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Sábado 18 de enero de 2020
COYUNTURA
Ante la incertidumbre, las empresas energéticas frenan inversiones y se prevén deficiencias
El sector se mantiene alerta, ante los primeros mensajes expresados por el presidente electo, Alberto Fernández, que no han sido muy bien recibidos.
13 de noviembre de 2019
Los primeros mensajes expresados por el presidente electo, Alberto Fernández, en materia energética no han sido muy bien recibidos por las empresas del sector, ya que la posibilidad de continuar concreta de continuar con un esquema de atraso tarifario mas el contexto de alta inflación que padece el país ha determinado un freno en los proyectos de inversión que diversas firmas tenían planificado.

En concreto, en las últimas horas se conocieron dos noticias realmente muy preocupantes. Por un lado, la empresa Transportadora Gas del Norte (TGN) informo que decidió rebajar en 1.300 millones de pesos las inversiones previstas para el corto plazo.

Paralelamente, Techint suspendió la realización de obras en el complejo denominado Atucha II, en Lima, Zárate, para lo cual procedió a suspender 250 operarios.

Fue el propio presidente electo quien advirtió que las empresas eléctricas “deberán efectuar un esfuerzo”, dando a entender que el tema tarifario se revisara y que incluso podría haber una regresión hacia atrás con algunos precios.

En función de esto, Parlamentario pudo constatar que las grandes distribuidoras de electricidad en el país están congelando los proyectos de inversión de mediano y largo plazo también se paralizaron y que solo quedan en pie los presupuestos armados para mantenimiento de red.

En función de ese panorama, algunos especialistas advierten que si el gobierno del Frente de Todos va a repetir su política energética en lo que hizo durante 2004 y 2015, difícilmente el pais pueda mantener el leve superávit energético alcanzado en estos últimos meses y que eso podría afectar nuevamente toda la macroeconomía como ocurrió en aquel periodo.

En ese sentido, Nicolás Alonzo, economista de la consultora Orlando Ferreres, puntualizo que “sería un error pensar en hacer de nuevo política distributiva atrasando las tarifas de energía, cambiando las reglas de juego, lo que podría generar en el mediano plazo el regreso del déficit en el sector”.

“No es solo Vaca Muerta lo que se podría ver afectado. Hay muchas inversiones en el sector energético que están más allá del desarrollo de Vaca Muerta. Claramente en la medida en que se quiera congelar y no tener un proyecto claro hacia delante, difícilmente pueda mantenerse el nivel de inversión que tuvo el sector en estos últimos tiempos”, resaltó el economista.

Hay que considerar que el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner termino su mandato en 2015 con un nivel de déficit en la balanza energética del orden de los 13.000 millones de dólares, cifra que en caso de repetirse esa misma política volvería a impactar de lleno en el intercambio comercial del país.

Por su parte, Jorge Lapeña, exsecretario de Energía, aseguro que “se puede plantear un esquema de estabilidad de precios pero dentro de otro contexto de la macroeconomía”.

“No hay manera de realizar un congelamiento de precios energéticos si el país continua con fuertes desequilibrios. Caso contrario se va a necesitar muchos más subsidios y se vuelve a complicar más el balance de las cuentas públicas”, agrego finalmente Lapeña.