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Miércoles 17 de octubre de 2018
COYUNTURA
Un año perdido
Por la inestabilidad cambiaria, estiman que en abril del 2019 recién se podría ver una recuperación. Expectativa por las exportaciones.
5 de septiembre de 2018
La prolongación de la crisis, con inestabilidad cambiaria e inflación en niveles muy elevados, diversos especialistas estiman que recién hacia el mes de abril o mayo de 2019 podría verse algún signo de recuperación en el nivel de actividad económica.

“Este año sin dudas estamos ya jugados. No hay casi ninguna posibilidad de mejorar el nivel de actividad. Puede ser que a fin de año se vea un panorama más atenuado de la crisis por el efecto de la cosecha y el turismo interno va a mover bastante en el verano”, afirmó un asesor del gabinete económico.

En realidad, los funcionarios de Economía consideran que algunos sectores productivos locales se están empezando a beneficiar claramente por el nivel del dólar.

“Creemos que las exportaciones van a traccionar bastante más, de aquí hacia fin de año, y de allí se observaría también algún signo de mejora, pero el problema es que el consumo va a seguir en niveles muy bajos”, resaltó el mismo funcionario.

En el Palacio de Hacienda consideran que hay que aguardar a la recomposición que se está efectuando en las negociaciones paritarias, aunque admiten que difícilmente las mismas puedan empatar a la inflación en este año.

Y por la caída del consumo es que la industria muestra un panorama preocupante. Así lo transmiten los propios números oficiales.

En definitiva, la actividad industrial en julio registró una caída interanual del 5,7 por ciento, producto de la recesión que atraviesa la economía local.

No obstante, en junio la caída de la industria había sido más fuerte en forma interanual, con un derrumbe en ese mes del 8,7 por ciento.

El rubro que registró incremento de producción en julio fue la industria automotriz, que impulsada por la demanda de Brasil logró un crecimiento del 12,9 por ciento.

Por otro lado se observaron bajas muy fuertes en determinados rubros como el textil, con 12,9 por ciento, sustancias y productos químicos con 9,6 por ciento y alimentos con 1,8 por ciento de retracción.

El Indec también difundió el nivel de actividad de la construcción que en julio mostró una mejora leve del 0,7 por ciento y un crecimiento acumulado del 9,3 por ciento.

Sin dudas, en julio pegó muy fuerte el freno a la obra pública, ya que la producción de asfalto cayó 47,1 por ciento, seguido por pinturas con 11,3 por ciento.

Los sectores que mostraron más dinamismo fueron mosaicos con mejora del 13,9 por ciento, hierro con 3,8 por ciento, ladrillos huecos 6,8 por ciento y artículos sanitarios con 1,2 por ciento de mejora.

Estos números son una muestra exacta de la desaceleración de la economía y cuya recuperación no va a ser tan fácil como se pensaba hasta hace poco tiempo atrás.