BUSCAR FACEBOOK TWITTER
Lunes 19 de agosto de 2019
LEGISLATURA PORTEÑA
Distinguieron a un cura que ayudó a medio millón de pobres en Madagascar
La Legislatura porteña reconoció la labor humanitaria del Padre Pedro Pablo Opeka, a través de la cual logró sacar de la pobreza a miles de pobres. La iniciativa fue impulsada por los oficialistas Eduardo Santamarina y Maximiliano Sahonero.
19 de julio de 2018
La Legislatura porteña reconoció la trayectoria del Padre Pedro Pablo Opeka, por la labor humanitaria que realizó con la que logró sacar de la pobreza a más de medio millón de personas en Madagascar. La iniciativa fue impulsada por los legisladores de Vamos Juntos Eduardo Santamarina y Maximiliano Sahonero.

Opeka nació en San Martín, Provincia de Buenos Aires, en 1948 y es sacerdote de la Congregación de San Vicente de Paúl. Estudió Filosofía en Eslovenia y Teología en Francia. A los 27 años se ordenó sacerdote, en la basílica de Luján; pero aún antes de recibir los votos había misionado dos años en Madagascar, donde lo conmovió la pobreza en que vivía la gente. Allí volvió, definitivamente, el 6 de enero de 1976.

Su primera experiencia en Madagascar transcurrió en Vangaindrano, al sureste del país, en donde estuvo 15 años animando la parroquia y allí comenzó a sentir la necesidad de estar junto a la gente.

En 1990 fundó con la ayuda de un grupo de jóvenes, la Asociación Humanitaria Akamasoa -que lengua malgache significa “Los Buenos Amigos”-, para servir a los más necesitados. Con ayuda del exterior y el trabajo de la gente de Madagascar, comenzaron a fundar pequeñas comunidades, escuelas, dispensarios, pequeñas empresas y hasta un hospital.

Actualmente, son cinco poblados donde viven cerca de 3 mil familias, representando una población estable de más de 17 mil personas, de las cuales el 60% son niños menores de 15 años. Unos 9.500 chicos estudian en sus colegios y se da trabajo a unas 3.500 personas en la Asociación (atendiendo escuelas, dispensarios, hospitales, canteras, fábricas de muebles y artesanías).