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Martes 21 de mayo de 2019
INFORMES
Tres años y tres discursos ante el Congreso
Se cumple un nuevo aniversario de la asunción de Mauricio Macri como presidente y parlamentario.com repasa cuáles fueron los ejes de sus alocuciones en las aperturas de sesiones.
10 de diciembre de 2018
Por Melisa Jofré

En su afán de diferenciarse del gobierno anterior, Mauricio Macri resistió durante sus tres años de gobierno interrumpir las programaciones de radio y televisión con cadenas nacionales. Ante el hartazgo generado por el uso abusivo de ese recurso por parte de la expresidenta Cristina Kirchner, el actual mandatario escogió como herramienta las conferencias de prensa, tan inexistentes en los años K. También los mensajes virtuales en las redes. Pero, obligado, Macri sí tuvo que hablar al país por cadena al inaugurar las sesiones en el Congreso cada 1ro. de marzo.

De hecho, esos tres, fueron de los discursos más largos que ha tenido. En 2016 el mandatario se presentó por primera vez ante la Asamblea Legislativa -dado que en la absurda contienda con Cristina por el traspaso de la banda, finalmente él se impuso con su criterio de recibir los atributos presidenciales en la Casa Rosada-, donde brindó palabras por alrededor de 61 minutos. Todo su mensaje estuvo teñido por los reproches hacia la “herencia” recibida por el kirchnerismo, en la que fue lapidario.

Macri comenzó pidiendo “reconocer que no estamos bien, aunque nos duela, pero es la forma de poner el punto de partida en búsqueda de ese horizonte que todos soñamos”. “Venimos de años en los que el Estado ha mentido sistemáticamente, confundiendo a todos y borrando la línea entre la realidad y la fantasía. Así, la credibilidad y la confianza fueron destruidas”, sostuvo y aseguró haber encontrado un Estado “desordenado y mal gestionado, con instrumentos de navegación rotos; se ocultó información, faltan documentos, no hay estadísticas, cuesta encontrar un papel”.

El presidente apuntó específicamente al incremento del gasto público y el aumento de la pobreza. “El modelo de inclusión y crecimiento del que tanto habló el gobierno anterior, nos llevó a la pobreza y la exclusión”, cargó, cuando todavía no había cumplido los tres meses en el gobierno. Y en otro tramo también fustigó al kirchnerismo por la “inflación acumulada de aproximadamente el 700% en los últimos diez años”.

“Nos encontramos con un país lleno de deudas, de infraestructura; deudas sociales, de desarrollo; en estos años de vacas gordas no ahorramos, sino que nos comimos nuestro capital, como tantas veces nos ha pasado”, señaló Macri y se mostró confiado en que la inflación bajaría “con el correr de los meses, porque la principal medida fue ir reduciendo la emisión monetaria descontrolada, e ir bajando el déficit fiscal, que debe llegar a cero al final del cuarto año”, una ambición que hoy espera alcanzar el año próximo con el Presupuesto que se logró aprobar en noviembre pasado.

En su primer discurso ante la Asamblea Legislativa, se refirió además al conflicto con los holdouts y pidió “construir los consensos necesarios” para “cerrar este conflicto que lleva 15 años”. Esa fue la gran primer victoria de Cambiemos en el Parlamento, ya que semanas después de ese pedido, la ley de pago a los fondos buitre salió sancionada del Senado.

Por otra parte, el jefe de Estado consideró que “la corrupción no debe ni puede quedar impune” y reclamó darle las herramientas necesarias al Poder Judicial para que trabaje en forma “independiente pero con tiempos veloces”. En esto sí vio frutos: recientemente se ensamblaron una docena de leyes al Código Procesal Penal que van en ese sentido. No así en la reforma del Ministerio Público Fiscal y la reforma política, que nunca avanzaron en el Congreso y Macri había reclamado en ese primer discurso.



Para 2017, el inicio de un nuevo año parlamentario lo encontró al mandatario en clave electoral, dado los comicios legislativos que tendrían lugar en octubre. “La Argentina se está poniendo de pie”, afirmó y destacó la aprobación de leyes “necesarias para comenzar a resolver muchos problemas”. Agradeciendo a los argentinos, también le apuntó a “los que no quieren que las cosas cambien, que se resisten, que ponen palos en la rueda”.

Macri volvió a hablar -de nuevo en 61 minutos- de su compromiso con la reducción de la pobreza y ponderó las políticas aplicadas en materia de asistencia social, “pese a los miedos que muchos querían imponer” sobre las asignaciones y jubilaciones. Ya con exfuncionarios y empresarios K presos, también expresó en esa oportunidad que “la obra pública dejó de ser un sinónimo de corrupción” y recalcó la “transparencia” en las licitaciones y contrataciones por parte del Estado, al tiempo de enumerar construcciones de rutas, puentes, aeropuertos y cloacas.

El mandatario admitió como “una de las decepciones del año 2016” el “escaso avance” de la reforma electoral, y calificó de “vergüenza” que en el siglo XXI “sigamos votando con un sistema arcaico que se presta a la trampa”. Pidió al Congreso esforzarse para que en 2019 “alejemos la trampa de la política”, pero ese proyecto no pudo ser tratado hasta ahora.

Este año, el discurso de Macri, un poco más breve (42 minutos), estuvo signado por su visto bueno a la discusión del aborto legal, al considerar que ese era uno de los “debates maduros y responsables que como argentinos tenemos que darnos”. Aunque se manifestó “a favor de la vida”, el presidente abogó por escuchar “todas las voces y que se tomen en cuenta todas las posturas”.

Mal que le pese a sus detractores -y sin olvidar el largo reclamo de movimientos de mujeres sobre esta problemática-, Macri quedará en la historia como el presidente que habilitó el debate, algo que el kirchnerismo no hizo en sus doce años. Finalmente, la interrupción voluntaria del embarazo sería el gran tema de este 2018 y el que mantuvo sumamente abocados a los legisladores, tanto los que estaban a favor como en contra.

Ese 1ro. de marzo, meses antes de que se produjera la hecatombe en la economía, el jefe de Estado defendió el “gradualismo” y destacó que “lo peor ya pasó y ahora vienen los años en los que vamos a crecer”. “Las transformaciones que hicimos ahora empiezan a dar fruto”, afirmó, al tiempo que dijo que su Gobierno elegía un “camino de desarrollo” con el que “estamos combatiendo la pobreza para que nadie quede atrás”. “La inflación está bajando. La del 2017 fue menor a la de 2016”, había añadido.

En otro tramo confirmó la división en tres partes (tres proyectos) de la reforma laboral, otro ítem que se mantiene trunco en el Congreso; reclamó por la extinción de dominio, modificada por el Senado pero sin tratarse en Diputados nuevamente; y anticipó el anteproyecto de reforma del Código Penal para presentarse en los próximos meses, algo que se fue postergando a lo largo del año y se estima entrará en 2019.