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Domingo 16 de diciembre de 2018
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Los alfajores de Guillermo Moreno dieron la nota en la Asamblea Legislativa
El secretario de Comercio Interior tiró desde el palco algunos ejemplares a diputados oficialistas. Las golosinas llevaban la frase “Clarín miente”. Otros funcionarios hicieron lo mismo, pero con globos. Conozca los detalles de todo lo que sucedió durante el discurso de la presidenta, que fue aplaudida 118 veces.
1 de marzo de 2012
A continuación, parlamentario.com publica lo más destacado de la Asamblea Legislativa de este jueves:

Los alfajores de Moreno. Al secretario de Comercio Interior se lo vio más flaco y ojeroso. Sin embargo, los cánticos de los militantes de la agrupación kirchnerista “La Cámpora” levantaron su ánimo. Luego, apuntando a diputados oficialistas, el funcionario les tiró desde el palco del primer piso del recinto de Diputados unos alfajores que llevaban la frase “Clarín miente”. Las sonrisas de los ultra K no paraban mientras mostraban la golosina.

Un billete que no le va a gustar. Una de las cosas más comentadas que sucedieron en la Asamblea Legislativa fue cuando entró al recinto la presidenta de la Nación, Cristina Fernández, junto con Amado Boudou. Muchos papeles volaron desde los palcos. La mayoría, apoyando a la primera mandataria, pero hubo uno que generó risas entre los presentes: era la cara del vicepresidente en un billete de 100 pesos. Del lado de atrás, la frase “Boudou miente”. La intención fue relacionar al ex ministro de Economía con el caso de la ex imprenta Ciccone. Otra frase destacada del billete era la que decía “Banco Central de la Guitarrita Argentina”.

Cánticos, siempre presentes. Llamó la atención la cantidad de jóvenes de la agrupación “La Cámpora” en la tercera sección de palcos del recinto de la Cámara baja. Desde temprano, se escucharon canciones como “Che gorila, che gorila…”, “Néstor no se murió, Néstor no se murió; Néstor vive en el pueblo…”, “Qué te pasa, gorila…”, “Madres de la Plaza, el pueblo las abraza”. El más seguidor fue el jefe de Gabinete, Juan Abal Medina: ni bien entró en el recinto, cantó durante minutos las canciones de los militantes. Otras fueron las jóvenes diputadas con pasado militante María Luz Alonso y Anabel Fernández Sagasti.

¿Aplausos y algo más? Hubo dos senadores opositores que aplaudieron como oficialistas algunos anuncios de la presidenta de la Nación. Una fue la justicialista pampeana María Higonet –su jefe político es Carlos Verna-, que avaló gran parte del discurso de la primera mandataria. El otro fue el correntino José María Roldán –hubo una época en la que respondía al bloque radical-, que al conocer el efecto del turismo en la economía argentina fue uno de los primeros en pararse a aplaudir a rabiar.

Telepatía por sed. El senador del Frente para la Victoria (FpV) y ex jefe de Gabinete de la Nación, Aníbal Fernández, tuvo siempre en su banca su botella de agua saborizada. Como el discurso de la presidenta de la Nación fue largo, al legislador bonaerense, sin necesidad de pedir, le acercaban su refresco cada vez que se le acababa la botella. El que se tentó fue el diputado kirchnerista Edgardo Depetri, que a la tercera le pidió un poco a Aníbal, que amablemente le sirvió.

Aplaudan, aplaudan, no dejen de aplaudir. 118 es la cantidad de veces que la mayoría de los presentes en el recinto de la Cámara alta aplaudieron a Cristina Fernández durante su discurso en la Asamblea Legislativa, según indica la versión taquigráfica. Por supuesto, los más fuertes se dieron en los momentos que la primera mandataria quedaba a punto de quebrar su voz.

Imitando a Moreno, pero con globos. El titular de la ANSeS, Diego Bossio; el líder de Aerolíneas Argentinas, Mariano Recalde; y el viceministro de Economía, Axel Kicillof, entre otros, imitaron a Guillermo Moreno y sus alfajores, pero con globos que también tenían la frase “Clarín miente”.

A la derecha. Durante su discurso, la presidenta de la Nación le preguntó al jefe de la bancada de Pro en Diputados, Federico Pinedo, si tenía relación con una persona de igual apellido que ella estaba nombrando, al contar un episodio sobre Malvinas en 1833. El legislador hizo un gesto negativo, aunque después, con las manos, dio a entender que era un pariente lejano. La primera mandataria le preguntó: “¿Un poquito más al costado?” Rápido, y desde la tribuna oficialista, se escuchó un “sí, un poco más a la derecha”. Cristina Fernández tapó las risas y dijo: “No, no, no; acá, en Malvinas, ni derecha, ni izquierda: Malvinas, nada más”.