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Martes 21 de agosto de 2018
COYUNTURA
Se viene la pulseada entre Macri y los gobernadores
El ajuste fiscal, tras el acuerdo con el FMI, recaerá más en la Nación que en las provincias. La negociación no será fácil.
13 de junio de 2018
Diversos especialistas consideraron en las últimas horas que el ajuste fiscal que se deberá aplicar como consecuencia del acuerdo alcanzado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) será más acotado de lo que deberá encarar la Nación para cumplir con los compromisos asumidos en ese convenio.

Así lo expresaron distintos economistas quienes resaltaron que el grueso del ajuste recae en el Estado nacional, debido a que el déficit fiscal está sumamente concentrado en la administración pública nacional.

En ese sentido, el economista y consultor Camilo Tiscornia consideró que “el recorte en las provincias va a venir por el lado de las transferencias no automáticas y de la obra pública, pero en líneas generales, el balance fiscal de los estados provinciales tienen mejor salud que a nivel nacional”.

“Por eso creo que el recorte de gastos no será tan traumático como en la Nación, aunque lógicamente los gobernadores van a protestar y resistir, pero tampoco quedan muchos caminos para evitar el ajuste, yo diría casi ninguno”, enfatizó el economista.

Para Tiscornia, la negociación del Poder Ejecutivo con los gobernadores por el tema de recorte de gastos “no será fácil, pero considero que se van a poner de acuerdo, sobre todo en el reemplazo de la obra pública por programas de participación público privada y también por recursos que ingresarán el próximo año del BID y Banco Mundial”.

Por su parte, el economista y exsecretario de Finanzas, Miguel Kiguel, puntualizó que “yo por lo que entiendo el acuerdo no implica un ajuste directo en las provincias”.

“En realidad lo que va a pasar con las provincias es que le van a reducir las transferencias no automáticas. Además, hay que considerar que las provincias ya venían teniendo un mejor balance de las cuentas públicas de lo que se observaba en la Nación”, explicó Kiguel.

Sobre este último punto, el exfuncionario aclaró que el Estado nacional es el que tiene más dificultades para bajar los gastos, “muchos de los cuales son indexados”.

“Está toda la parte de seguridad social y las programas sociales. Esos son gastos que van creciendo y no se puede bajar o frenar, por lo que el gran desafío de esto es para el Estado nacional”, enfatizó el economista.

A modo de conclusión, Kiguel resumió que esta situación “a las provincias les va afectar pero poco, van a perder algo de plata por el recorte en las transferencias no automáticas, pero reitero que hoy en día las provincias están en una situación fiscal bastante mejor que el Estado nacional”.

En la misma sintonía, Ramiro Castiñeira, de la consultora Econométrica, recalcó que “el recorte de gastos recae principalmente en la administración pública nacional pero de manera indirecta también termina afectando a las provincias”.

“Ya se proyecta un menor gasto público para las partidas discrecionales que van a las gobernaciones y al mismo tiempo se prevé un ajuste en lo que es la obra pública, lo que termina también incidiendo en el nivel de la actividad de las economías regionales”, expresó Castiñeira.

Tal como se puede apreciar la reducción del déficit implica un desafío muy fuerte para la Nación, y más acotado para las provincias. El punto central es si hay margen político como para llevarlo a cabo.