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Jueves 18 de julio de 2019
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Daher defendió el proyecto oficial de AA
"Es una alegría pensar que Aerolíneas Argentinas y Austral volverán a ser parte del Estado dado que durante todo este tiempo que estuvo en manos de grupos privados llegó a una situación caótica", dijo la presidenta de la Comisión de Transporte de Diputados, Beatriz Daher.
21 de agosto de 2008
La diputada salteña Beatriz Daher defendió el proyecto del Ejecutivo para rescatar la línea aérea de bandera.

A continuación, Parlamentario.com publica la versión textual del discurso de Daher en el recinto.

El proyecto de ley que estamos tratando, que fue enviado por el Poder Ejecutivo y está contenido en el expediente 18-P.E.-2008, ha sido analizado durante varias semanas. Hemos escuchado la palabra del Estado, las empresas, los gremios, y también la de la oposición.

Fundamentalmente este proyecto plantea recuperar nuestra línea de bandera después de dieciocho años de su privatización. Tras escuchar, ver, leer e interiorizarnos mucho en relación a cómo se encuentra hoy la empresa, para nosotros quizá es una alegría pensar que Aerolíneas Argentinas y Austral volverán a ser parte del Estado dado que durante todo este tiempo que estuvo en manos de grupos privados llegó a una situación caótica.

El Estado entiende que el transporte aéreo debe ser considerado como un servicio público. Por lo tanto, no puede ni debe estar ajeno a lo que sucede ni a las responsabilidades que le caben frente a la suerte de nuestra aerolínea de bandera.

El transporte aerocomercial constituye un servicio esencial para la sociedad, y por ello el Estado nacional debe asegurar su prestación en forma general, continua, regular, obligatoria, uniforme, eficiente y en similares condiciones para todos los usuarios. Y quienes somos permanentes de este servicio pudimos comprobar cuáles eran las condiciones de nuestra aerolínea de bandera.

La ubicación geográfica y la extensión de nuestro territorio otorgan al transporte aéreo una importancia más que decisiva y lo convierten en el medio ideal, conveniente e insustituible para la comunicación e integración.

Nuestro transporte aéreo debe contribuir al desarrollo y crecimiento de nuestro país. Es el único servicio público que cuenta con estructuras como para dar una respuesta inmediata a los requerimientos que la Argentina demanda. Por tratarse de una herramienta esencial para el desarrollo de la economía, el gobierno asume como política de Estado hacer sostenible el desarrollo del transporte aéreo como servicio público, y es lo que con responsabilidad estamos propiciando.

La historia de Aerolíneas Argentinas comienza con el decreto 26.099, dictado el 7 de diciembre de 1950, cuando se creó como empresa del Estado con el ciento por ciento de la participación estatal.

Por ley 19.030 queda designada como la empresa ejecutora de la política aerocomercial de transporte del Estado. Mediante la ley 23.696 del año 1989, y los decretos 1.591, del 27 de diciembre de 1989, y 1.024, del 28 de mayo de 1990, se dispuso la privatización del 85 por ciento de Aerolíneas Argentinas Sociedad del Estado, la cual fue adjudicada al consorcio encabezado por Iberia y Cielos del Sur. Once años después ingresa en concurso de acreedores.

El 22 de junio de 2001 se declara el concurso de acreedores de Aerolíneas Argentinas, luego de varios meses de cesación de pagos. Por esas épocas Aerolíneas Argentinas llegó al borde de la quiebra. La compañía había sido comprada sin deuda por Iberia y para entonces acumulaba un pasivo de 1.000 millones de dólares.

El 17 de octubre de 2001 el grupo Aircomet S.A. Interinvest, conocido como Grupo Marsans, se hace cargo de la empresa. Lamentablemente no es el momento; el gobierno no analiza los antecedentes de Marsans, que era un operador turístico y no un operador del transporte aéreo. Y así llegamos a esta gestión; durante siete años Marsans, al frente de Aerolíneas Argentinas y Austral, ha manifestado que su gestión llega a su fin.

