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Jueves 16 de agosto de 2018
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Urtubey citó casos de violación en los que “no se puede hablar de violencia”
En su discurso, el senador salteño se refirió a los casos de “abuso intrafamiliar”, donde no existe consentimiento, sino “subordinación”. Rechazó el “aborto libre, discrecional y sin causas”.
8 de agosto de 2018
En el marco del debate del aborto, el senador nacional Rodolfo Urtubey dio lugar a la polémica al referirse al tema de las violaciones, al citar aquellos casos en que las mismas no tienen la “configuración clásica de la violencia sobre la mujer”.

Se refirió en primer lugar al tema de las convicciones, respecto de lo cual señaló que “convicciones tenemos todos; el aborto es una cuestión en la que se nos cruzan las grandes cuestiones de la humanidad”, de manera tal que dejarlas de lado le parece “una cosa que no resiste el menor análisis”.

El salteño consideró que “cada vez que hay un derecho absoluto, hay un dogma atrás”. En ese sentido señaló que “no coincido personalmente con el aborto libre, discrecional y sin causas, porque es una expresión de derecho absoluto, y yo no creo que en una sociedad civilizada pueda sostenerse la existencia de un derecho absoluto”.

Para Urtubey el debate “correcto” es “el aborto por causas”, y consideró que lo deseable sería que los legisladores pudieran discutir eso y pasar de un estatuto jurisprudencial que es siempre debatible, por lo que pidió hacer un esfuerzo para llegar a una norma general que le de otro estatus a la jurisprudencia de la Corte.

“Creo que la sociedad argentina estaba para este paso, y este paso que propongo del aborto causado no hubiera provocado este estrépito que se produce cuando hay una ruptura cultural”, apuntó. Para Urtubey hay tres grandes cuestiones: una es si se puede o no; otra es si se debe o no se debe; y la tercera “si en el Estado actual de la sociedad argentina era oportuno, conveniente, o necesario avanzar en este proyecto”.

“Y yo la verdad que creo que no era oportuno, no era conveniente, ni era necesario”, sostuvo el senador salteño, para quien “hay muchos que han adherido a esta media sanción, no por tener un compromiso con esta postura filosófica del derecho a decidir como derecho absoluto, sino que han llegado por otra vía ‘pragmática’, con una cuestión que es real en la sociedad argentina en relación al aborto clandestino y sus males, y a cuales son los remedios para solucionarlo”.

En cuanto al aspecto pragmático, Rodolfo Urtubey insistió en que lo coherente para luchar contra este flagelo sería hacer que la ley de Salud Reproductivo funcione adecuadamente, y consideró que una de las virtudes del debate que se ha dado es que había antes sobre esa ley una mirada “prejuiciosa”, cuya consecuencia fue que la falta de esa ley incidió en el número de abortos no intencionales o no deseados. “Creo que después de este debate, nadie en su sano juicio puede plantear una postura reaccionaria en esta materia, porque una cosa lleva a la otra”, precisó.

Así las cosas, el legislador salteño sugirió que deberían avanzar “en una modificación del Código Penal, por un lado, y en una implementación seria, responsable del aborto causado, y nos tenemos que poner a discutir cuáles son las causas, tenemos que salir de la interpretación extensiva que es bastante laxa, porque una cosa es el peligro de la vida, la inviabilidad de vida después del nacimiento”.

En ese marco incluyó la violación, aunque aclaró que “realmente habría que ver aquellos casos, porque hay algunos en que la violación no tiene esa configuración clásica de la violencia sobre la mujer, sino que a veces la violación es un acto no voluntario con una persona que tiene una inferioridad absoluta de poder frente al abusador, por ejemplo en el abuso intrafamiliar, donde no se puede hablar de violencia, pero tampoco de consentimiento, sino de una subordinación”.

“Con lo cual creo que en esta discusión de las causas, sería sano avanzar en esta cuestión de la ausencia de voluntariedad, entendido con cierta amplitud, que no es solamente la violación clásica”, apuntó. Y en cuanto al riesgo a la salud, sugirió trabajar ya no en el riesgo de la vida, que está clara esa formulación, sino en el riesgo de la salud física o psíquica de la mujer embarazada tendríamos que hablar qué entendemos por esos riesgos; tendríamos que intentar tipificarlos, para que no queden librados a la libre interpretación del programa en cada provincia”.