 1,7% esperan que ésta se acelere el año próximo, mientras que entre quienes la consideran “muy mala”, la cifra sube al 76,3%.