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Sábado 20 de octubre de 2018
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Verasay consideró “inadmisible” el nivel de amenazas contra quienes promovieron la ley
Alertó sobre “quienes dicen defender la vida y nos amenazan con la muerte”. La legisladora radical consideró “muy grave dejar todo como está, clandestino”.
8 de agosto de 2018
Una de las senadoras oficialistas a favor del proyecto de interrupción voluntaria del embarazo es la mendocina Pamela Verasay, quien tras poner en valor el debate dado en el Senado sobre este tema, destacó que “estamos ante un problema de salud pública, que debe ser resuelto”. Asimismo se quejó de las amenazas contra quienes promovieron la aprobación de esta ley.

La senadora radical sostuvo que “tapando el sol con la mano el tema no desaparece”, y destacó que “si no hubiera abortos clandestinos, no estaríamos discutiendo esto. No hay abortos porque hay ley; estamos buscando una ley porque hay abortos clandestinos. El sistema, tal cual está hoy, fracasó”.

“Sería muy grave dejar todo como está, clandestino”, enfatizó.

Tras citar una serie de casos de víctimas de abortos clandestinos que terminaron de manera trágica, la senadora sostuvo que “el aborto existe y va a seguir existiendo; para algunos senadores la causal de muerte es evitable. Hubo consenso de que el aborto existe; segundo, compartimos que las mujeres no deben ir presas por el aborto”.

Para algunos senadores, dijo, “se las debe acompañar desde el Estado”. En tercer lugar se refirió a la Ley de Educación Sexual responsable, que “no alcanzó”, y destacó que “todos fuimos testigos de las barreras institucionales para implementar” el sistema.

“Nadie quiere más abortos”, puntualizó por último al referirse a los consensos alcanzados durante el debate del aborto en ambas cámaras. La diferencia está, dijo, en que “algunos queremos hacernos cargo del problema, y otros quieren dejar las cosas como están”.

Y advirtió que “ninguna convicción está amenazada. Nadie está forzado a hacer algo que lo violente”, en referencia a los profesionales de la salud podrán hacer valer su objeción de conciencia para evitar tener que practicar abortos.

Verasay destacó que el aborto es “un problema público”, y se quejó de la intolerancia. “Es inadmisible el nivel de amenazas que hemos recibido las legisladoras que piensan distinto. En particular de quienes dicen defender la vida y nos amenazan con la muerte”, deslizó, cuestionando el escrache como práctica política.