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Viernes 17 de noviembre de 2017
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De Vido cargó ahora contra Massa, Ocaña, Lousteau y Randazzo
A través de una nueva carta pública, el diputado nacional detenido habla de monjes negros, carga contra “el conglomerado mediático” y se pregunta por qué esos dirigentes que fueron funcionarios K y recientemente candidatos no denunciaron la “corrupción K”.
11 de noviembre de 2017
Los fines de semana suele difundir a través de las redes sociales Julio De Vido cartas públicas a través de las cuales realiza fuertes cuestionamientos desde su lugar de detención. En esta oportunidad la emprendió contra Sergio Massa, Graciela Ocaña, Martín Lousteau y Florencio Randazzo, recordándoles su paso por “la década ganada”.

La carta, escrita a modo de artículo, se titula “Los monjes negros o el extraño encanto de dejarse traicionar”, y le apunta a los “monjes negros”, a “un Príncipe” y cita a Nicolás Maquiavelo.

Al hablar de monjes negros, señala que “los actuales, no son sanguinarios en términos materiales como sus antecesores históricos; pero su nivel y capacidad de traición es enorme y su inmoralidad y falta de códigos, nauseabunda”. En ese sentido señala De Vido que “en la Argentina hoy y en el pasado cercano los hubo y las circunstancias de su conducta las estamos sufriendo algunos, por ahora, en las cárceles de Macri”.

“¿Cómo podríamos explicar que Massa, Ocaña, Lousteau y Randazzo fueran candidatos en contra frontalmente de la conducción del FPV o de sus candidatos? ¿Quién los nombró y sostuvo en los cargos más importantes de la administración al frente del país y en algunos casos como ministros ‘estrella’ en la década ganada?”, se pregunta el diputado nacional preso, que dice tener “muy en claro el rol que políticamente cumplieron esos candidatos y para quién, y no me refiero a Mauricio Macri, sino al conglomerado mediático al que este poder ahora reporta. El conglomerado que realmente maneja el Poder en la Argentina”.

Según De Vido, los medios “blindan y brindan absoluta impunidad a los monjes negros que encumbraron”, y luego sostiene que “el poder en la Argentina, expresado en los medios concentrados protege a estos personajes porque seguirá necesitando a futuro de sus servicios para destruir al Movimiento Nacional desde adentro”.

De Vido insiste en cargar contra Massa, Ocaña, Lousteau y Randazzo y se pregunta “qué monje negro los impulsó y promovió. Sin duda, encontrarán su o sus nombres y estoy seguro no se equivocarán. ¡Al que le quepa el sayo, que se lo ponga carajo!”.

“Esos candidatos realizaron sus campañas centrándose en lo que llamaron ‘la grande y nunca vista corrupción k’. Yo me pregunto y le pregunto, amigo lector, en los meses o años que llevaron adelante sus gestiones como funcionarios, como ministros ¿no lo vieron? ¿no vieron esa nunca vista ‘corrupción k’? Si la vieron, ¿qué hicieron? ¿por qué no la denunciaron? Si existieron los actos de corrupción que denuncian ahora ¿cómo no dijeron nada cuando eran ministros o cuando los despidieron? Si hubo corrupción ¿qué papel jugaron ellos? ¿eran cómplices o encubridores?”, se pregunta De Vido, que les advierte a los fiscales federales que eso se llama “encubrimiento o coplicidad”.

Y tras preguntarse si mienten esos candidatos, “estaríamos hablando de una vileza y lenidad propia de la catadura moral de sus impulsores: los monjes negros2.

“Está muy claro que jugaron electoralmente cumpliendo el pedido de sus mandantes, preparados preliminarmente por sus impulsores, pero ellos no los premiarán ni serán jamás sus socios, ni siquiera sus empleados. Son sólo sus sirvientes y por el momento, solo por el momento, no los acosarán con carpetazos (con los que dan lugar a las impresentables causas judiciales que armaron contra nosotros) hasta lograr injustas e ilegitimas privaciones de libertad selectivas, para llevarnos a la cárcel donde nos recluyen y en la que tal vez muy pronto nos acompañarán”.

Termina firmando como siempre, como “Diputado nacional. Preso sin condena”, y agrega ahora más precisiones: Cárcel de Marcos Paz. Pabellón 7. Módulo 5. Celda 5702.