Está confirmado que una mala alimentación puede producir diversas enfermedades, e inclusive la muerte. Pocas personas tienen conocimiento de que una ingesta excesiva de las denominadas grasas trans provoca un alto riesgo de contraer problemas cardiovasculares, aumenta el riesgo de diabetes tipo 2 en mujeres y además retrasa el crecimiento y la maduración del cerebro.
Con el objetivo de prevenir las discapacidades relacionadas con la obesidad, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares, la senadora nacional Silvia Giusti envió al Poder Ejecutivo un proyecto de ley que exige que aquellos alimentos que estén compuestos por grasas trans, deberán tener en sus etiquetas de manera legible, la siguiente leyenda: “Este alimento posee entre sus componentes Ácidos Grasos Trans. El consumo diario de alimentos que los contengan son nocivos para el corazón y aumenta las posibilidades de contraer diabetes del tipo 2”.
La legisladora chubutense explicó que la leyenda también deberá estar en todas las publicidades gráficas, televisivas, cinematográficas y radiales. Asimismo, señaló que “si bien a partir del año 2006 todos los alimentos envasados tienen la obligación de informar su contenido de grasas trans, no informan sobre los riesgos que conllevan el consumo abusivo de alimentos que contengan este tipo de grasas”.
Las grasas transgénicas se encuentran naturalmente en algunos productos animales, pero la gran mayoría se fabrican por un proceso de hidrogenación, por el cual se evita que la grasa se ponga rancia transformando la grasa líquida en grasa sólida.
Giusti dijo que “la incorporación de este tipo de grasas hace que aumente la vida útil de los productos en los que se emplea este proceso, potencia su sabor y mejora su textura”. Además, manifestó: “La adición de grasas hidrogenadas a los productos abarata los costos y beneficia a la industria alimentaria”.
Los argentinos se caracterizan por consumir muchas de las comidas que contienen grasas hidrogenadas, tales como pizzas, snaks, helados, tortas, alfajores galletitas, panes, hamburguesas y papas fritas; éstos se consumen sin tener en cuenta que los efectos negativos se producen a largo plazo.
La senadora Giusti expresó la importancia de que se aplique la leyenda en los alimentos: “Las grasas trans se encuentran principalmente en alimentos elaborados que no son de primera necesidad; por lo tanto, disminuir su consumo no resultaría difícil. Lo ideal es evitarlas al máximo y esto puede realizarse mediante una mejor selección de los alimentos, es por ello que los argentinos deben conocer qué alimentos las poseen y qué riesgos ocasionan para evitarlos”.
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