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Sábado 20 de diciembre de 2014
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“Nunca se vio una cosa igual en el escenario parlamentario”
Así se expresó la Presidenta al arengar a su tropa legislativa durante un almuerzo organizado en la residencia presidencial de Olivos. Allí Cristina advirtió que se puede ser minoría en el Congreso, “pero volver a ser mayoría en la sociedad”.
20 de marzo de 2010
No fue de merluza como ha promovido la Presidenta estos días, ni tampoco de cerdo, aunque no faltara alguna porción; carne fue el menú convocante para el asado al que invitó la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en la residencia presidencial de Olivos a diputados, senadores y todo el gabinete nacional.

La idea fue bajar línea para toda la tropa legislativa, de cara al año difícil por venir, en el que ya el kirchnerismo no goza de la mayoría en ambas cámaras.

En su mensaje/arenga a los diputados y senadores que le responden, la primera mandataria ironizó con lo sucedido en el Congreso, haciendo referencia a la manera como se planteó el reparto de las comisiones con mayoría opositora. “Cuando el grupo A llegó al parlamento, justo A como Alianza, hoy hay un poder legislativo donde esta el centro de la tormenta”, señaló la Presidenta.

“Muchas veces se puede ser minoría legislativa parlamentaria pero se puede volver a ser mayoría política en la sociedad cuando estamos en el camino acertado”, declaró Cristina en su discurso, en el que admitió que sabe que “no es lo mismo ser oficialista cuando se está en minoría”.

Ante ello, les pidió a sus legisladores “ser inteligentes” para “hacer que el debate de ideas trascienda el recinto y llegue a la sociedad”.

En presencia de los ministros de su administración, reivindicó además la capacidad de gestión del Gobierno y señaló que lejos de perder el timón lograron “avanzar aún más con reformas estructurales”.

Cristina señaló en ese sentido que “cuando nos ha tocado estar al frente con responsabilidad, pese a algunos errores y con más aciertos, hemos hechos crecer al país y logramos mejorar la calidad de vida de los argentinos”, y agregó que se niega a “pensar que no haya conflicto porque si algo caracteriza al juego democrático son las diferencias”.

En el Salón de Convenciones de la Residencia Presidencial de Olivos, convocó a profundizar el debate sobre el modelo de país, explicando que llamó a los referentes del Frente para la Victoria porque con anterioridad mantuvo encuentros con empresarios, trabajadores, gobernadores "y no podían faltar lo militantes, los que, en definitiva, están al frente de las trincheras institucionales".

Tras reivindicar que su gobierno y el de su esposo fueron “los únicos” que negociaron con los acreedores “desde el lado del mostrador de los argentinos y no del otro lado”, apuntó que “siempre creímos en la fórmula del mercado interno, exportaciones, poder adquisitivo para los trabajadores sin ajuste y negociar con acreedores pero del lado del mostrador de los argentinos no del otro lado”.

Fustigó duramente a la oposición, caracterizándola como una “nueva alianza” formada por “gente que no sabe que hacer con lo que tiene, por una razón sencilla: no son una mayoría política, nosotros si lo éramos y pudimos conducir el Parlamento”.

“Nunca se vio una cosa igual en el escenario parlamentario”, alertó. En ese sentido dijo que “ver manejadas las instituciones democráticas de este modo me duele y me apena mucho porque termina deteriorando la credibilidad de la gente en las instituciones que es la antesala para aventuras de carácter autoritarias”.

Añadió que “la idea fundamental de esta estrategia parlamentaria, mejor dicho democrática es mucho debate y mucha explicitación de relato público de lo que esta pasando”.

Asimismo, sostuvo que el crecimiento del país "se puede ver en la calle" y en números tales como los del aumento del consumo de energía eléctrica y del superávit fiscal. Sobre este último punto en particular, explicó que el resultado del último mes estaría un 40% por encima del número del mismo mes del año pasado si no se computara la transferencia a las provincias de la asignación universal por hijo y el fondo coparticipable por los derechos de exportación de soja. También resaltó en este plano el avance de las construcciones en Capital Federal y la estabilidad del dólar. Todo esto configura "un cuadro virtuoso" atribuible a un modelo económico que desde 2003 ha apostado al crecimiento del mercado interno, a la exportación, al no ajuste, y a negociar con los acreedores, "pero del lado de los argentinos", explicó.

Y en el plano de las relaciones exteriores, "hemos adquirido un protagonismo como nunca tuvimos en los últimos años", recordó. En ese marco resaltó especialmente la reciente visita de la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, y la próxima visita al país del presidente de la Federación Rusa, Dimitri Medvedev.

Todo esto, continuó la mandataria, configura "un balance absolutamente positivo para el conjunto de la sociedad argentina".

En ese sentido también señaló que "luego del 28 de junio, lejos de perder el timón, avanzamos aún más con reformas importantes como la asignación universal por hijo, que es una de las causas que nos está permitiendo recuperar la actividad económica".

Lamentó que el oficialismo haya tenido que recurrir a la justicia para que se reponga en su cargo en la Comisión de Asuntos Constitucionales a la senadora Beatriz Rojkés de Alperovich. "No tuvimos más remedio que recurrir a la justicia para reponerla en su comisión, más allá de que repudiamos la judicialización de política", expresó la Presidenta.

Por eso, le comunicó a los representantes de la oposición parlamentaria que "si no quieren un sistema presidencialista, y quieren un sistema parlamentario, vayamos a una reforma de la Constitución".

También recordó que "el Estado nacional necesita contar con su instrumento, el presupuesto aprobado, que ya ha comenzado a ser ejecutado". Por eso criticó la intención del denominado Grupo A de impulsar una modificación del mismo.

"Me preocupa la suerte de la política, soy profundamente democrática y creo en las instituciones de la democracia, y ver manejadas de este modo las instituciones de la democracia por responsabilidad de la oposición me apena mucho, porque terminan lesionando la imagen de la gente de las instituciones de la democracia", dijo la Jefa de Estado.

En ese marco, le indicó a los legisladores presentes que "la idea fundamental de esta estrategia democrática es de mucho debate, pero también de mucha explicitación y relato público de lo que está pasando" para que la sociedad tome conocimiento de la realidad política.

Por otra parte, la presidenta aseguró que el gobierno "no sabía" que el padre de la la jueza María José Sarmiento había sido querellado por el Estado nacional en una causa por represión durante la dictadura militar.

"Miren la buena fé del Gobierno que no sabíamos que el Estado era querellante en esa causa, habiendo tantas causas por derechos humanos en las que el Estado es querellante", explicó. Para la mandataria, la jueza Samiento, sabiendo los pormenores de la causa contra su padre, debería haberse excusado, por ese motivo, de actuar en el expediente por las reservas.