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Miércoles 24 de octubre de 2018
OPINIÓN
Las tarifas no son caprichosas
Por Claudio Romero. El legislador porteño de Vamos Juntos analizó el cuadro tarifario del país y defendió los ajustes en las mismas.
27 de abril de 2018
En estos últimos días se ha escuchado hablar de tarifas en todos los ámbitos. Los argentinos saben que los cambios que están ocurriendo en el país son necesarios, y que los aumentos de agua y gas no son caprichosos. Existe un déficit heredado que obliga a la recomposición para fomentar la inversión y recuperar el abastecimiento nacional.

En 2015 los subsidios a los servicios eran de alrededor del 90% del valor real de las tarifas. El total de subsidios ascendía a 5 puntos del PIB; de ellos, 3,3 correspondían a electricidad y gas. Los precios bajos, consecuentemente generaron un doble efecto: aumento de la demanda y caída de la inversión. Además la mayoría de los subsidios a la energía eran direccionados a hogares de mayores recursos que no los necesitaban, lo que constituía no sólo un despilfarro de recursos sino también un desprecio significativo por aquellos que necesitaban realmente la ayuda del Estado.

El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunció que eliminará el 100% del impuesto a los Ingresos Brutos en las boletas de gas y agua, tal como sugirió nuestro presidente Mauricio Macri. Este esfuerzo de la Ciudad se suma al esfuerzo de los vecinos. Asimismo, 300 mil hogares se encuentran beneficiados por la tarifa social, lo que ayuda a disminuir el impacto. Esto es enfrentar la realidad con valentía diciendo siempre la verdad.

La existencia de un precio real de la energía determina que suba la inversión en el sector, con ello la producción. Entonces en el mediano plazo, dada la nueva oferta adicional de energía, los precios de las tarifas bajarán.

En este sentido, se promueve la incorporación de las energías renovables al sistema. El costo de esas energías equivale a dos tercios de la actual. Cuando se incorporen al sistema el precio bajará. Es decir, se asume la crisis energética con la intención de solucionarla, aunque lleve tiempo. El futuro del país lo requiere.

Por esa razón se ofrecerán 5 millones de lámparas LED para que la población porteña ahorre el 14% del consumo mensual. El gobierno porteño se hará cargo del costo total de las medidas, estimado en 1.500 millones de pesos.

No es conveniente quedarse en el camino de la discusión, sino proceder a resolver el problema. La cuestión no es tener razón sino solucionar los problemas del país.

Los argentinos, tanto en el 2015 como en el 2017, tomaron una decisión, que es cambiar. Arriesgada por cierto, ya que supone enfrentar los graves problemas de la realidad, por el camino de la reconstrucción del país.

Dado el feriado que se avecina, es oportuno otorgarle importancia de la figura del trabajador en el desarrollo y crecimiento de las sociedades. Los trabajadores constituyen el motor esencial de la economía y de la estructura social. Aportan sus energías a las tareas de producción pero, sobre todo, a la creatividad. Porque el trabajo es creación. El trabajo es la acción humana más transformadora del medio en que vivimos.

El próximo martes 1° de mayo es el “Día del Trabajador”. Una vez más todos los que se esfuerzan día a día, celebraremos algunos cambios, por ejemplo la baja del desempleo al 7,2% con respecto a diciembre de 2015 que era del 9,3%.

Como legislador de la ciudad considero que el día del trabajador debe ser un día de reflexión, un alto en el camino para construir una sociedad con una economía activa y digna, no subsidiada de manera irracional. Los trabajadores tienen plena conciencia de que el esfuerzo diario y laborioso genera valor, y es la actividad la base que sostiene a todos juntos.