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Lunes 16 de julio de 2018
LEGISLATURA PORTEÑA
Montenegro: “Dolió que Macri dijera que los Derechos Humanos son un curro”
La nieta recuperada y legisladora de Unidad Ciudadana advirtió que hubo “un fuerte retroceso en materia de Derechos Humanos” y cuestionó las políticas de género que implementa el Gobierno.
5 de enero de 2018
La nieta recuperada y legisladora de Unidad Ciudadana, Victoria Montenegro, dialogó con parlamentario.com acerca de sus expectativas en la Legislatura porteña, cuestionó las políticas de género que implementa el Gobierno de la Nación y el del la Ciudad y advirtió que hubo “un fuerte retroceso en materia de Derechos Humanos”.

-Cuando usted juró a su banca estuvo presente Estela de Carlotto y aseguró que era un orgullo ver a algunos de los nietos recuperados siguiendo los pasos de sus padres. ¿Qué opinión tiene al respecto?

-Ese día fue sumamente emotivo para mí por la presencia de Estela de Carlotto y Horacio Pietragalla, quien ahora es diputado nacional pero nosotros crecimos juntos porque fuimos apropiados por la misma persona: yo me llamaba María Sol y él César, la recuperación de nuestra identidad nos unió aún más.

Los nietos recuperados somos 127 y no todos decidimos llevar adelante carreras políticas, eso está bien, cada uno a partir de la recuperación de su identidad reconstruye su vida desde el lugar que se siente más fuerte. Varios de los nietos decidimos retomar la militancia de nuestros padres y transformarla en militancia política. Eso fue lo que me permitió a mi asumir esta gran responsabilidad y me llena de alegría, pero también es un desafió muy grande que tiene que ver con honrar la memoria de seres maravillosos que me dieron la vida y que soñaban con tener a la política como una herramienta de transformación. Ocupando estos cargos esperamos poder hacer estas transformaciones.

-¿De qué comisiones le interesaría formar parte además de la de Derechos Humanos?

-Para mi formar parte de la Comisión de Derechos Humanos es un objetivo más que importante, porque quiero trabajar mucho lo que tiene que ver con memoria, verdad y justicia. Creo que ese fue el pilar que nos permitió como sociedad construir y avanzar en materia de Derechos Humanos, desde ahí continuar trabajando por los derechos de las mujeres, los niños y los adolescentes. Quiero trabajar sobre los derechos sociales, tuve el privilegio de trabajar con Alicia Kirchner y ella siempre nos decía que “los derechos sociales son derechos humanos”, por eso quiero generar leyes en ese sentido y fortalecer las que ya hay. Además esto se daría en un contexto de fuerte retroceso en materia de Derechos Humanos.

Entonces me interesaría formar parte de la Comisión de Derechos Humanos, la de Mujer, la de Familia y la de Salud.

La Comisión de Salud es una de las que más me interesa porque, lamentablemente, tuvimos en Lugano un caso donde un joven murió en la puerta de la salita porque no había ningún médico para atenderlo y la ambulancia nunca llegó. Otro caso de lo más extremo fue el de la mujer que dio a luz en el piso de la guardia Hospital Santojanni. Estos son algunos casos que trascienden, nosotros sabemos que no son el cotidiano de la gente, pero son situaciones en las que se vulneran los derechos y la posibilidad de acceder a la salud.

La Ciudad de Buenos Aires es extremadamente rica, no puede ser que una persona pierda la vida porque no hay un médico; nosotros que viajamos por el país sabemos cómo es la situación en otras provincias, hay lugares a los que no se pueden acceder y en donde es difícil que haya una guardia, eso se puede entender por la realidad de los municipios pero acá no puede suceder.

-Afirmó que hubo un fuerte retroceso en materia de Derechos Humanos, ¿en qué situaciones lo nota?

- En muchas situaciones, la verdad es que nosotros escuchamos al presidente en campaña manifestar que para él la política de Derechos Humanos se reducía a un curro, eso dolió mucho. Nosotros tenemos a nuestros seres queridos desaparecidos todavía y 127 personas recuperamos nuestra vida gracias a mujeres que se enfrentaron a la dictadura cívicos – militar y que abrieron el camino para que la identidad sea un derecho para todas las personas. Hubo personas que tomaron el dolor y lo transformaron en lucha, en vida, y que un presidente diga eso es doloroso.

Esperábamos que una vez que asumiera que tuviese algún gesto diferente pero ahí los funcionarios -inmediatamente- negacionistas estuvieron intentando instalar la teoría de los dos demonios. También hubo un fuerte retroceso a raíz de los despidos masivos de trabajadores, en general, y la estigmatización de los mismos.

Además, tenemos un escándalo a nivel internacional a partir de la detención de Milagro Sala, la desaparición de Santiago Maldonado y el rol terriblemente vergonzoso que tuvo el Estado Nacional, el fusilamiento de Rafael Nahuel y la aparición -nuevamente- de instalar esta política del enemigo interno calificando de terroristas a grupos que se organizan para defender los derechos de los pueblos originarios.

