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Martes 20 de noviembre de 2018
ENTREVISTAS
Negri: “Las cosas que se evitan son las que menos se reconocen”
El jefe del interbloque Cambiemos de la Cámara baja admite que el de Cambiemos “no es un gobierno de coalición propiamente dicho”, resalta el papel cumplido por los legisladores oficialistas y quiere hacer un balance para determinar cómo será la segunda etapa hacia 2019.
7 de enero de 2018
Por Agustín Alvarez Parisi

- Usted ha sido reelecto nuevamente por sus pares como presidente del bloque de la UCR y también del interbloque de Cambiemos, y además fue designado en el Consejo de la Magistratura. ¿Qué significa esto para usted?


- Mucha responsabilidad. Ustedes conocen mejor que yo la vida del Parlamento, pero hay que trabajar en equipo, hay muchos buenos legisladores en la conducción del interbloque, solo no podría hacerlo. Tanto la diputada (Elisa) Carrió, que es presidente de la Coalición Cívica, o quien la represente, o (Nicolás) Massot, un joven excelente diputado, (Silvia) Lospenatto, (Miguel) Bazze, (Jorge) D’Agostino, que finalizó su mandato… bueno no quiero seguir haciendo nombres, porque voy a quedar mal, los diputados que vienen ahora, los secretarios parlamentarios, Emilio Monzó como presidente de la Cámara. Creo que hay sintonía porque hay una visión plural de respeto democrática y tenemos claros los objetivos, que para que funcione el Parlamento, el atropello no es la norma nuestra, eso queda guardado adentro de un ropero. Sabemos que el camino está asfaltado sobre la base del consenso, quizás yo no sea el más importante, lo más importante es el conjunto. Obviamente que uno tiene una experiencia, una mirada tanto para los errores como para los aciertos. Pero nada de eso se podría hacer sino funcionáramos en conjunto y por eso este premio de Parlamentario es un agradecimiento a ellos.

- El radicalismo a nivel nacional tiene nuevas autoridades, y sus correligionarios reclaman mayor protagonismo en Cambiemos.

- La palabra no es protagonismo, porque para eso uno hace una actuación todos los días; el radicalismo tiene que tener claridad hacia dónde va. Por supuesto que ratificar el espacio de convivencia en Cambiemos y fortalecerlo está fuera de discusión. Han pasado dos años de aquella decisión de Gualeguaychú, hubo una prueba electoral que tuvo la ratificación de la sociedad, nuestra mayor contribución ha sido en el Parlamento, siempre dije que acá sí hubo una coalición. Imaginemos por un instante si hubiéramos andado mal entre nosotros adentro del Parlamento, quién podría haber gobernado. Lo que sucede es que las cosas que se evitan son las que menos se reconocen, las que menos se ven porque la crisis no está presente, y ha habido mucha madurez, pero no es un gobierno de coalición propiamente dicho. Las decisiones de poder se toman en otro lado y creo que el radicalismo lo que tiene que plantear es si Cambiemos está dispuesto a dar un salto cualitativo que signifique encontrar un ámbito y un espacio, no donde se repartan cargos, pero sí donde se discutan las políticas públicas. Creo que se ha ido ganando en conocimiento y en confianza, pero es inevitable que en la medida que no tengamos un espacio político donde discutamos los trazos grandes del Gobierno, no para sacarle atribuciones a nadie, pero sí para estar convencidos de lo que nosotros podemos aportar o hacia dónde vamos a ir, si eso no ocurre, siempre estamos al borde de poder colisionar, de chocar entre nosotros o con terceros. Entonces, a dos años deberíamos hacer un balance, no solamente de resultados electorales y programar cómo va a ser nuestra segunda etapa de acá al 2019. Pero en simultáneo, creo también que el radicalismo es una oferta electoral permanente como cualquier otro partido político.

Pero creo que el radicalismo tiene que recrear un vínculo con la sociedad, más que buscar identidad, lo que tiene que encontrar es que la sociedad lo identifique y ese no es un problema de los que integran Cambiemos, es un problema del propio radicalismo: aggiornarse con equipos técnicos, abrir el partido, buscar gente joven, llamar a quienes puedan aportar nuevas ideas… En una sociedad donde los partidos políticos aún no logran recuperarse, apostar a la política como visión de resolver los conflictos fuertes de cara a la sociedad. Estos me parece que son los desafíos de la agenda que seguramente el partido irá a asumir con la nueva conducción.