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Viernes 20 de julio de 2018
COYUNTURA
Se avizoran meses complicados
Los datos de desaceleración de la economía prevén un trimestre difícil. La mayor inflación impactará en el consumo y en el comercio minorista. En la cartera de Economía están analizando algunas herramientas para apuntalar un poco el nivel de actividad.
27 de junio de 2018
Se empezaron a conocer algunas cifras del inicio de la devaluación y claramente, como se esperaba, no son buenas desde el punto de vista de la actividad económica.

En primer término, la economía registró en abril una baja interanual del 0,9 por ciento, que se potenció en la comparación con marzo, en donde se observa una retracción el 2,7 por ciento.

Si bien los números del Indec dan cuenta que la actividad económica en el primer cuatrimestre cerró con una mejora del 2,4 por ciento, está claro que la devaluación enfrió considerablemente el ritmo de actividad y quedan por lo menos tres meses de reacomodamiento en donde se va a sentir esta meseta.

En el propio gabinete económico admiten esta situación e incluso la preocupación por los precios de junio y julio.

La inflación de junio va a ser muy elevada. Claramente se ubicará por encima del tres por ciento, lo que llevaría a un nivel de incremento de precios acumulado de casi el 15 por ciento en el primer semestre, es decir, la pauta que había fijado el Gobierno para todo el año.

Es factible que el nivel inflacionario baje algo en julio y recién en agosto se tendría niveles de incremento de precios más acotados, pero ya con una pauta de inflación anual que oscila entre el 25 y el 28 por ciento.

En el Palacio de Hacienda admiten que esa mayor inflación impactará en el consumo y en el comercio minorista y de allí que se están analizando algunas herramientas para apuntalar un poco el nivel de actividad.

En ese sentido está trabajando de lleno el flamante ministro de Producción, el economista Dante Sica, quien resaltó días atrás que uno de los aspectos más importantes es asegurar mecanismos para mantener fluida la cadena de pagos de las pymes y mejorar el perfil del financiamiento.

Por el lado del consumo también se están evaluando algunas decisiones. En principios, con el inicio de la gestión de Sica en la cartera de Producción se aguarda una mayor presión sobre las empresas formadoras de precios para “poner algunos límites a incrementos de precios en sectores sensibles de la canasta básica”.

También se analiza una reformulación del programa Precios Cuidados, ya que se entiende que tal como está no es muy efectivo y se piensa en reemplazarlo por una iniciativa más abarcativa y que amplíe las ofertas de productos de distintos rubros.

En el gabinete económico entienden que algunas de estas medidas van a ser positivas en poco tiempo para recuperar el crecimiento de la economía hacia el final del tercer trimestre o principios del cuarto.