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Jueves 18 de enero de 2018
OPINIÓN
¿Cuándo un sistema de Seguridad Social?
Por Juan Carlos Tomasetti. Si nunca iniciamos una política de largo plazo en Seguridad Social, tampoco nunca lograremos tener un Sistema, que sea solidario y que atienda los principios de universalidad, integralidad e inmediatez. No más remiendos de corto plazo.
23 de diciembre de 2017
Desde hace más de 50 años en nuestro país, subsiste una problemática en Seguridad Social, fruto de las improvisadas políticas de cobertura de las contingencias, biológicas, sociales, económicas, y otras, que mujeres y hombres, debemos enfrentar en nuestra vida. Esas improvisadas políticas, nada hicieron hacia una tendencia sostenida de la universalidad, tampoco a una cada vez mayor integralidad, y sí pusieron obstáculos a una mayor inmediatez en el derecho de los beneficiarios.

Fue necesaria una sentencia de la Corte Suprema -caso Badaro y muchos otros-. Claro que su efectivización no fue la justa solución.

Nuestra anterior afirmación es una realidad de lo que no tenemos, y debiera ser un Sistema Nacional de Seguridad Social, único para todos los trabajadores dependientes del Sector Público argentino (sector público nacional, sectores públicos provinciales, municipales y Ciudad Autónoma de Buenos Aires); para todos los trabajadores dependientes y autónomos del sector privado, también para todos argentinos sin coberturas, para todas sus faltas de ingresos a una vida digna y para todos los argentinos que voluntariamente se adhieran.

Con las cualidades de todos y cada uno de los habitantes de nuestro país, sin injustas diferencias por donde están domiciliados en el territorio nacional, la Constitución Nacional es una sola y para todos.

Ello exigiría una relación -activos /pasivos- superior a las actuales, en los múltiples regímenes, nacionales, provinciales, incluso municipales, que los hace a todos esos regímenes, hoy sin excepción, actuarialmente insostenibles, pero los más grave es que son faltos de solidaridad social nacional (solo solidaridad grupal y en algunos casos local).

En el caso concreto de la actual Administración Nacional de Seguridad Social (que presenta idéntica problemática de financiamiento que todos y cada uno de todos los regímenes jubilatorios provinciales, municipales, especiales, diferenciales y otros), los actuales recursos de su financiamiento, son un ejemplo más de la improvisada temporalidad a que nos referimos (sin entrar a analizar los destinos actuales del Fondo de Garantía de Sustentabilidad que merecen tratamiento específico). No debemos seguir improvisando soluciones parciales.-

A continuación detallamos los recursos tributarios asignados a la ANSeS:

- De la masa de impuestos coparticipables el estado nacional retiene por leyes N° 24.130 y 26.078.

- El 15% para atender el pago de las obligaciones previsionales nacionales y otros gastos operativos. Sin limite de tiempo.

- Impuesto a las ganancias.

Ley Nº 20.628 (t.o. 1997 y modif.)-Ley no 26545-titulo II - Ley Nº 26.078.

En primer término se efectúa una detracción anual de $ 580.000.000, que se destina a:

a) $ 120.000.000 anuales para la administración nacional de la seguridad social (ANSeS).

Del total recaudado luego de restado los $ 580.000.000.- indicados se asigna un 20% al ANSeS.

- Impuesto al valor agregado

- Ley N° 23349 (t.o 1997)- Ley Nº 23.966, art. 5to. título 2 - Ley Nº 26.078

Del total de la recaudación se detraen los reintegros a las exportaciones,

Del resto recaudado se le asigna un 10,3 % exclusivo al ANSeS.

- Impuesto sobre los combustibles líquidos y gas natural (Ley nº 23.966, título III, cap. IV. Ley Nº 24.699, art. 2°) y Ley Nº 26.078.

El gravamen sobre las naftas, gasolina natural, solvente, aguarrás y a los productos compuestos por una mezcla de hidrocarburos, en la medida que califiquen como naftas de acuerdo a las especificaciones técnicas de la reglamentación respectiva asigna un 21% al ANSeS.

El total recaudado del impuesto que grava el gasoil, diesel-oil, kerosene y el gas natural comprimido se destina al ANSeS.

- Impuesto adicional de emergencia sobre cigarrillos

Leyes N° 24.625 y 26.658 se destina total recaudación al ANSeS.

- Impuestos internos – automotores gasoleros

- Ley Nº 24.674 - se destina total recaudación al ANSeS.

