El presidente Kirchner firmó durante sus cuatro años de gestión 249 decretos de necesidad y urgencia, mientras que apenas envió al Parlamento 176 proyectos de ley.
El trabajo corresponde al Centro de Estudios para Políticas Públicas Aplicadas (Ceppa) y fue publicado por el diario La Nación. El mismo reseña que en su primer año Kirchner firmó 67 decretos y el Congreso sancionó 56 proyectos de ley del Poder Ejecutivo.
En el segundo año se firmaron 73 DNU y se aprobaron 43 proyectos de ley del Gobierno; en el tercer año hubo 61 decretos de Kirchner contra 35 leyes del Poder Ejecutivo, y en el cuarto año, 48 decretos y 40 proyectos de ley del Ejecutivo.
La situación alarma a especialistas de ONG y ni qué decir de diputados y senadores, por cuanto grafican claramente la débil salud que exhibe el principal poder de contralor de la República.
Esta situación expresa claramente el grado de subordinación en el que cayó el Congreso respecto del Poder Ejecutivo: en sus cuatro años de gestión Kirchner emitió 249 decretos de necesidad y urgencia, más aún que el abanderado de los decretos, Carlos Menem, que durante su segundo mandato emitió 144 decretos, y en 10 años, unos 370.
El problema de la relación entre el Ejecutivo y el actual Parlamento no pasa sólo por ahí, ya que hay otros elementos que grafican la situación, tales como la cuestión de los superpoderes, impulsados por ley por este mismo gobierno. Los mismos habilitan al jefe de Gabinete a reasignar partidas a su discreción, avasallando así una facultad constitucional del Congreso.
"Los superpoderes sumados a los DNU convirtieron en inexistente al Congreso. El último decreto que aumentó en 14.200 millones de pesos el presupuesto sin que los legisladores pudieran debatir lo confirma", destacó Delia Ferreira Rubio, coordinadora del Ceppa. |