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Lunes 19 de febrero de 2018
OPINIÓN
Este decreto debe mantener su vigencia
Por Pedro Braillard Poccard. Integrante de la comisión bicameral encargada de analizar los DNU, el senador correntino expresa su apoyo al megadecreto.
6 de febrero de 2018
Si bien la cuestión de fondo es si el dictamen va a ser a favor o no de la continuidad del DNU, pero en muchas de las exposiciones, me aprecio de ser un legislador que escucha atentamente a todos los que hablan, especialmente a todos los que no opinan como yo, porque siempre aprendo algo. Realmente escuché de la existencia de buenas intenciones en la gran mayoría de las normas que aquí se han puesto en vigencia con este DNU y que estamos debatiendo su continuidad o no. Creo que es mi responsabilidad asumirla y decir por qué voy a acompañar esto.

Realmente después de estudiar en profundidad y repasar una y otra vez los 22 capítulos de este DNU y de consultar con gente que tiene más experiencia que uno, tengo la íntima convicción de que esta norma responde a solucionar aquellos problemas que en gran medida afectan a la provincia que yo represento.

Yo sí comulgo con un gobierno, pero soy de un modesto partido provincial, sin embargo tengo un compromiso y responsabilidad con mi provincia. Y cuando veo muchas de las urgencias señaladas, como las más de 200 muertes en las rutas que están en un estado absoluto de deficiencia, nuestra producción que cuesta horrores sacarla porque nos quedamos sin ferrocarriles, nuestros puertos, que ahora se está haciendo uno nuevo después de años, pero que en la mayoría de los casos han perdido su valor como elemento agilizado del comercio, en este contexto más otras cuestiones, creo sinceramente que el Poder Ejecutivo está haciendo uso de una atribución que es constitucional. El DNU es válido en Argentina desde antes de la modificación desde antes de la reforma del 94, seguramente por eso el constituyente lo incluyó en el debate y en la formas, porque sin dudas que hay algo que forma parte de la responsabilidad que tiene el Poder Ejecutivo al que la sociedad le exige mucha mayor rendición de cuentas que a nosotros que estamos en otros poderes del Estado y tiene la obligación de meditar la urgencia de por qué determinar ciertas medidas.

Yo parto de un principio de buena fe y por eso pido el uso de la palabra, porque si me equivoco voy a tener que rendirle cuentas al pueblo de mi provincia, donde tengo más de 40 años de militancia política y donde la gente sabe quién soy, y si me equivoco tendré que rendir cuentas ante mis conciudadanos de mi error.

Pero creo sinceramente que tenemos que partir de un principio de buena fe.

No puedo creer que todo esté tan amañado, de que todo, cada medida, sea con mala intención.

Necesitamos imperiosamente que avancen aquellos emprendimientos de obras viales y de infraestructura.

Necesitamos un sistema donde podamos lograr inversiones privadas que ya han demostrado su interés, tenemos la obligación de brindarle a la brevedad posible aquellas normas que hagan a su seguridad para que puedan cuidar su inversión. Nadie invierte queriendo perder plata.

Estamos debatiendo si este decreto va a quedar o a caer. Mi decisión es hacer todo lo que pueda para que el decreto quede.

Y el debate va a venir al Congreso y esa es la diferencia con una norma autoritaria, Va a venir cuando decidamos esto y cada una de las Cámaras van a dar o no su acuerdo para que siga el DNU o si ingresan estos proyectos de leyes que han sido formalmente anunciados que van a existir.

Solo quería decir que creo en las intenciones y, espero no equivocarme y voy a hacer todo lo que esté a mi alcance para que este decreto mantenga su vigencia.