Por eso los resultados de la administración por parte de dicha empresa fueron aciagos. A pesar de los aportes recibidos de la CEPI de España, que terminaron con la deuda de Aerolíneas y Austral, en un poco más de un lustro ambas compañías logran acumular una deuda exigible de 240 millones de dólares y un pasivo total cercano a los 900 millones de dólares.

Sobre una flota de 85 aviones, hoy operan solamente 35, porque el Estado ha rescatado a 9. Esto ocurre por falta de mantenimiento y reparaciones.

La situación económico-financiera que hoy presentan las empresas Aerolíneas Argentinas y Austral no es otra cosa que producto del gerenciamiento llevado a cabo por el accionista mayoritario, el cual ha colocado a las mismas en una situación que atenta contra la correcta prestación de un servicio para la sociedad.

Presentan un pasivo concursal de 18.600.000 dólares y suma a ello una deuda posconcursal. Durante todo este tiempo el Estado ha firmado diferentes acuerdos tratando de que la compañía siga operando y de no perjudicar la situación económica de la empresa. Además, la empresa se comprometía a realizar inversiones, a incorporar aeronaves y mejorar la eficiencia de sus operaciones.

Pero lamentablemente durante todo este tiempo la empresa, o los accionistas del grupo Marsans nunca dieron cumplimiento a las inversiones. No incrementaron los vuelos regulares, no incorporaron nuevas aeronaves para la prestación de los servicios de cabotaje ni internacionales.

El 7 de julio el secretario de Transporte se presenta ante el juez del concurso a pedir la intervención judicial, cosa que le es denegada. A partir del 8 de julio, cuando la empresa o el grupo Marsans decide no hacerse cargo de las empresas, sin lugar a dudas pone al Estado nacional en una situación no admite otra solución que hacerse cargo del transporte aéreo. Según ya marqué esto es importante por la cantidad de pasajeros que transporta y por la cantidad de empleados que tiene, más de 9 mil.

También quiero aclarar que en este paquete de Aerolíneas y Austral están las empresas que conforman el grupo de Aerolíneas Argentinas y Austral –Jet Pack, Optar y Aerohandling-, porque en esta ley contemplamos a todos.

Probablemente la sonrisa del señor diputado Giubergia signifique el acompañamiento ante tamaña situación de la empresa Aerolíneas Argentinas. Sin ninguna duda el Estado nacional se hace cargo, después de haber analizado muchas de las posibilidades que teníamos para rescatar a Aerolíneas Argentinas, para comprar las acciones.

Con la responsabilidad con la que se tiene que mover el Estado y nosotros como Cámara, quiero señalar que tuvimos la oportunidad de discutir cada uno de los artículos de esta ley donde ponemos e imponemos que el Tribunal de Tasación realizará la valuación de las acciones.

También establecemos que la Auditoría General de la Nación va a hacer las auditorías correspondientes. Asimismo la Comisión Bicameral de Reforma del Estado y Seguimiento de las Privatizaciones tendrá un rol muy importante.

En el artículo 7º prevemos fundamentalmente la autorización para que se tomen los recursos financieros y se instrumenten los mecanismos que corresponden, y se adecuen presupuestariamente todas las partidas. A tal fin a dicha comisión se le remitirán los informes de las acciones que se lleven a cabo.

Vamos a autorizar solamente los déficit operativos y no los gastos. Fundamentalmente vamos a pedir la intervención de la Auditoría General de la Nación para que no queden dudas de lo que queremos hacer.

También es destacable lo que nos pasa con todo esto, señalando por qué es imprescindible que recuperemos la empresa, pues produce un fuerte impacto en el turismo tanto nacional como internacional.

Lamentablemente hemos bajado nuestra participación tanto en el mercado nacional como internacional. La participación en el mercado internacional era del 14 por ciento y se ha reducido al 3 por ciento, cuestión que habrá que recuperar.

Esto genera un número que creo que es demasiado importante: significa el ingreso a nuestro país de 4.500 millones de dólares. Se estima que con Aerolíneas Argentinas funcionando a pleno podremos duplicar las cifras en el mediano plazo.

