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Miércoles 17 de octubre de 2018
COYUNTURA
La historia negativa de los años pares
En la cartera de Economía ya admiten que este año no habrá crecimiento. Pero esperan para el último tramo del 2018 una cierta mejoría de la mano del agro y la construcción.
1 de agosto de 2018
La maldición de los años pares parece haberse instalado en la política económica argentina. Una vez más, en un año par, en este caso 2018, la economía local no tendrá crecimiento.

Tras la devaluación tan fuerte más el aumento de la inflación, provocaron una fuerte caída del nivel de actividad en el segundo trimestre y se espera que en el tercero también ocurra algo similar, para luego paulatinamente recuperar algo en el transcurso de la última parte del año.

En el Ministerio de Hacienda admiten que el nivel de actividad del año podría terminar con un leve descenso, menor al uno por ciento, aunque aseguran que mantienen un mínimo de esperanza hacia la última parte de 2018 por la cosecha de trigo, que aparentemente, tuvo un muy buen rendimiento.

“Creemos que de la mano del agro, con el trigo, con la actividad agropecuaria en general, podría compensar la caída en el nivel de actividad. También prevemos que al estabilizarse el tipo de cambio y con una menor inflación a partir de agosto o septiembre, se podría ver un cambio de tendencia en la baja con lo cual se neutralizaría los efectos negativos que tuvo la devaluación´´, resaltó el funcionario.

Las consultoras económicas también hablan de una baja de la economía en este año, que oscilaría entre el 0,5 y el 1,0 por ciento.

Algunas de ellas consideran que en la última parte del año podría observarse un cierto empuje del agro y quizás cierto sostén en la actividad de la construcción, pero coinciden en que el nivel de consumo continuará bajo y recién para el próximo año empezaría a mostrar una recuperación.

Es así que se repite desde hace ya bastante tiempo en el país la historia negativa de los años pares.

El punto central es que los años pares no son electorales y por lo tanto los desajustes económicos se hacen más visibles en los mismos.

Los años impares son electorales en el país, con lo cual, se observa que tanto en el Gobierno anterior y también en este se incrementa en esos períodos la demanda “de forma artificial”.

“Artificial” significa con más gasto público y endeudamiento para generar más actividad y de esa manera tener mejora económica, con más empleo y consumo, que permita una proyección positiva de cara a las elecciones de turno.

“Los vicios” de la política en la Argentina trasciende los gobiernos y quizás sea el punto central para generar cambios si es que se busca, en definitiva, un esquema de desarrollo del país.