BUSCAR FACEBOOK TWITTER
Jueves 19 de septiembre de 2019
NOTICIAS
Piden adecuar los “establecimientos de readaptación” antes de bajar la edad de imputabilidad
Alberto Asseff sostuvo que “la cárcel, en lugar de ser una institución de reinserción y formación laboral, de educación para los reos, se han tornado una escuela de delincuencia”.
13 de septiembre de 2013
El diputado del peronismo opositor Alberto Asseff expresó que “para bajar la edad de la imputabilidad de 16 a 14 años, deberíamos tener establecimientos sanos y limpios, para seguridad y readaptación, no para castigo de los chicos internados en ellos".

El legislador sostuvo que “el Gobierno nacional tiene una pésima gestión en políticas de seguridad, incluyendo el sistema carcelario y el tratamiento para los delitos cometidos por menores. Las cárceles son universidades del delito y el régimen penal juvenil no existe como una normativa especial. Bajar la edad de imputabilidad sin la infraestructura adecuada para contener y rehabilitar a los adolescentes es desopilante".

“La cárcel, en lugar de ser una institución de reinserción y formación laboral, de educación para los reos, se han tornado una escuela de delincuencia. Sería atroz encarcelar a los chicos, una especie de doble condena. Los haríamos delincuentes a perpetuidad”, dijo Asseff y agregó que “asimismo el sistema carcelario está colapsado y prima el hacinamiento, la falta de aseo, son lugares de que atentan contra la salud tanto física como psíquica de los presos”.

Para el diputado bonaerense, “debemos pensar en soluciones de fondo. Se debe castigar al delito con toda la fuerza de la ley, pero la ley debe estar respaldada por instituciones fuertes que permitan el verdadero desarrollo social, económico y político de la Argentina”.

“Para combatir el delito juvenil, primero necesitamos solucionar los problemas de acceso al trabajo digno, a la vivienda, a la educación de calidad, fomentar la familia unida y su desarrollo social, y no tocar el tema de la inseguridad, sólo por la coyuntura electoral. Si no restauramos el buen ejemplo moral desde arriba no hay ni habrá solución para el delito, ni el juvenil ni el de los adultos. Hoy el mal ejemplo de los dirigentes nutre y expande el delito en la base social", sentenció Asseff.