- régimen simplificado para pequeños contribuyentes (monotributo)- ley Nº 26.545

Componente impositivo

Se asigna un: • 70% al ANSeS.

Componente previsional

Se destina total de recaudación al ANSeS.

- Impuesto sobre los bienes personales

Ley nº 23.966, título VI, art. 30 y ley Nº 26.078

Hasta el año 1996 se asignaba un 90% al financiamiento del Régimen Nacional de Previsión Social. Se suspendió hasta la sanción de nueva Ley de Coparticipación Federal . Permítanme recordar el texto del Art 75 de la Constitución Nacional.

Todo este laberinto se fue modificando (o remendando …) con más “calles, puentes, desvíos, subas, canales, cunetas, etc.) pero no lograron QUE EL AGUA DEL LAGO llegue a satisfacer la sed de los habitantes.-

La sostenibilidad financiera a mediano y largo plazo, es en la actualidad, el crucial desafío de los múltiples regímenes de seguridad social, ello derivado de las mayores erogaciones por la extensión y ampliación de prestaciones (envejecimiento demográfico para las jubilatorias y de mayores costos en atención de salud para las obras sociales). Investigaciones académicas y estudios sobre la materia en el mundo, indican de países que han creado regímenes complementarios (usando nuestro léxico) y fondos de reserva para garantizar la sostenibilidad a largo plazo de esos regímenes y disponer de una salvaguarda para periodos de dificultad, incluyendo expresamente otros recursos en las fuentes de financiamiento.

Todos esas elaboraciones coinciden y ratifican la condición de que esos regímenes deban tener una administración eficiente, rigurosa y sólida, a la hora de definir la inversión de los fondos, para hacer frente a un contexto complicado dominado por instrumentos financieros complejos y con eventuales crisis en los mercados financieros. Las administraciones de los regímenes tienen la difícil tarea de minimizar estos riesgos, por ello no olvidemos la experiencia de los resultados en el mediano y largo plazo en nuestro país,

Nos parece interesante reproducir una recomendación de la Asociación Internacional de Seguridad Social: “Aun cuando las decisiones sobre los niveles de cotización y prestaciones varían de un país a otro, todo el mundo está de acuerdo con el objetivo de garantizar la sostenibilidad financiera de la seguridad social… y se acepta a título general que es necesario garantizar los requisitos de responsabilidad y transparencia financiera. Estas cuestiones son fundamentales, sobre todo porque las futuras inversiones en seguridad social se convertirán en un puente entre distintas generaciones”.

En otro estudio de ese organismo, observamos estas afirmaciones que consideramos enriquecen nuestras opiniones, sobre la administración de los fondos de la seguridad social

Los fondos bajo gestión de las organizaciones de seguridad social han aumentado significativamente estos últimos años, pero al invertir estos fondos dichas organizaciones tienden a hacerlo en sus clases de activos tradicionales. Ello a pesar del número creciente de pruebas de que el rendimiento de las inversiones sociales y económicas no es necesariamente

inferior al rendimiento en clases de activos comparables.

- Quienes llevan a cabo inversiones sociales y también económicas generalmente no destacan estas últimas inversiones en sus informes anuales, y si una organización no está llevando a cabo actualmente inversiones sociales, es muy probable que no considere llevarlos a cabo en un futuro próximo.

Para mejorar el grado de utilización de las inversiones con fines sociales y de las inversiones con objetivos puramente económicos, se debe garantizar procedimientos de una buena administración apropiados para salvaguardar dichas inversiones. Deberán divulgarse los criterios claros sobre las inversiones sociales y ser claramente explicado a todos los interesados.

Por todo ello la inversión de los fondos de manera incorrecta por desconocimiento u otras razones producirán rendimientos reales negativos y a mediano plazo agotaran el capital. Reiteramos la importancia de la reglamentación, inversión y administración de esos fondos.

Es básico conciliar los riesgos que podrá soportar el régimen, cumplir sus obligaciones con los afiliados y los objetivos de las inversiones. Los regímenes deben realizar una combinación apropiada de sus activos para garantizar su sostenibilidad financiera en el mediano y largo plazo.

Cuando repasamos la historia de los diversos regímenes jubilatorios complementarios que funcionaron y funcionan en nuestro país, dado la heterogeneidad de las organizaciones y de los resultados de sus gestiones, no consideramos sus ejemplos como muestra de una valoración sobre el tema.

Ex docente de grado y post grado UNCBa. Facultad de Ciencias Económicas