A cinco meses de la apertura del casino de Rosario, el diputado nacional Fabián Peralta, Presidente de la comisión de Prevención de Adicciones y Control del Narcotráfico (GEN) presentó un proyecto para que se cree el Programa Nacional de Prevención y Tratamiento Integral de la Ludopatía y se incluya la enfermedad dentro del Ámbito del Ministerio de Salud de la Nación, cuyo objetivo principal es garantizar el derecho a la salud de los jugadores compulsivos.
“Estamos involucrando a la salud pública porque entendemos al juego compulsivo como un problema social, donde el Estado tiene el deber de intervenir para garantizar el bienestar, implementando políticas públicas para la prevención y asistencia”, explicó el diputado del partido GEN.
Para elaborar el proyecto, el equipo del legislador tuvo en cuenta los datos arrojados por la encuesta exploratoria no probabilística realizada en la ciudad de Rosario, donde más de la mitad de la población rosarina desconoce que la ludopatía es una patología y el 85.2% dijo desconocer la existencia de campañas preventivas contra el juego compulsivo.
El legislador nacional explicó los motivos que lo llevaron a realizar esta encuesta: “Nuestra intención es poner en debate las consecuencias sociales, psíquicas y económicas que traen las instalaciones de las salas de juegos. Creemos que el estado debe concientizar a la población sobre la ludopatía, que es un problema de salud grave; y que detrás de la imagen de progreso, confort y lujo que se muestran en los casinos sus consecuencias pueden convertirse en verdaderos dramas”.
Un gran porcentaje (48,25%) de los encuestados juega por dinero ya que éste es el factor común en el juego actual del adulto y/o adolescente donde buscan “cambiar su suerte” a costa de perder sus bienes económicos.
Un 4,7% confesó que “juega todos los días” y la mayoría (47,9%) sólo lo hace ocasionalmente, no obstante son necesarias prácticas preventivas sobre la ludopatía y asimismo es materia urgente incrementar la difusión sobre las mismas ya sea por medio de campañas publicitarias, mediáticas, etc.
Para conocer lo que ocasiona la instalación del casino de Melincué en la zona de influencia, se realizó una segunda encuesta del tipo exploratoria donde el (73%) de los encuestados ha contestado que el Casino ha generado cambios de hábitos. Un 44,8% asegura que esos cambios han sido negativos resaltando en mayor porcentaje problemas de tipo económico.
Si bien la repercusión positiva del Casino es evidente en la creación de nuevos puestos de trabajo, mayor oferta turística, no podemos ser ajenos a los cambios negativos que repercuten no sólo en materia económica sino también en la salud (física y psíquica) -de quienes concurren con habitualidad al Casino apostando grandes cantidades de dinero- y en las relaciones sociales del sujeto con sus semejantes.
La ludopatía es considerada una enfermedad por la OMS desde 1992 y es definida como un trastorno caracterizado por episodios repetitivos y frecuentes de participaciones del individuo en juegos de apuesta. “Sabemos que las consecuencias para el jugador y su familia son devastadoras desde el punto de vista laboral, social y humano”, concluyó el legislador del GEN.
El proyecto promueve además la adopción de distintas acciones para prevenir la enfermedad, como la exhibición de leyendas y advertencias sanitarias, la creación de una línea telefónica de consulta, el control de la publicidad sobre el juego y la prohibición de instalar cajeros automáticos dentro de las salas de juego.
El diputado santafesino concluyó: “en los últimos 5 años en nuestro país abrieron 22 nuevos casinos, según datos publicados por algunos medios de prensa. Con esta expansión de la oferta de salas de juego en la mayoría de las provincias, la cantidad de adictos y consultas de jugadores compulsivos creció en la misma dirección. Por lo tanto, la presencia gubernamental en la definición de políticas se hace más ineludible”.
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