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Lunes 16 de septiembre de 2019
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El discurso de López Murphy
Este es el texto completo del discurso pronunciado el ministro de Economía, Ricardo López Murphy:
17 de marzo de 2001
"Señoras y señores conciudadanos:

"Me dirijo hoy a ustedes, consciente que todos estamos viviendo momentos difíciles tanto en lo económico como en lo social.

"Yo sé que hay muchos argentinos desesperanzados e incrédulos, sin posibilidades de pensar más allá de las urgencias del presente. Pareciera que los argentinos hemos llegado a una desalentadora conclusión: que el nuestro es un país en el que ningún esfuerzo es suficiente para salir del estancamiento, impulsar el desarrollo económico y recuperar un proyecto de sociedad más justa.

"Yo quiero decirles, en mis primeras palabras como ministro de Economía, que la imagen de una Argentina solidaria y en crecimiento no es la fantasía de un discurso demagógico sino un futuro posible que deseo se instale pronto entre todos nosotros. Por ese objetivo de superación y recuperación de un lugar en el mundo trabajaré con ahínco. Esta es la instrucción que he recibido del señor Presidente de la Nación y por la que estoy decidido a jugarme a fondo.

"Tenemos un país con gran potencial de recursos humanos y naturales, que hacen increíble a los ojos del resto del mundo que afronte recurrentes dificultades para crecer. Constituimos un enigma para muchos estudiosos de la Argentina que, al igual que en muchas familias, se preguntan: ¿qué nos pasa que nos cuesta tanto avanzar?

"Argentina es un país que puede tener un gran futuro. Un país cuyos riesgos estructurales son muy bajos: no tenemos tensiones raciales ni religiosas. Y luego de muchas décadas hemos creado mecanismos de cooperación con los países vecinos que han eliminado las hipótesis de conflicto regional y abierto nuevas oportunidades de negocios.

"El resto del mundo nos ofrece también enormes posibilidades que tenemos que saber aprovechar para desarrollar al máximo nuestra potencialidad. No hay nada que nos impida volver a crecer en la medida que nos organicemos bien como nación.

"La nostalgia de la Argentina grande viene de un período en el que nuestro país era un actor importante en el escenario internacional. Aquella Argentina fue la que indujo a nuestros abuelos (en mi caso españoles e irlandeses) a radicarse en estas tierras. Fue cuando estuvimos integrados al mundo cuando mejor nos fue, y es por ello que un eje insoslayable de una política económica ganadora debe estar basado en una mayor integración a la economía mundial.

"Argentina tiene que salir a recuperar sus verdaderas fuentes de crecimiento. Que no pasan por la solución mágica e irresponsable de modificar el régimen de convertibilidad sino por movilizar su fenomenal dotación de recursos. El desarrollo de ningún país ha sido el resultado de su régimen cambiario. Sobre este punto quiero ser claro, lo diré una sola vez, salir de la convertibilidad sería un error de proporciones impensables en la Argentina.

"Necesitamos volver a tener un proyecto compartido de país en un marco de transparencia, de moral pública y privada, con reglas claras y previsibles, e instituciones creíbles. Sólo así construiremos una sociedad dinámica, con igualdad de oportunidades para todos los argentinos.

"Diagnóstico

"A principio de los 90, la economía argentina tuvo un punto de inflexión al vencer la gran estafa social de la inflación, cuando ningún padre de familia sabía cómo llegaría a fin de mes ni el empresario tenía horizontes de inversión. Pero eso no fue suficiente para despegar definitivamente, porque no se vencieron simultáneamente los vicios del despilfarro del gasto público, de la evasión y de la inequidad. Pasaron diez años sin enfrentar este problema y hoy estamos nuevamente ante un desafío de gran magnitud para asegurar estabilidad, crecimiento y el bienestar social de los argentinos.

"Así como la inflación impedía ver el horizonte de crecimiento, el despilfarro estatal, una evasión insoportablemente alta y el desmedido crecimiento de la deuda abonaron la corrupción, destruyeron el sentido de justicia y solidaridad social y terminaron frenando la inversión privada y el crecimiento. Sin inversión no hay crecimiento, sin crecimiento no hay empleo y sin empleo se profundiza la exclusión social.

