Raúl Alfonsín será recordado siempre como una suerte de “padre de la democracia”, por haber sido el mandatario de la recuperación democrática en 1983. No logró completar sus seis años de mandato; debió seis meses antes. Pero siempre se lo recordará por su paso por el Poder Ejecutivo.
En la función ejecutiva, la presidencia fue el único cargo que ocupó. Pero también tuvo su paso por instancias legislativas; la primera, en 1954, cuando fue elegido concejal en su Chascomús natal.
En 1963 fue elegido diputado nacional por la Unión Cívica Radical del Pueblo (UCRP), durante la elección que consagró a Arturo Illia.
En 1972, el Movimiento Renovador Nacional lo proclamó precandidato presidencial en las internas de la UCR, pero Alfonsín perdió ante el sector del balbinismo-unionismo, y un año después volvió a ser electo diputado nacional, pese a que la UCR perdió las elecciones ante Juan Domingo Perón.
El 30 de octubre de 1983 triunfó en las elecciones con el 51,7 por ciento de los votos, frente al 40,1 por ciento del candidato peronista Italo Luder.
En 1994, fue electo convencional constituyente el 10 de abril de 1994, y participó en la reforma de la Constitución que finalmente se concluyó el 22 de agosto.
En 2001, cuando como consecuencia de la reforma constitucional que él promovió junto a Carlos Menem, por primera vez la ciudadanía eligió senadores nacionales por el voto directo, él fue consagrado senador nacional de la provincia de Buenos Aires, por la minoría. No completaría su mandato y dejaría su banca a la entonces frepasista Diana Conti, hoy diputada nacional por el kirchnerismo.
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