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Lunes 17 de diciembre de 2018
INFORMES
De la era “K” a la era “M”: cómo fue el trámite del Presupuesto
Este fue el Presupuesto que Cambiemos logró aprobar más temprano. Pero en el segundo gobierno de Cristina, la ley de leyes salía en octubre.
15 de noviembre de 2018
El Presupuesto 2019 fue el más velozmente aprobado en la era de Cambiemos, que se contrapone con el del año pasado, convertido en ley cuatro días antes de terminar el año. Pero en realidad, no representa ningún récord si se compara con los gobiernos kirchneristas. De hecho, en todo el segundo mandato de Cristina Fernández los presupuestos fueron convertidos en ley en el mes de octubre.

Este último dato se contrapone con algunos de los reparos expresados precisamente desde el bloque kirchnerista durante el debate en Diputados, cuando varios hicieron hincapié en la premura oficial para aprobar el proyecto, que en esa Cámara se votó en la madrugada del 25 de octubre.

En el inicio de la sesión, antes de que buena parte de la oposición reclamara el levantamiento de la misma por los incidentes en el exterior del Congreso, el exministro Axel Kicillof disparó: “Uno se pregunta por qué ese apuro”, y se respondió: “Por obsecuencia, señor presidente. Ustedes quieren llevar este presupuesto al Fondo Monetario Internacional como si fuera una especie de ofrenda. Supimos hace poco cuál fue el problema que también generó este apuro, todas esas corridas y todas esas reuniones de comisión que se saldan en cinco minutos con dictámenes que se firman entre bambalinas: ustedes se han comprometido ante el Fondo Monetario Internacional a presentarle el presupuesto aprobado el día viernes, tal como en la antigüedad se llevaba la cabeza del adversario”.

La catamarqueña Romina Mercado también hizo hincapié ese día en la prisa del Gobierno: “Este es un proyecto que se ha redactado de apuro porque el próximo viernes tendrá lugar en Nueva York la reunión del directorio del Fondo Monetario Internacional, y la Argentina llevará completo el plan de labor a esa reunión”, señaló, en el mismo sentido que su par misionera Cristina Britez para quien no se entendía “cuál es el apuro por aprobar este proyecto de presupuesto, ya que el año pasado lo sancionaron en diciembre”. Y agregaba: “El apuro lo tiene el Fondo Monetario Internacional, que es el autor de este presupuesto, que está hecho a su medida y para defender sus propios intereses”.

Pero no solo desde el kirchnerismo venían los cuestionamientos a que estuvieran votando el tema a fines de octubre. La trotskista Romina del Plá también avanzó en esa dirección: “¿Por qué tanto apuro? ¿Por qué esta sesión no puede pasar a cuarto intermedio en este cuadro represivo en el que estamos? No, porque necesitan ofrendar la sanción de esta Cámara y el compromiso juramentado del oficialismo de que van a llevar más a fondo el ajuste en la reunión de directorio del FMI, que es el próximo viernes. Tienen que terminar de aprobar los 57.100 millones de dólares de préstamo”.

“Por eso este apuro brutal para aprobar ya no uno, sino dos acuerdos secretos que se han firmado con el FMI, y que por supuesto nadie conoce”, concluía.

Sobre el final del debate, ya siendo la madrugada del 25, el presidente del bloque FpV-PJ, Agustín Rossi, se preguntó: “¿Por qué esta sesión se realiza en octubre, cuando el presupuesto del año pasado fue aprobado por esta Cámara el 21 de diciembre? ¿Cuál era el apuro? ¿Por qué no podíamos tener más tiempo para debatir y analizar el proyecto? Está claro que el apuro era uno solo. Lo dijimos en la comisión y lo volvemos a repetir: había que llevarle algo al bureau del Fondo Monetario Internacional, que el próximo viernes en Washington va a tratar el Memorándum de Entendimiento que firmó el gobierno argentino con dicho organismo”.

El teorema de Baglini serviría para justificar la postura de Rossi, o mejor dicho que en 2008, siendo oficialista, mantuviera una actitud diametralmente opuesta en materia de celeridad con relación al Presupuesto. En el debate del Presupuesto 2009, pedía una “rápida sanción” por tratarse de una buena señal para la economía en el marco de la crisis internacional. “Lo mejor que le puede pasar al país es tener el Presupuesto aprobado lo antes posible. Es una buena señal para la economía”, señalaba entonces, enfatizando que las pautas planteadas en ese proyecto eran “cumplibles”.

Lo cierto es que de los trece presupuestos de la era kirchnerista -como Néstor Kirchner arrancó su gobierno en el mes de mayo, tuvo oportunidad de elaborar el proyecto del año siguiente-, los cuatro últimos fueron convertidos en ley en el mes de octubre, cuatro en diciembre y otros tantos en el mes de noviembre. Recordemos que el Presupuesto 2011 no fue aprobado.