"Tamaños lastres están poniendo en riesgo nuestro futuro como país. Tenemos que eliminarlos de raíz, porque si no lo hacemos, seguiremos sin poder dar respuesta a las justas y comprensibles demandas básicas de la sociedad argentina.

"Durante la última década, el gasto público aumentó más allá de las posibilidades genuinas de ser cubierto por los ingresos fiscales. La diferencia entre lo que se gastaba y los ingresos genuinos se financió primero con los recursos de las privatizaciones y posteriormente con un endeudamiento creciente.

"Pero todo país cuyo endeudamiento crece más que su capacidad de pagar finalmente pierde la confianza de los ahorristas y de los inversores y su crecimiento económico se detiene. El aumento del gasto público improductivo impone una carga tan pesada al resto de la economía que reduce su competitividad y hace imposible el despegue de cualquier proyecto serio de crecimiento.

"Pero resolver el problema del déficit fiscal no se agota en el manejo sensato del gasto sino también en la eficaz administración de la recaudación de impuestos. En nuestro país éste es lamentablemente otro mal entendido. Los organismos de recaudación no funcionan como debieran y la evasión alcanza niveles inmorales. Hay que terminar de una buena vez con un sistema que hace la vista gorda a la evasión y el contrabando, en tanto que concentra su presión en los sectores más débiles y honestos de la comunidad de contribuyentes. Al final terminan pagando justos por pecadores.

"Al Estado, en consecuencia, hay que reformarlo sí o sí, no sólo para que gaste lo que corresponde y como corresponde, sino también para que cobre los impuestos con justicia. Queremos un estado que preste servicios de calidad, sin burocracias innecesarias y que atienda al ciudadano con respeto.

"La crisis recurrente:

Desde diciembre de 1999 este gobierno, atendiendo a la crítica situación de las finanzas públicas, ha hecho esfuerzos para ordenar las cuentas públicas. Sin embargo, estas alternativas no fueron suficientes, o se llevaron adelante sin la firmeza necesaria, y no alcanzaron para revertir la crítica situación planteada.

"Es por estos motivos que les mencioné que la economía no crece desde hace casi tres años. Y yo les aseguro que no vamos a volver a crecer si no nos sentamos a resolver estos problemas seriamente.

"Fue en este contexto que se negoció un programa de asistencia financiera con la comunidad internacional, conocido como blindaje. Este programa por aproximadamente 40 mil millones de dólares debía despejar las dificultades de financiamiento que nuestra economía sufría.

"Esta asistencia financiera de la comunidad internacional no resuelve por si sola los problemas de Argentina. Sino que debía ser acompañada por el compromiso de nuestra sociedad en pos de aprobar una serie de medidas complementarias que permitieran consolidar la solvencia fiscal.

"Entre estas iniciativas se encuentran la reforma previsional y la de obras sociales, que en su oportunidad fueron implementadas a través del mecanismo de necesidad y urgencia o directamente por decretos del Poder Ejecutivo con vistas a su eventual conversión en leyes. Así como el Compromiso Federal para el Crecimiento y la Disciplina Fiscal, que estableció un límite a las transferencias que la Nación haría a las provincias, y la contención del gasto público provincial.

"El programa de financiamiento que acordó nuestro país presenta hoy serios desvíos respecto a lo comprometido tan solo hace unos meses. En el primer trimestre del año estos suman 740 millones de dólares. Para el año ya estamos previendo que de no tomar medidas el incumplimiento de metas estaría en torno de los 2.000 millones. Para este escenario no hay financiamiento.

"¿Cuáles son los componentes que explican semejante desvío en el primer trimestre?

"$385 millones son explicados por menores ingresos, $275 millones por exceso de gasto (144 millones correspondientes al año pasado) así como $79 millones por mayores intereses. Estos desvíos en la programación financiera del gobierno son inaceptables en general y no dejan de ser altamente preocupantes cuando se producen en un lapso de unos pocos meses desde el momento en que se asumieron los compromisos.

"Quedan entonces a la luz los tres problemas esenciales de la gestión fiscal: gastos excesivos, ingresos insuficientes y un elevado endeudamiento.

"Mis convicciones para enfrentar esta situación pueden ser resumidas en torno a cinco ejes centrales. Luego detallaré las medidas concretas que propongo.

