Con el gobernador radical que le ha sido más fiel y útil todos estos años bien cerca –el santiagueño Gerardo Zamora-, el ex presidente Néstor Kirchner encabezó un acto en Necochea, donde habló de la necesidad de “profundizar la Concertación”.
Ese experimento al que le terminaron saliendo ciertos granos, comenzando por su máximo exponente, el vicepresidente Julio Cobos, pareciera servirle hoy al ex mandatario para tratar de traer para su sector a adherentes que llegado el momento cimenten su vuelta al poder formal en 2011.
De eso habló Néstor Kirchner en el acto que se desarrolló en la Asociación Mutual de Trabajadores Camioneros de Necochea, donde estuvieron el gobernador Zamora y el mandatario bonaerense Daniel Scioli.
Kirchner, que faltó a la sesión del Congreso, disparó contra la oposición a la que por enésima vez definió como “la máquina de impedir”, y remarcó que en la misma “se juntan sectores que se enfrentaron en otras oportunidades y que se juntan ahora para parar el proceso de transformación y de mayor crecimiento que tuvo el país”.
En términos legislativos, el hoy diputado nacional sostuvo que la oposición “cambia la labor parlamentaria, porque no quieren pagar con reservas” la deuda. Por eso les recomendó estudiar y prepararse “para presentar un proyecto alternativo y superador”.
El acto se realizó bajo el lema "Todos Defendiendo al Proyecto Nacional" y fue organizado por dirigentes de la corriente Compromiso K, quienes se mostraron entusiasmados por haber convocado a un importante número de "intendentes de origen radical de las provincias de Corrientes, Córdoba, Salta, Santiago del Estero, San Luis y Buenos Aires".
“En esta etapa histórica no queremos Pacto de Olivos o pactos de trasnochados”, dijo, y pidió que "no descalifiquemos, porque no vamos a caer en la provocación por la agresión".
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