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Martes 21 de enero de 2020
COYUNTURA
Los mercados respondieron con racionalidad
Preocupación y mucha incertidumbre por el horizonte económico, tras el resultado de las elecciones primarias.
14 de agosto de 2019
El resultado de las elecciones primarias abrió un panorama económico sumamente complicado, ya que al desgaste del Gobierno se le suma ahora el rechazo del mercado a quien tuvo la mayor intención de votos en los comicios.

Sin dudas que la situación de la Argentina es este momento de gran vulnerabilidad, ya que el triunfo del kirchnerismo implicó una notable devaluación conjuntamente con una caída histórica de las acciones y una suba del riesgo país a niveles de default.

En definitiva, los mercados respondieron con racionalidad a lo que son los "despistes" de la Argentina en cuanto a su rumbo, que va como un péndulo de un lado al otro, sin ningún tipo de fin.

El problema es que hasta hace unos años atrás esos movimientos del país hacia un lado u otro podían compensarse con las ganancias que dejaban los recursos primarios, especialmente los granos.

Hoy en día con eso no alcanza para nada frente a un escenario internacional que se complica día a día y que si las naciones no mantienen una conducta coherente, el panorama puede agravarse hasta el infinito.

Hoy en día, cuando todavía falta algo más de dos meses para las elecciones generales de octubre, la Argentina muestra a los ojos de los operadores económicos locales y externos una absoluta desconfianza.

La desconfianza no es el nombre propio de un país, sino la actitud que muestra su ciudadanía y en especial, la clase dirigente, que hace que en esta Nación sea casi imposible trabajar en consenso.

Una ciudadanía individualista, que busca lo inmediato y las soluciones rápidas son los elementos que explican el fracaso y retroceso de la Argentina en los últimos 60 años.

La falta de trabajar en forma coherente para mantener reglas de juego, aspectos centrales que hace a una vida sana de la macroeconomía para que el país sea atractivo a las inversiones y de esa manera generar empleo, mejores ingresos para la población y redistribución, hacen que esta Nación, a pesar de ser una de las más ricas del mundo, siga deambulando sin ningún tipo de horizonte.

Es más, ahora se enfrenta, de cara a las próximas elecciones, que los candidatos más votados generan absoluta desconfianza y temor en casi todos los agentes económicos.

Está claro que si los dirigentes políticos no trabajan en forma coordinada para lograr elementos centrales que hacen a la vida económica de un país, esa Nación seguirá a los tumbos, con consecuencias sociales cada vez más funestas.

Países de la región como Uruguay, Chile, Perú y mismo Brasil han logrado mantener bases sólidas en su economía, como baja inflación, acotado déficit fiscal y emisión monetaria, con el fin de mantener previsibilidad, más allá de los cambios de gobiernos que se fueron sucediendo, un panorama, lamentablemente, diametralmente distinto a lo que mostró la vida de la historia contemporánea argentina.