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Martes 20 de agosto de 2019
COYUNTURA
Se viene la reprogramación de la deuda
Nicolás Dujovne y Guido Sandleris analizarán en Washington con directivos del FMI el desafío de los vencimientos del año que viene.
9 de abril de 2019
El Gobierno admite preocupación por el monto de aproximadamente 14.000 millones de dólares de vencimientos de deuda que deberá afrontar el país el próximo año, esencialmente esto abarca compromisos asumidos en el programa stand by firmado en agosto de 2018 con el Fondo Monetario Internacional y de allí es que en esta semana ese tema será abordado por funcionarios del Poder Ejecutivo en Washington.

Efectivamente, el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne y el titular del Banco Central, Guido Sandleris, se encuentran en Washington para participar de la reunión de primavera boreal del FMI y el Banco Mundial.

Fuentes de Casa de Gobierno y del gabinete económico admitieron que uno de los temas que se analizarán en esta oportunidad en la capital estadounidense es la concentración de vencimientos para el próximo año, algo que en el mercado financiero tanto local como externo ven sumamente difícil de asumir.

Si bien nadie quiere hablar en este momento de reprogramación, es factible que las conversaciones que se realicen en esta semana lleven a una negociación para darle “un poco más de aire” a la economía argentina en el transcurso del próximo año.

Por lo pronto, el mismo FMI admite que este año también hay un panorama difícil, aunque algo más atenuado que la crisis de 2018.

El organismo estimó que la economía local se contraerá 1,2% en 2019 con una inflación del 30,5%, por lo que consideró esencial alcanzar el déficit cero este año "para apuntalar la confianza de los inversionistas y el crecimiento sostenible".
En su informe de Perspectivas de la Economía Mundial presentado en las últimas horas en Washington previo a las reuniones de Primavera del FMI y el Banco Mundial, el organismo mejoró levemente las perspectivas del desempeño de la economía argentina.
En octubre último había estimado una contracción económica del 1,6 % del Producto Bruto Interno (PBI), mientras que en el texto publicado achicó la merma a -1,2% y para el 2020 espera que una salida de la recesión, con un crecimiento del 2,2%.
Respecto de los precios, el FMI elevó las proyecciones de inflación en 10 puntos y la ubicó en 30,5% para este año, cuando para este mismo período había estimado en octubre pasado una suba de precios del orden 20,2% interanual (diciembre del 2019 contra diciembre del 2018).
En cuanto a la inflación de 2018, quedó estimada en 47,6%.
"Las expectativas de inflación continúan siendo elevadas en la medida de que Argentina se ajusta a un nuevo régimen de anclaje bajo un renovado marco monetario", expresó el FMI, que calificó el proceso como "un notable efecto temporario".
En cuanto al nivel de actividad, "se proyecta que la economía de Argentina se contraiga en el primer semestre de 2019 debido a que la demanda interna se desacelera, debido a las políticas más estrictas para reducir los desequilibrios, y volverá a crecer en el segundo semestre del año a medida que se recuperen el ingreso disponible real y la producción agrícola, después de la sequía del año pasado", se explayó el organismo.
Para el FMI, "los salarios nominales más altos y las expectativas de inflación crecientes generarán presiones inflacionarias más persistentes en 2019, respecto de las proyectadas en el WEO de octubre de 2018". En tanto, el desempleo ascendería a 9,9% este año, del 9,2% estimado en 2018.
Asimismo, la entidad que conduce Christine Lagarde espera un déficit en la cuenta corriente de 2% para el 2019, que se profundizaría a 2,5% el año próximo.
El FMI advirtió que "los riesgos a la baja para la economía siguen siendo considerables", y que su "materialización podría llevar a un cambio en las preferencias de los inversionistas en contra de de los activos en pesos y presionar la moneda y la cuenta de capital" argentina.
En este contexto, el organismo recomendó "la implementación continua del plan de estabilización en el marco del programa de reforma económica apoyado por el FMI es crucial para apuntalar la confianza de los inversionistas y restaurar el crecimiento sostenible que eleva los estándares de vida de todos los segmentos de la sociedad".
Con este fin, "cumplir con el objetivo de saldo fiscal primario de cero en 2019 y el 1% del PIB en 2020 es esencial para reducir las necesidades de financiamiento y evitar volver a encender las presiones de liquidez", agregó finalmente el FMI en su informe sobre Argentina.