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Lunes 17 de diciembre de 2018
COYUNTURA
Panorama preocupante
A pesar de la alegría que le dio al Gobierno el G-20, los números macro siguen siendo catastróficos. El objetivo inmediato es bajar la tasa de interés
5 de diciembre de 2018
Tras la realización exitosa de la reunión del G20 en Buenos Aires, el regreso a la realidad cotidiana del país muestra la cara más complicada, donde los

niveles de actividad económica, tanto en producción como en ventas y consumo siguen pintando un panorama muy preocupante.

Apenas 48 horas después de finalizada la cumbre del G20, se conocieron cifras de la producción industrial y de la actividad de la construcción de octubre, las cuales mostraron una caída muy fuerte.

En el caso de la industria, el derrumbe fue del 6,8% en forma interanual, aunque resultó atenuada, si se tiene en cuenta que en septiembre el sector fabril había caído un 11 por ciento.

En el acumulado del año la industria registra un descenso acumulado del 2,5%, siendo los rubros más castigados el textil (-23,4%), autos (-10,8), papel y cartón (-3,7) y sustancia y productos químicos (-6,5%).

La construcción también mostró una fuerte caída, en este caso del 6,4%, aunque en el acumulado del año se observa en este sector un signo positivo del 4,9%.

Estos resultados son una demostración concreta del cuadro recesivo de la economía local, que se profundizó desde agosto hasta octubre, por lo menos en las primeras cifras que se van conociendo.

En el Gobierno aseguran que en noviembre se atenuó la caída en algunos sectores económicos y confían que en la comparación mensual, no interanual, determinados rubros podrían mostrar en el mes pasado y ahora en diciembre alguna tenue recuperación.

"Creemos que en este difícil momento para la actividad va ayudar bastante el bono de fin de año, más el cierre de las nuevas paritarias, con lo cual a partir del verano podríamos ver algunos números de la actividad empatados en la comparación interanual", señaló un importante funcionario del gabinete económico.

Si bien desde la implementación del segundo acuerdo suscripto con el FMI las variables financieras están más estables, el talón de Aquiles sigue siendo el nivel de las tasas de interés que aplica el Banco Central.

El BCRA fue disminuyendo en las últimas dos semanas los intereses pero aún están en una cifra astronómica del 60 por ciento, lo cual hace inviable cualquier proyecto de financiación, ya sea para mediano o largo plazo, o como para consumo inmediato.

El propio ministro de Producción, Dante Sica, advirtió en estos últimos días que los actuales niveles de tasas de interés son insostenibles en el mediano plazo.

De allí es que el Gobierno está analizando algunas medidas adicionales que tiendan a bajar más rápido la tasa de interés, pero sin descuidar el mercado cambiario, que se estabilizó recién en octubre y que mostró una crisis muy complicada desde fines de abril hasta septiembre.

Por lo pronto, se sabe que la cúpula del BCRA viene analizando este tema con diversos analistas y representantes de sectores y el objetivo sería tener una baja sustancial de las tasas antes que termine el verano.

"Es fundamental bajar la tasa en función de una proyección de la inflación que empieza a mostrar un descenso", agregó un funcionario del gabinete económico.

Se trata, en definitiva, de empezar a tener un país normal en inflación, tasa de interés, movimiento del tipo de cambio, aspectos que siempre fueron dolores de cabeza para la economía argentina.