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Martes 20 de noviembre de 2018
OPINIÓN
“Lagertha” Carrió, la reina de los vikingos
Por Leo Anzalone. El dirigente del partido Ser advierte la influencia de la diputada de Cambiemos y sostiene que su opinión fue instrumental en los cambios de gabinete.
19 de junio de 2018
Se podía suponer que la somnolencia provocada por el mundial haría que en el Gobierno se dieran maniobras con la intención de generar el menor impacto posible. Así, la protagonista de nuestra historia, amenazó con romper la alianza gobernante tras la media sanción del aborto, pero luego, cual reina vital del orden establecido, recibió su recompensa.

A horas del empate de la selección argentina con Islandia, se daba, casi enigmáticamente, como si se quisiera usar el sosiego del mundial para que todo pase desapercibido, el desplazamiento de Juan José Aranguren del Ministerio de Energía y de Francisco Cabrera de Producción.

Pero la protagonista de la historia es la estoica, la mártir de la república, Elisa Carrió. La señora sintió que se tocaban las puertas del averno cuando un grupo de diputados, varios de su bloque, cometieron la osadía de acompañar el pedido de legalizar la interrupción voluntaria del embarazo. Ahí, desesperada por la vileza de lo que permitió el presidente la Nación dijo: “Que le quede claro a todo Cambiemos, la próxima rompo”.

Usando el partido contra los “vikingos” islandeses como analogía, nuestra reina “Lagertha” puso, con pomposidad monárquica, sus condiciones para que la pasividad se mantenga en el Gobierno. Así, el Jarls, que preside este territorio, sin preparación ni gusto por la política, temeroso de la furia de la reina, la recibió y cedió a sus pedidos.

El cólera de la casi deidad rubia desapareció cuando el aristócrata devenido en presidente accedió a entregarle a los dos ministros. Vale recordar que dijo, sobre Aranguren cosas como: “Aranguren no seguiría en mi Gobierno, pero yo no soy presidenta”.

“Lagertha” Carrió lo consiguió, demuestra su poder, más simbólico que real, y Macri, temeroso vaya uno a saber de qué, cede. Parece que el señor presidente “no gobierna ni delibera, sino a través de la reina vikinga”. Mientras tanto, sufren siempre los mismos.