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Sábado 15 de diciembre de 2018
LEGISLATURA PORTEÑA
Villalba: “La Ciudad sólo se endeuda para obras públicas”
La diputada de Vamos Juntos y presidenta de la Comisión de Presupuesto dialogó con parlamentario.com y reflexionó al respecto del proyecto del Gobierno porteño mediante el cual se prevé contraer una deuda por 305 millones para obras públicas.
10 de agosto de 2018
A una semana de que la Legislatura porteña debata la toma de deuda por 305 millones de dólares para obras públicas, la presidenta de la Comisión de ‘Presupuesto, Hacienda, Administración Financiera y Política Tributaria’ y diputada de Vamos Juntos, Paula Villalba, dialogó con parlamentario.com y reflexionó acerca del alcance de la medida.

La normativa fue impulsada por el Gobierno de la Ciudad, quien prevé a través de la misma contraer a uno o más empréstitos, en el mercado local y/o internacional, que le permitirán modernizar y mejorar la frecuencia en la Línea D del subte; avanzar con la integración socio urbana de los barrios Villa 20, Playón Chacarita y Rodrigo Bueno; y para continuar con el viaducto ferroviario elevado en las vías del Ferrocarril General San Martin y para el viaducto del Ferrocarril Mitre.

Pese a que en los fundamentos del proyecto, el jefe de de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, indicó que “la necesidad de recurrir a financiamientos alternativos para afrontar los compromisos asumidos en el marco de estos proyectos obedece a que la asistencia proveniente del Estado Nacional no está desarrollándose plenamente, a la vez que se halla sujeta a condicionamientos que obstaculizan su efectividad”; Villalba insistió en que “no hay una falta de asistencia, sino que su pleno desarrollo se encuentra afectado a condicionamientos exógenos que están impidiendo su plena efectividad”.

-¿Por qué es necesario para el Gobierno de la Ciudad solicitar la toma de deuda para poder avanzar con las obras?

-Para poder cumplir con proyectos transformadores de la Ciudad, como es el Plan Integral de Modernización de la red de subterráneos, uno de los más importantes es la modernización de la Línea D, dotándola de más potencia que permita reducir el tiempo, costo de los viajes, disminuir el costo social de los accidentes, daños a la salud, preservar el medio ambiente, entre otros beneficios para todos los usuarios del servicio, al igual que la mejora en las condiciones de accesibilidad entre las líneas B,C y D de la estación 9 de Julio.

También es una prioridad de nuestro Gobierno los procesos de integración sociourbana, esencialmente en los barrios Rodrigo Bueno, Playón de Chacarita y Villa 20. La búsqueda de financiamiento comprende mejorar las condiciones de habitabilidad mediante la construcción de nuevas viviendas, desarrollo de infraestructura y generación de espacios públicos en dichos barrios, como el desarrollo de educación y empleabilidad de cada vecino que vive allí.

En cuanto a las obras asociadas a los proyectos de viaductos, no solo responden a la necesidad de mejorar la frecuencia de trenes, eliminar los pasos a nivel dentro del Plan Buenos Aires sin barrera, que es un proyecto de transporte y urbanístico porque une los barrios, además de disminuir la contaminación ambiental, dar mayor seguridad vial y peatonal, y permiten desarrollar espacios verdes o de recreación, por lo que resulta ineludible disponer de mecanismos de financiamiento para el avance y conclusión de las obras evitando el riesgo de paralización de las mismas, y por ende un aumento en el valor total del proyecto.

- ¿Ya se había utilizado alguna otra forma de financiamiento para poder realizar alguna de las tres obras mencionadas en el proyecto?

En obras de similares envergaduras la Legislatura aprobó leyes como el proyecto que está en tratamiento, autorizando al poder ejecutivo a solicitar créditos para financiar bienes de capital que implican un gran beneficio, principalmente para futuras generaciones.

En 2010 la Ciudad volvió a los mercados internacionales de crédito emitiendo nuevos Títulos Públicos. A partir de ese momento se refinanció la deuda y se tomaron créditos para financiar obras de infraestructura y, básicamente, para la realización de obras viales (Metrobús, ampliación de la red de subterráneos y adquisición de material rodante para la misma), la realización de obras hidráulicas como el entubamiento del arroyo Maldonado, el Vega/Medrano y otras obras, como también el equipamiento y remodelación del emblemático Teatro Colón, la Villa Olímpica que es un hito de transformación del sur de la Ciudad.

- En los fundamentos de la medida el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, hace alusión a que el Estado Nacional “no está desarrollando plenamente” su asistencia. ¿A qué se debe esa falta?

- No hay una falta de asistencia, sino que su pleno desarrollo se encuentra afectado a condicionamientos exógenos que están impidiendo su plena efectividad. En el caso de los Viaductos son proyectos estratégicos, que una vez iniciada la obra no pueden suspenderse. Ante esta situación, en pos de proteger el patrimonio de la Ciudad y a la espera de mejores condiciones en el mercado, es que surge la necesidad de recurrir a financiamientos alternativos para afrontar los compromisos asumidos en el marco de los proyectos involucrados.

- Por último, ¿considera que es necesario que la Ciudad tome deuda para poder avanzar con este tipo de iniciativas?

-El endeudamiento no es bueno o malo en sí mismos, sino que siempre se lo debe evaluar en el contexto en que el mismo se genera, las condiciones y fundamentalmente el destino.

La Ciudad nunca se ha endeudado para gasto corriente. Siempre que se toma un crédito, se lo hace con el único fin de destinarlo a obras de infraestructura pública, obras que van a beneficiar a ésta y a las próximas generaciones y que mejorarán la vida cotidiana de todos los vecinos.

Por otra parte, la Ciudad sigue cumpliendo con los servicios de la deuda acordados en la Ley de Responsabilidad Fiscal aprobada por esta Legislatura este año. Se asumió el compromiso de tomar medidas para que el nivel de endeudamiento sea sustentable, estableciéndose que sus servicios no pueden superar anualmente el 15 % del total de recursos corrientes. En esa línea, incluso con el tipo de cambio más alto que se ha alcanzado en los últimos meses, hoy la Ciudad entre amortización e intereses de deuda paga menos del 9,13% de los ingresos corrientes, quedando muy por debajo de porcentaje fijado por la ley de responsabilidad fiscal.

Por último, con respecto a la deuda de la Ciudad, durante estos últimos años se ha llevado a cabo una intensiva política de cambio de monedas. En el 2015, la deuda estaba representada un 95% en moneda extranjera y tan sólo un 5% en pesos. Con el cambio de monedas realizado hasta el momento, actualmente esa proporción se ha modificado, alcanzando un 53% en dólares y un 47% en pesos, lo que le permite a la Ciudad afirmarse de una mejor manera ante un escenario de alta volatilidad de los mercados globales, tal como ocurrió durante los últimos meses.