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Sábado 19 de octubre de 2019
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Kicillof ratificó la política económica del Gobierno y estimó mayor crecimiento para 2014
El viceministro de Economía defendió en el Senado el Presupuesto 2014 y la prórroga de la Emergencia Económica. Afirmó que el modelo económico del kirchnerismo busca el “crecimiento con inclusión social”, la “reindustrialización” y la compatibilidad entre la industria y el campo.
2 de octubre de 2013
Tal como lo hizo en la Cámara de Diputados, el viceministro de Economía de la Nación, Axel Kicillof, presentó el proyecto de Presupuesto 2014 como un instrumento para “darle continuidad” a la política económica del kirchnerismo, que aseguró “transformó la matriz productiva” del país para dejar atrás la “ortodoxia económica” neoliberal.

Ante la Comisión de Presupuesto del Senado, Kicillof afirmó que “al Presupuesto lo vemos con optimismo en términos macroeconómicos, con un crecimiento más fuerte del que vamos a experimentar este año producto de la recesión mundial”.

Y dijo que si no se da este crecimiento, “el Estado va a estar ahí como siempre para llevar adelante las políticas anti-cíclicas que tenemos para apuntalar la redistribución del ingreso, para no dejar caer el empleo”

Asimismo sostuvo que el proyecto de gastos y recursos del Gobierno plantea “políticas de corte heterodoxo” y la primacía de “la política por sobre la economía”: es un “programa económico de crecimiento con claros objetivos políticos”, definió.

Y precisó que el modelo económico de Cristina Kirchner va a contrapelo de las políticas neoliberales de ajuste y endeudamiento de la convertibilidad.

En ese sentido, el viceministro de Economía negó que el neoliberalismo sea “un pasado lejano”, y recordó que aún ciertas “universidades”, “centros financieros internacionales” y “gurúes económicos que recorren programas de televisión”, le recomiendan al país las recetas ortodoxas que aplica actualmente Europa.

“Crecimiento con inclusión social” y “reindustrialización”

Destacó entre tanto que Argentina vive la “fase de crecimiento económica más prolongada” de su historia, con un crecimiento promedio del 7,1 por ciento anual acumulativo, mientras “buena parte del mundo” está en crisis.

“Lo que tenemos para exhibir son también las tasas de inversión record, en buena parte de la historia argentina”, agregó Kicillof.

Por otra parte, el funcionario sostuvo que “nos han querido hacer creer que no hay forma de que tengamos un crecimiento armonioso del crecimiento industrial y el sector agropecuario; que la economía debe inclinarse para un lado o para el otro”.

No obstante, aseguró que “sí es posible conseguir estos buenos resultados con cosechas y exportaciones récords, mientras la industria crece; es mentira que desde la economía tenemos que optar por uno o por otro, tenemos que balancear para que le vaya bien al campo y a la industria”.

“Nuestro proyecto económico”, dijo Kicillof, “es de crecimiento con inclusión social, de reindustrialización, que es el camino más eficiente para concebir altas tasas de crecimiento, de empleo en blanco para la integración social”.

Resaltó en esta línea “cómo se ha revertido de manera definitiva esa tendencia hacia el empobrecimiento (y) la primarización de la economía”.

Contra las recetas neoliberales

En este marco, el viceministro de Economía reconoció que el aumento de las importaciones, con la amenaza del desequilibrio de la balanza comercial, constituye un “problema” para la economía argentina: “Cuánto más crece la industria nacional (y) más le damos poder de compra el mercado interno, más tenemos necesidad de importar” para garantizar la reindustrialización del país.

“No renegamos de estos problemas, sabemos que existen”, sostuvo Kicillof, para luego cuestionar a quienes se oponen a la política económica kirchnerista: “no nos condenan por estos problemas (…) nos critican todas aquellas medidas que tomamos para continuar esta etapa de crecimiento”.

Por le contrario, el economista destacó la “voluntad política del Gobierno de crecer con inclusión social y seguir reindustrializando”, aún cuando “los vientos soplan a la primarización” de la economía.

Kicillof no tardó mucho en volver a cruzarse con los neoliberales, al recordar que “lo único que se discutía en el Palacio de Hacienda” durante los noventa era “con qué recursos íbamos a llegar a fin de mes para pagar los vencimientos de la deuda externa, que era el principal resorte de la política económica de nuestro país”.

“Con estos 10 años (de gobiernos kirchneristas), con el desendeudamiento que hemos tenido, estamos en otra realidad”, comparó el viceministro de Economía, que reiteró sus críticas a los economistas de la oposición que aconsejan aprovechar los préstamos “baratos” que ofrece el mercado financiero internacional.

“Te prestan a condición de que se ajusten las partidas presupuestarias”, replicó el funcionario nacional, que recordó “la caída de partidas jubilatorias” como parte del “megacanje” que implementó el exministro de Economía Domingo Cavallo durante la gestión del radical Fernando de la Rúa.

Subrayó por el contrario que "la relación deuda-PBI cayó un 73 por ciento” en estos 10 años de kirchnerismo.

En otro tramo de su discurso, Kicillof se refirió a las reiteras fuga de capitales, como las que padeció el país en 2008 durante el debate de la resolución 125 sobre retenciones móviles y tras el triunfo de Cristina Kirchner en las PASO de agosto de 2011.

Al respecto sostuvo que "todos los picos de fuga de capitales” estuvieron “vinculados a ataques especulativos fogoneados por sectores internos".

Kicillof también reconoció “problemas” en la balanza comercial pero dijo que es propio de la reindustrialización (Ver nota aparte).