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Domingo 21 de enero de 2018
INFORMES
A buen ritmo, la Cámara de Diputados se reunió 21 veces, pero no hubo sesiones ordinarias
Fueron tres encuentros menos que en 2016, en un año parlamentario atravesado por las elecciones legislativas. Cuatro de las sesiones se desarrollaron durante el período extraordinario. Marcos Peña visitó el recinto en cuatro oportunidades y hubo cinco debates en minoría. Diciembre fue el mes más caliente.
2 de enero de 2018
Por Carolina Ramos

El reloj marcaba exactamente las 4 de la mañana cuando un exhausto Emilio Monzó les deseó a los diputados “felices fiestas”. Era la madrugada del 22 de diciembre, casi víspera de Navidad. Con largas jornadas de tensión sobre sus espaldas y pocas horas de sueño, los legisladores terminaban un año parlamentario que será recordado por la postal de un diciembre frenético, que soslayó otros 10 meses de trabajo a buen ritmo.



La Cámara baja se reunió un total de 21 veces en 2017, según el clásico relevamiento de parlamentario.com. Fueron tres reuniones menos que en 2016 y 10 más que en 2015, año signado por las elecciones presidenciales. En esta oportunidad, la campaña volvió a afectar la labor: tanto en agosto como en octubre, cuando se celebraron las PASO y las elecciones generales, la única actividad en el recinto fue la visita del jefe de Gabinete, Marcos Peña.

De las 21 reuniones, hubo cinco desarrolladas durante el período extraordinario. Diputados sesionó el 15 de febrero para convertir en ley el nuevo régimen de ART (Aseguradoras de Riesgos de Trabajo), y luego tuvo otras cuatro reuniones en diciembre, ya con la nueva composición, para aprobar el paquete de leyes económicas que envió el Poder Ejecutivo post-victoria de Cambiemos en las urnas.

En una actitud reconocida por la oposición, Peña volvió a cumplir, casi a la perfección, con el mandato constitucional de asistir al Congreso una vez al mes. A Diputados concurrió cuatro veces -el 22 de marzo, el 31 de mayo, el 30 de agosto y el 4 de octubre-, y otras cuatro fue al Senado. Con intervenciones más picantes que otras, el jefe de Gabinete supo sortear cada presentación y envió todos los meses el informe escrito.

Una de cal y una de arena. El año que acaba de irse dejó una marca distintiva que puso a la oposición con los nervios de punta: la ausencia total de sesiones ordinarias. Todos los encuentros fueron de carácter especial, lo que le permitió a Cambiemos fijar el temario de los debates y prescindir de los siete días reglamentarios desde la firma de los dictámenes para poder avanzar con proyectos en formato “exprés”.

“Lo que debería ser una excepción se ha convertido en regla. Esto no sólo es así cuando la oposición quiere tratar un proyecto, sino que llamativamente se ha convertido también en una regla para el oficialismo, que como mecanismo utiliza la citación a sesiones especiales para obstruir la posibilidad de incorporación de nuevos temas. Eso no es bueno para la Cámara”, lamentaba en una de sus intervenciones en el recinto la ahora exdiputada Margarita Stolbizer.

La actividad en la Cámara baja tuvo un arranque tardío. De hecho, el primer encuentro en el recinto fue para recibir a Peña, el 22 de marzo. Recién el 19 de abril se produjo la primera sesión especial, donde se sancionó la declaración de emergencia en las provincias afectadas por las inundaciones. Se abría así un primer semestre caracterizado por el nivel de consenso de los proyectos aprobados. El límite al fallo del “2x1” de la Corte Suprema de Justicia y la Ley de Protección de Víctimas de Delitos fueron otras de las normas que avanzaron antes del receso de invierno.

El segundo semestre inició con la sanción de la ley que eliminó las salidas transitorias de delincuentes condenados por delitos violentos. A ello sobrevino el debate por la expulsión del diputado Julio De Vido por “inhabilidad moral”, con el subsiguiente fracaso de Cambiemos; y la votación por su desafuero, que resultó positiva. Fueron dos de las discusiones más álgidas del año, que terminaron por profundizar la grieta.

En septiembre, Diputados sancionó una ley para cotizar en UVIs (Unidades de Vivienda) los contratos de obra pública destinados a vivienda; y otra para el fomento de las energías renovables. Una vez superadas las elecciones, se prorrogó por cuatro años la ley contra los desalojos en tierras indígenas, y se sancionó además la penalización de la corrupción empresaria.

También en noviembre, la Cámara baja aprobó la nueva Ley de Defensa de la Competencia y la reforma del Mercado de Capitales, dos proyectos que quedaron a medio camino en el Senado. Pero el logro más relevante y sorpresivo del mes fue la sanción de la paridad de género para las listas electorales, en plena madrugada y por amplia mayoría.



Diciembre fue un mes dedicado al ambicioso paquete legislativo que envió el presidente Mauricio Macri. En cuatro reuniones maratónicas, divididas en dos semanas donde reinó la tensión, Diputados aprobó las reformas previsional y tributaria, el Consenso Fiscal, la Ley de Responsabilidad Fiscal, el Presupuesto 2018 y la prórroga del impuesto al Cheque.

“En marzo, estas reformas ‘no entraban’. El momento para sacarlas era éste, después de la legitimación electoral que tuvo Cambiemos”, consideró Monzó en diálogo con la prensa acreditada, cuando la furia por la reforma jubilatoria había pasado. “Seguramente ha bajado la imagen del Gobierno -reconoció-, pero se logró superar la situación y se sancionaron todas las leyes”.

Sesiones en minoría y Asamblea Legislativa

Hubo cinco convocatorias a sesionar que no tuvieron éxito por falta de quórum. Llamativamente, dos de ellas fueron del oficialismo: el 18 de abril, Cambiemos fracasó en su intento de tratar una declaración sobre la crisis en Venezuela; y el 13 de junio, se frustró el debate de un proyecto para declarar al transporte como “servicio esencial”, motivado por un conflicto del sector en Córdoba.

El 19 de abril, el FpV-PJ no consiguió quórum para discutir la apertura de una paritaria nacional docente, en medio del conflicto salarial en la provincia de Buenos Aires. Casi un mes después, una sesión citada por el salteño Alfredo Olmedo para tratar una serie de proyectos controvertidos, como la castración de violadores y hasta la pena de muerte, reunió apenas a tres diputados. Por último, el 12 de julio, el frente 1País no pudo tratar la renuncia a sus fueros.

El recinto de Diputados también fue escenario de la visita diplomática del presidente italiano, Sergio Matarella, quien fue recibido por la Asamblea Legislativa el 9 de mayo. “Argentina e Italia tienen mucho para contribuir al mundo”, sostuvo. La reunión conjunta duró apenas media hora.