"Primero, preservar y fortalecer la cohesión social. El hombre público que no encuadra su vocación política con ese objetivo, falla en lo esencial. El conocimiento y las prácticas de la política económica sólo hacen sentido si están dirigidas al crecimiento del bienestar social.

"Segundo. Solvencia fiscal de corto y largo plazo, crucial para crear las condiciones que hacen al desarrollo del mercado de capitales, financiero, y del financiamiento público y privado. No hay un instrumento tan poderoso para impulsar la actividad económica como cumplir con estas reglas. La insolvencia es inviabilidad e indeterminación de las tasas impositivas y de interés.

"Tercero. Competencia, que es la señal de un capitalismo sano. Sin competencia en Argentina no podremos ser competitivos en el mundo. Hemos avanzado en la defensa de la competencia y debemos perseverar en este camino. Debemos ser obsesivos con la idea de que la base de nuestro sistema económico debe ser la igualdad de oportunidades para los individuos y las empresas. Desregulación donde corresponda, regulación eficiente cuando sea necesario y competencia siempre son los mecanismos para alcanzarlo. No hay mejor instrumento para liberar la energía creativa de nuestras PYMES que liberarlas del reglamentarismo y restricciones que ahogan su energía.

"El cuarto principio es el de la transparencia, vital en una sociedad abierta y de gobierno de la ley y vital para evitar comportamientos oportunistas que favorecen la prebenda y el privilegio.

"Quinto, la previsibilidad. Sin previsibilidad, sin certezas básicas, la fortaleza y el funcionamiento de una economía moderna se afecta de manera sustancial.

"La recuperación del potencial productivo de nuestro país requiere entonces trabajar sistemáticamente en estas cinco dimensiones. Sólo así podremos revertir nuestra historia de compromisos no cumplidos. Es por ello que considero esencial que instrumentemos legalmente las medidas oportunamente sancionadas por decreto, que cumplamos rigurosamente el Compromiso Federal para el Crecimiento y la Disciplina Fiscal, y que reencaucemos el programa financiero del Gobierno Federal retomando las metas originariamente comprometidas. Avanzar con firmeza y consistencia en el cumplimiento de los compromisos asumidos es el único camino para reponer el financiamiento de la economía argentina, e impulsar el crecimiento y el empleo.

"El programa económico. En función de este diagnóstico he presentado al señor Presidente de la Nación un programa económico que contiene el conjunto de medidas imprescindibles para corregir de inmediato la situación fiscal, pero al que se suman una serie de transformaciones de fondo que persiguen el objetivo de reconstruir la economía y asegurar condiciones de crecimiento y equidad social.

"El pilar básico del programa económico es la reforma estructural del Estado y su fortalecimiento institucional. Mi propuesta se basa en una reforma del estado para que logre un funcionamiento acorde con las responsabilidades del sector público. Un estado al servicio de la gente.

"Esa reforma permitirá un ahorro permanente que reducirá los niveles de déficit y la vulnerabilidad de las finanzas públicas. También aumentará la competitividad de la economía al reducir los costos financieros y los costos impositivos. Me propongo reducir impuestos en la medida en que vayamos disminuyendo el gasto público y logremos controlar el déficit fiscal, dedicando un 50 por ciento de los ahorros a este fin. Esta liberación de recursos del sector público devolverá al sector privado los incentivos y la capacidad de generar inversiones que multiplicarán los negocios y el empleo en Argentina.

"Esta reforma consistirá en una reorganización integral del estado. Habrá una reducción del aparato estatal por eliminación de superposiciones y de niveles innecesarios, por la introducción de reglas de eficiencia e incentivos que implicarán aumentos de productividad y mejor calidad de los servicios, por la supresión de reparticiones que cumplen funciones no esenciales o bien tercerizables y por la eliminación de privilegios y prebendas.

"Vamos a jerarquizar la función pública, revalorizando las tareas básicas de la administración. La reforma también implicará la transferencia de recursos humanos desde el sector público al privado. Se contemplará en este proceso la situación personal de los empleados del estado que no continuarán en la nueva administración. A ellos no se les suprimirán ni reducirán los ingresos por un período significativo y se los asistirá mediante capacitación e incentivos a las empresas que los tomen en el futuro. Los ahorros en esta reforma serán del orden de los 3.500 millones por año una vez implementada.

