BUSCAR FACEBOOK TWITTER
Miércoles 20 de noviembre de 2019
NOTICIAS
Picante debate entre los candidatos a diputados nacionales por Capital Federal
En el programa A dos voces, confrontaron ideas los postulantes del Pro, el FpV y UNEN, Sergio Bergman, Juan Cabandié y Elisa Carrió.
9 de octubre de 2013
Fue bastante picante el debate que protagonizaron Sergio Bergman (Pro), Juan Cabandié (Frente para la Victoria) y Elisa Carrió (UNEN) en el programa de TN A dos voces.

Arrancó el debate Elisa Carrió, quien planteó la demanda social que llevó a la creación de UNEN, con el objeto de luchar por la transparencia y contra la corrupción, en tanto que Sergio Bergman resaltó su vocación de “servir al prójimo” y aseguró que venía “a debatir ideas y no confrontar con personas”. Juan Cabandié arrancó enviando un saludo a la presidenta, recordó su pasado como bebé nacido en la ESMA y afirmó que “creo en la política”.

“Esta noche vamos a escuchar a aquellos que se oponen a todo, que ponen palos en la rueda, a los que quieren volver al pasado”, dijo Cabandié.

Carrió habló de las divisiones históricas en la Argentina y dijo que el crecimiento sostenido solamente se mantuvo en la década del 60, “porque hubo instituciones”. Así las cosas, aseguró que “nuestro objetivo no es regresar el pasado. Podemos elegir a candidatos que repitan el pasado o a los que hayan sostenido con su conducta durante estos 30 años el camino de la República”. Asimismo definió como “un enorme triunfo de la democracia” el hecho de que “Cabandié pueda estar debatiendo hoy aquí”.

Cabandié recordó la votación de la Asignación Universal por Hijo, el matrimonio igualitario, la Ley de Fertilización Asistida, entre otros, y que “son posibles estas leyes cuando hay legisladores que votan estas leyes. Lamentablemente muchas de ellas no fueron acompañadas por las fuerzas opositoras”, les enrostró. “El lugar para debatir es el Parlamento”, remarcó.

Bergman dijo que “necesitamos ser libres en la ley, que es la Constitución”, habló de la necesidad de justicia social, de inversión y “la fraternidad: nunca odiar a otro argentino porque piensa diferente. Pensemos diferente, pero restablezcamos esa unidad, integrando, poniendo la Argentina en el mundo, para no estar aislados, sino emancipados”.

Carrió le aclaró a Cabandié que “el ingreso ciudadano de la niñez” fue una iniciativa suya “de 1996”, cuando había “un 20% de chicos pobres” y que “no era para que las madres no trabajen”, sino para que “las madres y los padres trabajen, pero además tengan un ingreso”. Reclamó entonces ampliarlo a todos los niños de la Argentina.

Cabandié adjudicó la autoría de la AUH al economista Rubén Lo Vuolo, a quien “lamentablemente cambió por (Alfonso) Prat-Gay”, y señaló que para el Gobierno “la AUH tiene que mutar y ser una asignación familiar”. Según dijo, la asignación “ha roto la política punteril”.

Bergman habló de “un Estado planificador” que salga “del corto plazo” y “no negar lo anterior, sino siga construyendo sobre lo construido, con transparencia, con reglas de juego”. Todo eso, dijo, “se hace con educación y con trabajo”.

Cabandié, que ya se había trenzado con Carrió, ahora decidió hacerlo con el macrismo, al exponer datos sobreuna caída interanual del presupuesto de salud de la Ciudad, y afirmó que “es imperdonable la mortalidad infantil en varios ejercicios de la gestión Pro haya crecido”.

“Eso es mentira”, le replicó Bergman, quien sacó un cartel de debajo del atril, que mostraba un crecimiento de los gastos de salud del 27 por ciento.

Ante la insistencia de Cabandié, Carrió intervino y se quejó porque “es terrible la basura” y ante la presencia del ministro de Espacio Público Diego Santilli, le dijo: “Yo lo voto si me arregla el tema de la basura”. Cargó después contra el Gobierno nacional y referenció la situación del campo, preguntándose si “van a seguir quebrando las economías nacionales”, entre otros temas.

“Yo se que usted señora Carrió defiende los monopolios, pero le pido que no monopolice el debate”, le dijo Cabandié, a lo que la diputada le replicó que ellos habían votado las leyes de Clarín. El le recordó que en la plataforma del ARI decían que tenían que tener una petrolera estatal. Ella replicó que los Kirchner y Brufau “se llevaron puesta a YPF. Son una manga de ladrones, Cabandié, usted no tiene nada que ver”...

Cabandié expuso las ausencias de Carrió en los debates más importantes, que calificó de “escandaloso”. Ella le contestó que “tuve licencia por enfermedad, tuve diabetes”. Y aclaró que “para votar estupideces, la ley del pastelito, yo no voy”.

Cabandié recordó que fue el Gobierno de Néstor Kirchner el que terminó con la Corte Suprema “adicta al gobierno menemista” y Carrió susurró: “Y ahora la quieren voltear a ésta”.

En el tema “El modelo económico”, Bergman cuestionó que “van 10 años de crecimiento sin desarrollo” y que eso es debido a las “distorsiones” de la economía, entre las que mencionó la inflación, y señaló que el Pro propone “atraer inversiones” extranjeras y “desarrollar la infraestructura, con capital de trabajo y progreso” y sin “cepo” cambiario. Cabandié volvió a apuntar a Carrió y le pasó facturas por haber pertenecido a la Alianza, ante lo cual ella mencionó a una serie de “negocios en los que estuvieron de acuerdo el kirchnerismo y el macrismo”. Agregó: “Durante el Gobierno de la Alianza yo denuncié el pacto de impunidad con el menemismo. ¿Denunciaste vos a Cristóbal López, Lázaro Báez, Néstor y Cristina Kirchner y todos los que saquearon este país?”.

El candidato kirchnerista le enrrostró a Carrió que en la lista de UNEN esté de candidato el radical Juan Nosiglia, hijo del exfuncionario alfonsinista Enrique “Coti” Nosiglia, ante lo cual Carrió repitió varias veces: “Los delitos no se heredan y vos lo sabés muy bien”.

Luego la diputada de la CC se cruzó con Bergman, porque antes de acercarse a Macri se había abrazado a su antecesor Jorge Telerman, y el rabino le dijo que eso era “mentira” porque lo había hecho como integrante “de la sociedad civil”, y no como político, porque su desembarco en la política “fue en el Pro”.

En el tema, “Justicia, Seguridad y Derechos Humanos”, se produjo un cruce entre Cabandié y Bergman, porque el kirchnerista criticó a la gestión macrista por “creer para urbanizar las villas basta con pintarles las fachadas” y el rabino le reclamó al gobierno que transfiera las tierras donde se encuentran esos asentamientos.