El vicepresidente primero de la Cámara de Diputados, Ricardo Alfonsín, aseguró que "la Presidenta dijo muy poco de lo que debía decir en la ocasión. Le aconsejaría que lea sus discursos, por respeto a la ciudadanía y para no ser víctima de las entonaciones anímicas que suelen causar los aplausos y la improvisación".
"Fue necesaria una paciencia infinita para aguantar una hora y media de retos, agravios, falsedades, verdades a medias y autorreferencias", sostuvo el diputado radical.
"Salvo el reemplazo de un DNU por otro ilegal, nada anunció hacia adelante", concluyó Alfonsín. |