"También se avanzará en la venta de activos. El objetivo de estas ventas es el de movilizar la inversión productiva en Argentina y eficientizar la economía. Hemos incorporado a la lista de privatizaciones las empresas relacionadas al Banco Nación, la Lotería Nacional, la Casa de la Moneda, entre otros. Estas privatizaciones se realizarán durante el curso de mi gestión, atendiendo a la transparencia de procedimientos.

"El segundo pilar de mi programa se basa en una serie de reformas estructurales. En lo que se refiere a nuestra política de comercio exterior haremos converger la economía a niveles de apertura acordes a los de un país plenamente integrado al mundo. El país seguirá avanzando en los procesos de integración regional y con los distintos bloques comerciales del mundo.

"En materia de diseño regulatorio la Comisión de Comercio Exterior ordenará su funcionamiento para que las acciones antidumping se lleven dentro de un marco transparente, independiente y libre de la acción de los grupos de interés y de presión.

"También enviaremos al Congreso iniciativas destinadas a reducir los costos laborales unitarios sin afectar los salarios que reciben los trabajadores, así como para eliminar estatutos y convenios que otorgan privilegios injustos.

"En cuanto a los servicios públicos, creo que la comunidad convendrá conmigo que, manteniendo los marcos regulatorios existentes, necesitamos mejores entes reguladores. Por ello enviaremos un proyecto de ley basado en cuatro principios rectores:

"a) la previsibilidad y el respeto contractual,

"b) la defensa de la competencia y de los consumidores,

"c) la independencia, autarquía y autonomía,

"d) la transparencia y uniformidad del proceso regulatorio.

"La renegociación permanente de los contratos no es un acto gratuito.

"La inestabilidad contractual forma parte del costo y del riesgo argentino.

"Esto debe cambiar. Vamos a defender el respeto contractual como forma de proteger a consumidores y contribuyentes de renegociaciones onerosas para la sociedad.

"El PAMI necesita aumentar la calidad y eficiencia de los servicios que ofrece. Por lo que iremos a fondo con la transformación de esta institución.

"Enviaremos un proyecto de Ley de Hidrocarburos que privilegie el traspaso del dominio a las provincias como lo indica la Constitución Nacional y la ratificación de los decretos de desregulación. También impulsaremos el tratamiento parlamentario de la nueva ley de Seguros. "Finalmente, el tercer pilar de este programa económico contiene medidas de aplicación inmediata para recuperar la solvencia fiscal. A diferencia de experiencias previas se eliminan privilegios que la sociedad reclama corregir.

"Estas medidas implicarán un esfuerzo de reducción de gasto total y de exenciones tributarias de 2.000 millones de pesos en el año en curso, el que deberá ser compartido entre la Nación y las provincias.

"El estado nacional encarará una reducción del gasto público de 890 millones de pesos. El grueso de esta reducción corresponde a la eliminación de gastos que la sociedad ha encontrado irritantes, por representar la persistencia de privilegios intolerables. Esto incluye gastos en ANSES tales como la eliminación de las pensiones graciables otorgadas por el Congreso, y la eliminación de los abusos en asignaciones familiares. También se eliminarán todas las becas otorgadas por senadores y diputados.

"El Fondo Especial del Tabaco, que tradicionalmente se ha concentrado en subsidiar a los grandes productores, será reasignado para financiar el presupuesto del Ministerio de Educación de la Nación. Será eliminado el subsidio a las naftas patagónicas, que en el pasado ha sido fuente de una alta evasión, y los recursos obtenidos también serán orientados al Ministerio de Educación.

"La eliminación de estos privilegios ha sido un objetivo recurrente de varias administraciones. Intentos que han derivado consistentemente en el fracaso. ¿Por qué insisto, entonces, en una solución que ha resultado tan difícil? Porque es justamente por la recurrencia de los intentos fallidos, y por la consecuente recurrencia de los desequilibrios fiscales que enfrentamos, que aprendemos la lección que la causa de nuestros propios fracasos es el no encarar con firmeza estas medidas, aún más necesarias cuando implican la eliminación de privilegios.