Lamentablemente esto es sólo lo que se ve a gran escala, pero también tenemos represiones, la estigmatización de los dirigentes sociales y políticos. Si uno ve la Argentina que construimos entre todos con respeto a los Derechos Humanos , porque no son de un partido político sino que son de todas las personas que tenemos un profundo respeto por la vida, es un país con un piso de dignidad donde las generaciones que vengan tengan saldadas las discusiones que nos tuvimos que dar nosotros, corriendo esta idea de que hay vidas que valen más que otras. Esta Argentina que fuimos construyendo con la resistencia histórica de los organismos, con la decisión política de Alfonsín y los retrocesos con las presiones, luego con Néstor y Cristina Kirchner, nos permitió poder llamar las cosas por su nombre: en nuestro país no hubo una guerra hubo una dictadura cívico – militar, donde los militares eran la mano de obra y detrás había civiles que tenían el objetivo de instalar un modelo económico de país.

Ese es el mismo objetivo que tiene este Gobierno, el de instalar un modelo económico de país donde muy pocos concentren el poder y el resto de la sociedad se resigne a sólo sobrevivir en la vida. De ahí uno entiende cuando nos dicen “bueno, pero ustedes hacían cosas que no podían hacer, comían cortes de carne que no son para los pobres y había trabajadores que pensaban que se podían ir de vacaciones solo con su sueldo”, este despreció por los derechos del pueblo nosotros no lo compartimos. Creemos que hay que resistir porque los derechos son de todos los argentinos.

Uno como Estado tiene la responsabilidad de llamar las cosas por su nombre y lo que vemos desde el primer momento es un intento por querer borrar esa historia, lo vimos con el 2X1 a los genocidas. Nosotros no queremos vivir el pasado, por supuesto que siempre nos va a doler porque hoy mis hijos son más grandes que mis papás al momento de su desaparición y yo sigo buscando a una nena de 18 años, pero lo tomamos para que nunca más le pase a nadie y para luchar para que nunca más nadie se crea que puede arrebatar los derechos del otro.

-Por otro lado, los adolescentes reclamaron en varias oportunidades la implementación de la ley de Educación Sexual Integral (ESI). ¿Considera que es necesaria su implementación?

-Sí, en una Ciudad como está es vergonzoso que la ESI no esté implementada. Es una ley necesaria pero la Ciudad de Buenos Aires, a partir de la gestión de Mauricio Macri como jefe de gobierno, siempre intento ir a contramano de lo que se hacía en Nación. Este es un Gobierno que entiende que todo lo que tiene que ver con educación y con la memoria es un gasto y no una inversión.

Además es una decisión ideológica el hecho de que los chicos no puedan acceder en sus aulas a la ESI, lo que me enoja es escucharlos decir que “no hay que politizar las cosas”. Esta es una cuestión puramente política e ideológica, no es que la ESI no se aplica porque no hay recursos ni porque no hay profesionales. Esto genera consecuencias, la principal es que las niñas y adolescentes no pueden decidir sobre sus cuerpos, es hacer que vivan la sexualidad como un tabú y muchas veces terminan abortando clandestinamente -lo que les deja consecuencias y que muchas veces terminan muriendo-.

La sexualidad es natural y hay que vivirla de esa manera, por eso le tenemos que dar a los jóvenes las herramientas necesarias para cuidarse, protegerse y vivir sin tabú. Cuando escucho a los funcionarios hablar de la Secundaria del Futuro y leyes pensando en el futuro pero no se hacen cargo de las del presente, ¿si no nos hacemos cargo del presente, cómo vamos a construir futuro?. Es una hipocresía que me enoja mucho.

Por supuesto que vamos a trabajar para que la ESI se cumpla en las escuelas y vamos a acompañar a los docentes que vienen luchando, con las pocas herramientas que tienen, para que eso suceda.

-¿Cómo ve la gestión del Gobierno de la Ciudad en materia de derechos de la mujer?

-En la Ciudad tenemos una ley de Centros Integrales de la Mujer (CIM), por la cual se debería construir uno de estos CIM por comuna, aún resta que se creen en 7 comunas más. Lo que uno tiene que analizar es que hay comunas en las que un CIM no alcanza por la cantidad de casos de violencia de género que están denunciados.

No es que hay desconocimiento en esta materia, lo que hay es un desinterés. Es una decisión política. Cuando escuchamos decir al presidente de la Nación que a todas las mujeres nos digan que tenemos lindo culo y cuando fue a visitar a un policía herido y le dijo “tu mujer es muy linda para que la mires con un solo ojo”, uno se puede reír por la grosería pero el peligro real está en que esa cosificación a las mujeres es una política de estado.

Quieren llevarnos a las mujeres a tener un rol que es el de la primera dama, eso que ‘detrás de todo gran hombre hay una gran mujer’, una dama callada, prolija y que no participe demasiado. Quieren borrar esta imagen de la mujer luchadora, con carácter y empoderadas.

Son importantes las políticas de Estado, el rol del Consejo Nacional de las Mujeres tenía jerarquía de secretaría del Estado pasó a ser una dirección más del Ministerio de Desarrollo Social. Es una cuestión puramente ideológica, si sufrís violencia de género te dan un colchón para que puedas pasar la noche en un lugar. No se trabaja así, tenemos que tener herramientas para trabajar en el empoderamiento de las niñas desde chiquitas y trabajar en la construcción de nuevas masculinidades.