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Miércoles 23 de octubre de 2019
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El Senado convirtió en ley por unanimidad la emergencia alimentaria
El proyecto nacido de los movimientos sociales e impulsado por la oposición recibió 61 votos positivos, en un debate moderado donde no estuvieron Cristina Kirchner ni Miguel Pichetto. Oficialismo y oposición coincidieron en su preocupación sobre los niveles de pobreza.
18 de septiembre de 2019
Por Carolina Ramos

El Senado puso punto final este miércoles a un reclamo potenciado en las calles y convirtió en ley, por unanimidad, el proyecto de emergencia alimentaria, que aumenta los montos vigentes este año para los programas de alimentación y faculta al jefe de Gabinete a reasignar partidas con el fin de combatir la pobreza.

La iniciativa recibió 61 votos positivos y, tal como ocurrió en la Cámara de Diputados, se aprobó al cabo de un debate moderado y breve, donde no estuvieron presentes la expresidenta Cristina Kirchner -se encuentra en Cuba con su hija Florencia- ni el candidato a vicepresidente Miguel Pichetto -por actividades de campaña-.

Pichetto, que suele tener asistencia perfecta a las sesiones, tuvo su segunda ausencia consecutiva en el recinto, el cual no pisa desde que fue electo por el presidente Mauricio Macri como su compañero de fórmula. Su ausencia este miércoles fue leída como un intento de no exponer los cuestionamientos del senador hacia los movimientos sociales y lo que define como “la cultura del pobrismo”.

La flamante ley prorroga hasta el 31 de diciembre de 2022 la emergencia alimentaria nacional y tendrá un costo de entre 8.000 y 10.000 millones de pesos.

En lo inmediato, se dispone un incremento de emergencia de, como mínimo, el 50% de los créditos presupuestarios vigentes este año correspondientes a políticas públicas nacionales de alimentación y nutrición.

Además, se faculta al jefe de Gabinete, a partir del 1 de enero de 2019 y hasta que dure la emergencia, a actualizar trimestralmente las partidas, tomando como referencias mínimas el aumento del rubro “alimentos y bebidas” del IPC y la variación de la canasta básica medida por el INDEC. Esta tarea quedará para la próxima gestión.

Durante el debate, senadores del oficialismo y la oposición coincidieron en que la ley no ataca el problema de fondo, pero observaron que la coyuntura amerita volver a prorrogarla. Hacia el final, el jefe del interbloque Cambiemos, Luis Naidenoff, levantó la temperatura y apuntó a la responsabilidad del kirchnerismo.

El radical recordó que la anterior gestión tuvo a su favor ciertos pilares “que no tuvo nadie”. “Tuvieron tiempo, gobernaron 12 años con contexto, con recursos, con commodities y con poder: tuvieron mayoría en ambas cámaras, gobernadores que los acompañaron, y un poder sindical y empresarial que también acompañó”, repasó, mientras el formoseño José Mayans (Justicialista) formulaba reproches fuera de micrófono.

Naidenoff se preguntó: “Cuando uno asume en default, con cinco tipos de cambio, con una economía cerrada, con socios poco recomendables como Irán y Venezuela, y sin margen porque te dejaron sin reservas, ¿cómo financiás un Estado?”.

Por su parte, Carlos Caserio, jefe del bloque Justicialista, consideró que “esta ley es un paliativo” y que “no soluciona nada de fondo”, y apuntó a las “políticas económicas erradas” aplicadas a través de los años en la Argentina.

“El hecho de que Argentina se encuentre en esta situación es una verdadera tragedia si tenemos en cuenta la potencialidad de nuestros recursos naturales y la potencialidad en la producción de alimentos. Es una circunstancia trágica que Argentina le venda alimentos a 400 millones de personas en el mundo y que no sepamos cómo resolver el hambre de 15 millones de argentinos”, alertó el cordobés.



El debate

“No nos cabe duda de la necesidad del tratamiento de este proyecto, porque la pobreza lamentablemente ha aumentado”, sostuvo, al abrir el debate, la senadora salteña Cristina Fiore Viñuales (Pares), quien subrayó que “no se trata de un slogan político”.

La legisladora precisó que según datos del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, en 2015 la pobreza era del 30%, mientras que en 2018 llegó al 33,6%. En el caso de los menores de 17 años, detalló, “pasamos del 46,1% al 51,7%, y lo mismo ocurre con la indigencia”.

En nombre del Frente para la Victoria-PJ, María de los Ángeles Sacnun señaló: “Acompañamos este proyecto, pero debemos rediscutir el modelo económico de la Argentina si queremos hacer efectivos los derechos sociales, políticos y económicos garantizados en la Constitución”.

“Los modelos económicos neoliberales fundados en el endeudamiento y fuga de capitales quiebran ese contrato social”, apuntó la legisladora santafesina, quien además evocó el concepto de “soberanía alimentaria” para pensar en la producción de alimentos y no solo en el acceso a los mismos.

Por su parte, José Mayans (Justicialista) levantó quejas por la modalidad del debate, dado que el proyecto no pasó por comisiones y se impulsó un debate acotado en el recinto. Además, advirtió que “prácticamente el 80%” de los fondos de la emergencia alimentaria serán “para la provincia de Buenos Aires y la CABA, y las demás provincias que se arreglen”.

La rionegrina Magdalena Odarda expresó: “La situación de hambre debería avergonzarnos porque somos un país capaz de darle de comer a 400 millones de personas y no somos capaces de darle de comer a 15 millones”.

En tanto, la tucumana Beatriz Mirkin, compañera de bancada del exgobernador José Alperovich, lamentó que se haya tardado tanto tiempo en sancionar la emergencia alimentaria, “porque el hambre ya se instaló en la Argentina”.

“Cuando el dólar costaba 16 pesos, eran de 16 pesos las partidas para alimentos. Hoy el dólar roza los 60 y también son de 16 pesos las partidas para almuerzo en las escuelas y algunos comedores comunitarios”, advirtió Mirkin.

En el cierre del debate, uno de los más duros fue el jefe del bloque kirchnerista, Marcelo Fuentes. “Si esto no ardió todavía es porque el pueblo tiene la esperanza de votar en octubre”, sentenció el neuquino, muy crítico del Gobierno.

“No estamos ante una emergencia producto de un cataclismo natural. No hay inundaciones, tsunamis, erupciones volcánicas o terremotos que quiebren la infraestructura de transporte o la producción de alimentos. Estamos ante un dato de naturaleza política. El hambre en Argentina, con los recursos que hay, es una construcción política”, aseguró.

FOTOS: Comunicación Senado