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Martes 23 de octubre de 2018
NOTICIAS
Se acerca al final el debate sobre el aborto legal en el Senado
Con 64 oradores previstos que anticipan una extensión de alrededor de doce horas, y un “poroteo” previo de 38 senadores en contra y 31 a favor, más una abstención y una ausencia, continúa la discusión en un marco de grandes movilizaciones en las calles.
8 de agosto de 2018
Avanza en el Senado la histórica sesión en la que se definirá la suerte del proyecto de ley para legalizar el aborto, con una tendencia en contra que se perfila como irreversible. El debate, que terminará avanzada la noche, tiene como marco dos grandes movilizaciones en las calles, un importante operativo de seguridad y los ojos del mundo puestos sobre la decisión del Congreso argentino.

Hay 64 oradores anotados para exponer, con 10 minutos cada uno, y el cierre quedará a cargo de los senadores Cristina Fernández de Kirchner, Miguel Pichetto, Silvia Elías de Pérez y Luis Naidenoff. Precisamente esos dos últimos senadores resumirán con sus exposiciones las posturas encontradas en el seno del oficialismo.

Con la última definición, del senador tucumano José Alperovich (Justicialista), el escenario numérico quedó con 38 votos a favor, 31 en contra, y uno solo sin confirmar postura -el santesino Omar Perotti-. Hay hasta ahora una sola ausencia, de la puntana Eugenia Catalfamo, mientras que la neuquila Lucila Crexell se abstendrá.



Como miembro informante, el presidente de la Comisión de Salud, Mario Fiad, expuso en primer lugar su postura contraria al proyecto, respecto del cual señaló que “el derecho a la vida está por convertirse en el más débil de los derechos”. Sostuvo que este tema “nos atraviesa horizontal y verticalmente como sociedad, nos interpela desde la tragedia que significa el aborto y que pone en tensión derechos que son fundamentales”.

El senador radical, quien fue encargado de conducir los debates en comisión, afirmó que el proyecto “es claramente violatorio de la Constitución Nacional” y de los tratados internacionales “suscriptos por nuestro país; también de las normas legales sancionadas”. En este sentido, dijo que en dichas normas se reconoce “a la persona por nacer como sujeto de derecho” y al “derecho a la vida desde la concepción”.

Posteriormente, el titular de la Comisión de Justicia y Asuntos Penales, Pedro Guastavino, aclaró que inicialmente él estaba en contra del aborto legal, pero al cabo del debate que se dio en ambas cámaras comprendió que “la única forma de entender esto es desde el lado de la salud pública”.

El entrerriano cuestionó la clandestinidad “que pone en riesgo la vida”, para señalar luego en cuanto a los costos que deben absorberse por el sistema de salud, “disminuyen drásticamente en un escenario de aborto legal, seguro y gratuito”. Asimismo, dijo, “prácticamente se eliminan las internaciones por abortos con complicaciones y con ello los recursos destinados a este supuesto”.

Guastavino remarcó que “por sobre todo se eliminan las muertes maternas por complicaciones”, algo que puso como “horizonte de todos los que apoyamos este proyecto”.



A su turno, el presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Dalmacio Mera, aseguró que la ley de interrupción voluntaria del embarazo “no resuelve el problema de la clandestinidad” de esta práctica. Además, el senador del bloque Justicialista puso en duda la constitucionalidad de la ley.

Mera enfatizó que durante los debates en comisión “no pudo escuchar qué sustancia mágica, qué proceso biológico se produce en la semana 12 o 14 para que una vida valga más o menos a partir de ese momento preciso”.

“No hay forma de decirle a un médico que hasta el día de la semana 14 tiene que practicar la eliminación de ese feto, y el día después va preso”, cuestionó el senador del bloque Justicialista, y se preguntó “cómo se le explica” a un médico que “un día es un servidor público y al otro un asesino”.

Otra de las oradoras fue Inés Blas, quien puso a disposición su renuncia a la Banca de la Mujer, pero ratificó su rechazo al proyecto aprobado en la Cámara de Diputados, al advertir que “se vulnera el derecho a la vida”.

“Desde mi condición de militante siempre trabajé en defensa de los derechos de la mujer, y lo seguiré haciendo. Sin embargo, y a efectos de despojarme de las presiones que intentan ejercer para que cambie el sentido mi voto, pongo a disposición mi renuncia a la comisión”, anunció Blas, del bloque Justicialista.

El tono del debate -chato y alejado del ruido y la multitud de las calles- solo subió con algunos pocos discursos, como el de la tucumana Beatriz Mirkin, que se quejó a los gritos: “¡Acá todo es no! ¡No al proyecto, no a las modificaciones!”.

La legisladora confesó que le “duele horrorosamente” este tema. “Se habla de tenerlos (a los hijos) y entregarlos en adopción. Miren: si hay algo que me pone la conciencia ya sacada es que planteemos eso… he estado en el Poder Ejecutivo de mi provincia y he visto a los chicos que no se aceptan en adopción, y no es porque la Justicia los demore, ¡es porque no los quieren a los chicos si son negritos!”, exclamó, mientras la vicepresidenta Gabriela Michetti intentaba tranquilizarla.

Otra intervención que dejó tela para cortar fue la de Rodolfo Urtubey. Al referirse a los casos de aborto no punible por violación, señaló: “Realmente habría que ver aquellos casos, porque hay algunos en que la violación no tiene esa configuración clásica de la violencia sobre la mujer, sino que a veces la violación es un acto no voluntario con una persona que tiene una inferioridad absoluta de poder frente al abusador, por ejemplo en el abuso intrafamiliar, donde no se puede hablar de violencia, pero tampoco de consentimiento, sino de una subordinación”.