Por otra parte, debe tenerse en cuenta el cumplimiento de un rol social muy importante, ya que Aerolíneas Argentinas y Austral llegan a treinta y tres destinos, de los cuales veintitrés lugares son operados por esta empresa. Se transportan 6 millones de pasajeros en total.

Por supuesto que durante todo este tiempo hemos escuchado diferentes voces planteando distintas alternativas pero a nuestro entender lo que traen aparejado estas alternativas –aclaro que nosotros o mejor dicho el gobierno nacional también las ha estudiado- es la desaparición lisa y llana de la industria aerocomercial argentina y la pérdida irreparable de la única herramienta capaz de ejecutar en la práctica las políticas y el plan estratégico del gobierno nacional para el desarrollo de nuestra industria aerocomercial.

Ya he hablado de partes del proyecto. Debo reiterar que en el artículo 2º se prevé la participación del Tribunal de Tasaciones de la Nación para la evaluación del precio o el valor de la acción para que posteriormente, como dice el artículo 3º, el Congreso Nacional vuelva a tratar el precio.

En los artículos 7º y 8º se habla de la participación de la Comisión Bicameral de Reforma del Estado y Seguimiento de las Privatizaciones, por un lado, y por el otro de la Auditoría General de la Nación, a efectos de que en el ámbito de sus competencias realicen los análisis, evaluaciones y seguimientos para la correcta instrumentación de las operaciones de rescate que se lleven a cabo en el cumplimiento de la ley.

Por eso la decisión del gobierno nacional de rescatar Aerolíneas Argentinas y Austral es una política de Estado a fin no solamente de resguardar los 9 mil puestos de trabajo sino también de garantizar la integración regional de los grandes centros urbanos y capitales de provincia e importantes centros turísticos. Estos últimos demandan necesariamente y en forma prioritaria el transporte de bienes y personas a través del medio aéreo como única alternativa para contribuir a su comunicación y desarrollo, al crecimiento del país y al bienestar general de la población, y las consecuencias inmediatas serán más empleo, más divisas y más inversiones genuinas, y sobre todo, el bienestar general del país.

Creo que para cumplir con el objetivo de la ley, de reestatizar Aerolíneas Argentinas y Austral, no sólo contamos con nuestra posibilidad de dar al Estado nacional los instrumentos para que ello ocurra sino también con la ayuda inestimable e imprescindible de los compañeros trabajadores, quienes van a poner de sí todo lo necesario para el cumplimiento, y fundamentalmente para el rescate, de dichas empresas.

A partir de la sanción de esta norma el Estado se hará cargo nuevamente de la empresa, aunque en realidad ya se hizo cargo cuando alguien abandonó su puesto y el Estado dijo “con el grado de responsabilidad con el que tengo que actuar, yo me voy a hacer cargo”, y así lo hizo. A partir de determinada fecha ?quizás el 8 de julio cuando pagó los sueldos, o quizás cuando firmó el acta, que es un acto administrativo? el Estado nacional dijo “me voy a hacer cargo de una empresa que tiene un montón de problemas, pero a partir de ahora, con austeridad y con transparencia, fijaremos un plan de acción estratégico para recuperar esta empresa”, a la que todos los argentinos sentimos como nuestra y por eso vamos a acompañar este proceso.

Por último, quiero agradecer la participación de los señores diputados en las reuniones de comisión, que fueron bastante nutridas, y también agradezco a los empleados, quienes ayer han trabajado hasta altas horas de la noche esperando los dictámenes de minoría, que llegaron alrededor de la una de la madrugada. Esos dictámenes de minoría los tenemos contemplados acá y luego los señores diputados analizarán si son viables o no, fundamentalmente porque hay que ver cuál es el gasto de esos proyectos que la minoría está proponiendo. Según lo que nos informan, a las 15 horas el personal de la imprenta nos va a entregar todos los dictámenes.

Por lo expuesto pedimos el acompañamiento para este proyecto de ley, de rescate y reestatización de Aerolíneas Argentinas y Austral. De acuerdo con lo que escuchamos durante todo este tiempo, todos estamos totalmente de acuerdo en que estas dos empresas deben volver al Estado nacional.