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Sábado 16 de noviembre de 2019
EMPRESARIAS
Nissan Frontier “Argentina”
Realizamos el test de la versión tope de gama LE 4x4 A/T. Imperdible.
6 de julio de 2019
Por Roberto Nemec

Un nuevo jugador se suma al ahora sexteto de las pickups producidas en América del Sur. Se trata de la Frontier de Nissan, que nos llegaba de México y se produce desde hace unos meses en la planta Renault de Santa Isabel ya que el rombo tiene una estrecha relación con la empresa nipona. La versión local fue largamente experimentada por medio millón de kilómetros por los más disímiles terrenos de nuestro país, para ser así adaptada a nuestra topografía, gusto y necesidad. Acá se la conoce simplemente como Frontier, dejando de lado la denominación de NP300 que tenía su antecesora azteca, de la que difiere por algunos detalles menores de estética y por una superior dotación en cuanto a confort y seguridad, manteniendo un valor competitivo en el precio. De la factoría cordobesa salen tres versiones: dos 4x4 (la de mayor equipamiento es la que probamos, la única automática) y una tercera de tracción simple, todas con la misma mecánica.



Como dijimos, en lo exterior el estilo prácticamente no hay cambios con respecto al modelo que venía de Norteamérica: la Frontier sigue siendo sobria y muy armoniosa de líneas. En el frente los faros, que suben ligeramente hacia atrás, se integran a la parrilla en la que campea el logo de la antigua marca dando al todo un toque metálico, y bajo las óptica –que cuentan con leds para su uso diurno, se enmarcan en plateado las luces para niebla. Entre la grilla y la boca de aire inferior está el porta patente y se alcanza a divisar en lo alto el techo corredizo eléctrico, una exclusividad en este segmento de las pickups

Los laterales son muy elegantes, con pasarruedas muy marcados y el detalle de la ventanilla trasera chanfleada. La “pared” posterior es ligeramente curvada. El rodado de 18 pulgadas llena bien los vanos, calzando cubiertas de 255/60 R18 en llantas de aleación de seis rayos dobles con forma de “A”. La auxiliar es homogénea pero de chapa de acero. El par de barras en el techo, parece innecesario en una pickup y no agrega nada a su estética y a nuestro parecer, desentona en una chata. No así los oportunos y atractivos estribos.



En cuanto a la caja de carga cuyo piso está dotado de plástico protector, mide en su interior 156 cm de ancho (salvo en el angostamiento que provocan los buches) por 151 cm de profundidad por 47 de altura. La capacidad de carga –dato poco relevante en nuestro medio para una pickup de lujo- es de una tonelada. El portón, con llave, pero sin cobertura, queda flanqueado por las ópticas de simple diseño. Bajo ellas dos punteras metálicas ofician de paragolpes.

El interior es amplio notándose la batalla de 3,15 metros (comparte la plataforma con su similar de Mercedes-Benz). Por supuesto que los de adelante disponen de gran comodidad en sus butacas de evidente buena sujeción y lo de atrás, irán razonablemente en cuanto a espacio para las piernas, aunque anotamos como negativa la escasa altura de los cojines. El cuero ecológico está presente en el tapizado, volante y pomo de la selectora.

El puesto de manejo, erguido como es obvio, deja al conductor frente a un tablero simple y de fácil lectura con cuatro indicadores de aguja y una pequeña y colorida pantalla para la computadora de abordo. La butaca del conductor se regula eléctricamente y el volante manualmente sólo en altura. Hay oportunos guarda objetos, aunque la guantera es demasiado chica. Un diez para el revestido acústico, que permite gozar del audio aún a altas revoluciones.

El motor por el momento es importado de Europa. Se trata de un biturbo de cuatro cilindros, 16 válvulas en dos árboles a la cabeza y distribución por cadena metálica. Se alimenta con inyección directa por common rail y sus 2.298 cm3 producen 190 CV a 3.750 rpm con un torque de 46 Kgm a partir de las 1.500 vueltas. En esta versión se asocia a una transmisión automática de alta y baja de siete marchas, la más desmultiplicada de 0,77 a 1; es algo lenta y no dispone de opción de teclas tras el volante para la selección.

En las pruebas de campo comprobamos las excelencia del impulsor capaz de acelerar más de dos toneladas en 11 segundos y alcanzando una velocidad máxima de 184,1 km/h en drive, a 2.700 rpm. El consumo es de 10,1 kilómetros por litro a 130 Km/h (de 15,6 a 90 Km/h) y de 8,5 Km/l en el tránsito urbano.

El sistema de frenos es de tipo mixto (discos ventilados y tambores atrás) pero funciona muy eficientemente parando al vehículo en 44,5 metros cuando circula a 100 Km/h. La dirección tiene asistencia hidráulica y no da lugar a queja. La suspensión delantera es independiente, de paralelogramo deformable y la trasera de eje rígido, pero con arquitectura multilink y resortes helicoidales, una combinación inusual que provee un confort de marcha aceptable.

El chasis es de largueros con refuerzo en doble “C”. Muestra buena aptitud para el off-road con lógicos ángulos y despeje de 22 centímetros. El manejo de apoya en una visión de 360° con cuatro cámaras ubicadas en el frente, la cola y los espejos retrovisores externos, pero con una novedad: cuando se circula, por ejemplo entre grandes piedras, se puede seleccionar una función que enfoca sólo a la rueda delantera del conductor y el frente, magnificados.

El equipamiento de seguridad muestra un plus con respecto a lo que venía de México. Incluye seis (…y no dos) airbags, controles de tracción y estabilidad, asistente al arranque en pendiente, control de descenso, protector metálico del cárter, diferencial trasero autoblocante (pero sin bloqueo), sistema Isofix, ABS con distribución electrónica de fuerza, cinco cinturones inerciales de tres puntos, luces altas y de cruce con leds, cinco apoyacabezas (el tercero de atrás más pequeño), alarma antirrobo, etc.

Para el confort, está el cuero, el climatizador bi-zona con salidas en el sector trasero, espejos plegables, techo panorámico, sistema de arranque y acceso sin sacar la llave, butacas calefaccionables, control de crucero, navegador satelital OnStar, volante multifuncional, audio con MP3, USB, Bluetooth, pantalla táctil de ocho pulgadas, Apple Car Play y Android Auto, asistencia al estacionamiento marcha atrás y apertura del tanque eléctrica, desde el interior.


El precio del Nissan Frontier LE 4x4 A/T es de $ 1.865.600 el más bajo frente a sus cinco rivales (entre los que no están lo de origen chino), lo que se convierte en un argumento muy interesante. La garantía es de tres años o cien mil kilómetros.