Se trata de una serie de proyectos para modificar el reglamento de la Cámara baja, que cuentan con dictamen de la comisión Especial de Modernización Parlamentaria, que preside el diputado del PRO, Eugenio Burzaco, y que el oficialismo aspira a debatir en la próxima sesión del cuerpo.
Las iniciativas -que tienen preferencia para se tratados en el recinto en la próxima sesión- obtuvieron el martes último despacho favorable en la comisión de Peticiones, Poderes y Reglamento de la Cámara baja, que preside el kirchnerista tucumano, Gerónimo Vargas Aignasse.
El más importante de los proyectos es el que fija la obligatoriedad de las votaciones nominales que permitirá conocer el sentido del voto de cada diputado en todas las sesiones, ya que hasta ahora sólo se podía saber ante el pedido de algún legislador.
El proyecto para establecer el voto nominal -que fue aprobado recientemente por la comisión de Modernización- venía demorado en la Cámara de Diputados, a diferencia de lo que ocurre en el Senado, donde se incorporó hace dos años.
Hasta ahora, en Diputados, esa modalidad sólo funciona cuando lo solicitan los legisladores. Con los cambios propuestos, la postura de los legisladores a favor o en contra de una ley quedará registrada electrónicamente y el sentido de la votación se transmite así a una planilla y estará a disposición de la ciudadanía.
Otra de las iniciativas apunta a establecer el derecho a voto del presidente de la Cámara de Diputados cuando se exigen mayorías especiales, en tal caso deberá informar al Cuerpo su determinación antes de la votación.
En los fundamentos, el proyecto sostiene que el presidente es un diputado "con iguales derechos que sus pares para ejecer el mandato popular y votar".
En los casos de mayoría simple, su voto -en caso de empate- satisface ese requisito, ya que en los supuestos de mayorías especiales no existe empate.
También, los cambios en el reglamento contemplan la posibilidad de modificar los tiempos del debate en general y en particular, para hacer más ágiles las sesiones para que reflejen un verdadero debate y no una sucesión de discursos. |