Tal vez por los nuevos aires difundidos tras la muerte de Raúl Alfonsín, se percibe la demanda de la sociedad porque la dirigencia política acerque posiciones entre sí, dejando de lado antagonismos. Será por eso que para la visita que realizó la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a un hospital de Jujuy, las autoridades provinciales invitaron a participar del acto al presidente del radicalismo.
Por eso fue que por primera vez el titular del Comité Nacional de la UCR, Gerardo Morales, estuvo en el palco que, entre otros, ocupaban -además de la Presidenta-, los gobernadores de Jujuy y Salta, la ministra de Salud, Graciela Ocaña, y el titular de la Cámara de Diputados, el jujeño Eduardo Fellner.
Pero pese a la escasa distancia que los separaba, no hubo contacto entre Cristina y Gerardo Morales. Ni un saludo siquiera. Ni cuando ambos se cruzaron, oportunidad en la cual la mandataria miró para otro lado, y el senador radical ni siquiera estiró el brazo para saludarla tampoco.
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