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El presidente del Banco Central, Alfonso Prat-Gay, pronosticó que el crédito crecerá entre 10 y 30 por ciento el año próximo. El funcionario visitó el Senado para informar a los legisladores sobre la marcha del programa monetario y adelantar las políticas en esa materia para 2004. |
Después de informar en detalle las metas económicas alcanzadas este año, Prat-Gay remarcó que "no se visualiza que en 2004 se llegue al límite del crecimiento económico" y pronosticó que la suba del PBI "será superior al 5 por ciento".
Para el jefe de la autoridad monetaria, además, la inflación del año próximo superará a la del actual "por la adecuación de los precios relativos", y estará entre el 7 y el 11 por ciento previsto por Economía, muy por encima del 4 por ciento que acumuló en 2003.
Durante el encuentro, el presidente de la comisión de Presupuesto, Jorge Capitanich, quien condujo la reunión junto a su par de Economía y Finanzas, Rubén Marín, intercambió opiniones con Prat Gay sobre el proceso macroeconómico y el plan monetario.
El titular del Central planteó a los senadores que el 2004 arrojará un crecimiento superior a los cinco puntos del PBI real, y negó que en los próximos 12 meses "se llegue al límite del crecimiento económico".
A lo largo de su exposición, Prat Gay recomendó "mirar más a los empresarios que a los economistas", y recordó que a principios de año algunos analistas habían estimado una inflación del 35 por ciento.
Como consecuencia de la mejora de la economía, habrá una suba de la demanda de dinero "que estimamos en unos 10.000 millones de pesos", reveló. En ese sentido, explicó que la base monetaria se puede ampliar entre un 11 y un 22 por ciento de acuerdo a la evolución de la economía, con cual en un contexto negativo la expansión será de 5.200 millones de pesos, y en una situación de crecimiento llegará hasta los 10.000 millones de pesos.
De este modo, y en sintonía con el esquema de metas de inflación que introdujo en el Central, Prat Gay enfatizó que el crecimiento de la masa de dinero no será producto de la inflación, ni la provocará, como sostienen los economistas más ortodoxos. |