"Las universidades han recibido un aumento importante de recursos durante la última década, pasando de 919 millones en 1992 a 1.744 millones en el año 2000. Este año, para acompañar el esfuerzo fiscal, las transferencias a universidades no podrán superar los 1.440 millones de pesos, lo que implica un recorte de 360 millones respecto a lo presupuestado.

"El Ministerio de Educación decidirá el reacomodamiento presupuestario que implicará la reducción de partidas y el aumento de fondos recibidos por el Fondo Especial del Tabaco y del subsidio a las naftas patagónicas. Con el nuevo presupuesto, será necesario mejorar la asignación del gasto, así como buscar alternativas de financiamiento que permitan al mismo tiempo una mejora de la equidad distributiva. Todos sabemos que los sectores de menores recursos tienen grandes dificultades para acceder a la educación superior. Esta es la oportunidad para que los responsables de la gestión de las universidades puedan proponer un sistema universitario basado en la igualdad de oportunidades.

"También se reducirán exenciones impositivas. Entre las propuestas se encuentran adecuaciones en IVA, así como algunas exenciones en el impuesto de ganancias. Estas medidas aportarán unos 100 millones adicionales.

"Las transferencias a las provincias serán recortadas en 970 millones de pesos. Entre las partidas eliminadas incluimos 100 millones en Aportes del Tesoro Nacional, que en el pasado han sido usados como instrumentos de negociación política más que como instrumentos de desarrollo provincial. Cada jurisdicción decidirá el reordenamiento presupuestario que sea necesario para financiar su presupuesto educativo, lo que será facilitado por el gobierno nacional, que les dará libertad para disponer de otras transferencias que actualmente están condicionadas a otros usos. Esta reasignación de recursos no implicará más del 3 por ciento de sus ingresos totales. En un contexto de desequilibrios tan pronunciados, es importante que cada provincia asuma su rol en la mejora de la eficiencia del gasto.

"Sólo así podrán sostener el nivel de los servicios básicos como es el caso de los sistemas educativos que es hoy exclusivamente responsabilidad provincial.

"Asimismo, el gobierno deberá redoblar su esfuerzo para reducir la evasión mejorando la administración tributaria. Todos sabemos que el flagelo de la evasión conduce a tasas impositivas elevadas y a una gran inequidad contributiva. Se produce un círculo vicioso que alienta aún más la evasión. Este ciclo perverso debe ser cortado de cuajo, y es por ello que estaré evaluando personalmente los planes de reforma y modernización actualmente en curso en la AFIP.

"Estamos totalmente comprometidos a cumplir los compromisos asumidos de alcanzar las 100.000 fiscalizaciones a principios del año 2002, así como la implantación del Fuero Penal Tributario. La lucha contra la evasión no se hará a través de nuevas moratorias, sino a través de la búsqueda y el castigo de los evasores.

"Tanto en la reforma de la salud como en la reforma del régimen previsional evitamos agravar la regresividad distributiva. Queda por delante un desafío insoslayable para el país que queremos: reformular los programas sociales a fin de evitar la burocracia, la demagogia y el clientelismo que impiden que la acción social llegue a los argentinos más necesitados. Debemos impulsar una nueva visión de la acción social basada en programas transparentes, conciliando solidaridad con responsabilidad para que no se perpetúe la exclusión generación tras generación.

"Estas medidas, con excepción de las iniciativas tributarias, ya han sido aprobadas por decretos de necesidad y urgencia. En el curso de las próximas semanas estaremos enviando al Congreso las leyes correspondientes a la derogación de las exenciones impositivas así como la ley de reforma del estado.

"Es imperioso que también se transformen en leyes, los DNU (decretos de necesidad y urgencia, NDR) correspondientes a la reforma del régimen previsional y de obras sociales para que este consenso político y legislativo pueda despejar las dudas y prevenciones que existen sobre su instrumentación.

"Sólo hay un proyecto de país con solvencia fiscal, con seguridad jurídica, con reglas claras y previsibles, con una plena integración al mundo y garantizando la cohesión social. El programa que he presentado es el mecanismo para alcanzarlo y es el que el Poder Ejecutivo llevará al parlamento. De la aprobación inmediata de esta propuesta, depende que la economía avance, aprovechando su potencial productivo con toda energía y evitando los riesgos de una incertidumbre inaceptable".