El Tribunal Oral Federal 3 (TOF3) urgió al juez Daniel Rafecas para que defina la situación procesal del ex presidente Fernando de la Rúa en la causa que investiga el presunto pago de coimas a senadores en el año 2000 para la aprobación de la ley de reforma laboral durante su gobierno.
"Resulta manifiestamente inconveniente dar inicio a debate alguno sin aclarar tal extremo", dijo el tribunal en una resolución. Esto quiere decir que no iniciará el juicio oral contra los nueve procesados que ya fueron enviados a juicio mientras no se defina si el ex presidente también será juzgado o no por este tema. En caso de ser procesado el ex presidente, según el tribunal, debiera hacerse un solo juicio.
Así las cosas, el inicio del juicio oral por el escándalo de los presuntos sobornos -que todavía no tenía fecha de arranque- casi con seguridad no será durante 2008. Es que decida lo que decida Rafecas, la medida será seguramente apelada y deberá aguardarse una definición de la Cámara Federal, por lo que transcurrirá fácilmente un semestre. Y hasta que llegue al tribunal oral y éste ponga la fecha de juicio, pasará otro semestre.
Rafecas había elevado a juicio el año pasado a los ex senadores justicialistas Emilio Cantarero, Remo Costanzo, Augusto Alasino, Alberto Tell y Ricardo Branda, al ex senador radical José Genoud, al ex ministro de Trabajo Alberto Flamarique, al ex secretario de Inteligencia Fernando de Santibañes y al arrepentido Mario Pontaquarto.
Los jueces del TOF3, Gerardo Larrambebere, Miguel Pons y Oscar Hergott, consideraron
"inaceptable" la "mera posibilidad" de juzgar por separado a De la Rúa y "dos de sus más directos colaboradores", en referencia a Flamarique y De Santibañes.
El tribunal destacó que, según la acusación, las "voluntades" de De la Rúa y los nueve procesados "habrían estado dirigidas a un mismo fin": pagar y cobrar coimas para aprobar la ley. Por ello, sostuvo que "deviene imprescindible urgir al instructor la adopción de algún temperamento" respecto del ex presidente.
De la Rúa ya fue indagado y se despegó de las acusaciones. Los jueces del tribunal oral valoraron incluso que uno de los principales puntos de discusión de la causa -si hubo o no una reunión en la Casa Rosada donde se decidió el pago de las coimas- puede esclarecerse con todos los acusados presentes en el mismo juicio.
"Eso hace al derecho de defensa de cada uno de ellos", destacaron.
La principal prueba de la causa es el testimonio del arrepentido ex secretario parlamentario Mario Pontaquarto, quien dijo haber presenciado la reunión en la Casa Rosada y haber llevado la plata desde la Secretaría de Inteligencia hasta el Senado y de allí a la casa de Cantarero. |