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Lunes 21 de octubre de 2019
COYUNTURA
Chau escribanía
Una de las críticas de la oposición y puertas adentro del FpV era el ninguneo de los ministros y funcionarios de la administración K para asistir a los plenarios de las comisiones del Congreso. En el contexto del cambio de estrategia de la Casa Rosada prometen ahora que todos van a desfilar por el Parlamento.
15 de agosto de 2008
Sonrisas cómplices son las que uno encuentra en el primer piso de Balcarce 50 a la hora de sondear a los funcionarios de primer nivel, en particular de la jefatura de Gabinete, sobre el radical cambio de aceitar las relaciones con los senadores y diputados en su conjunto.

Admiten en las conversaciones en off que este nuevo estilo se inscribe en la decisión presidencial de revalorizar la relación con el Palacio de las Leyes. Claro que el cronista no puede sustraerse a la tentación de preguntar porqué antes no sucedió, con mayor énfasis durante la gestión de Néstor Kirchner, que prohibió a los funcionarios a conocer el Congreso de la Nación.

Más que obvio que se abstienen de responder puntualmente, pero en las respuestas se desprende una velada crítica a la gestión de NK. “Cada uno tiene su estilo y la señora Presidenta tiene el suyo”, acota el confidente, al tiempo que desliza que los cambios no se reducen únicamente a la comunicación, sino a no utilizar los decretos de necesidad y urgencia, contar con relaciones más fluidas con el Parlamento para contar con una visión directa de que lo sucede y no de los relatos de los que hasta ahora ejercían las poleas de transmisión.

“El que se quemó con leche ve una vaca y se aleja”, afirma el inspirado interlocutor sobre lo que sucedió con las retenciones móviles. “No queremos mas sorpresas de último momento”, apuntó.

Mientras repasa la última edición de Parlamentario, el hombre anticipa, o mejor dicho confirma, que en lo que resta del mandato de Cristina Fernández de Kirchner está tomada la decisión de no ningunear la presencia de los ministros y funcionarios a las comisiones del Congreso para defender los proyectos de ley que les incumbe.

Además, el jefe de Gabinete, Sergio Massa, no reeditaría los faltazos de Alberto Fernández, sino que cumplirá todos los meses con el mandato constitucional de ofrecer su informe sobre la marcha del Gobierno, destaca en la conversación.

Claro que a la hora de contestar sobre si este cambio sustancial del Gobierno también engloba al polémico ministro Julio de Vido, opta por repetir “todos”, aunque no se percibe mucha firmeza en la misma, suena a los oídos como para salir del paso. Es que los bloques mayoritarios de la oposición tienen ya decidido reclamar la asistencia de De Vido. ¿Vendrá...?

Gestos

Como era previsible, la presencia del ministro de Trabajo, Carlos Tomada, la primera en años, fue más que jugosa por el nivel de cuestionamientos al proyecto oficial de actualización salarial de los jubilados y pensionados.

No le dejaron pasar una y lo embistieron con todo tipo de dudas sobre el proyecto, pero el funcionario, acompañado por el director de la ANSeS, Amado Boudou, y el secretario de Seguridad Social, Walter Arreghi, no perdió la paciencia y respondió puntualmente las consultas, las que en general no conformaron a la oposición hasta que Tomada dijo “que si no está claro (por artículos de la ley) se escribirá claramente. Si hay que modificar algo para que no genere dudas lo cambiaremos. De acá debe salir la mejor ley”, lo que despertó satisfacción de parte de los integrantes del plenario de las comisiones de Previsión y Presupuesto y Hacienda.

Antes, la diputada María América González dijo que “la fórmula que está escrita en el proyecto no me gusta, la escribió el enemigo”, lo que generó más de una sonrisa, entre ellas de los funcionarios.

Tomada tras finalizar el plenario acotó que “permitió aclarar algunas dudas, precisar algunos conceptos y seguramente avanzar en una mejora del texto legal. Hemos venido a escuchar, explicar y ver cómo alcanzamos un consenso”.

En tanto, los presidentes de las comisiones Juan Carlos Díaz Roig y Walter Agosto se encargaron de destacar la voluntad política de los funcionarios para que no caigan en saco roto las observaciones de los diputados, no sólo del oficialismo sino también de la oposición. Claro que algunos diputados de la oposición no se privaron de afirmar de “ver para creer”.

No sólo números

Por su lado, los senadores oficialistas Luis Viana, Elena Corregido, César Gioja, Roxana Latorre y Mónica Troadello mantuvieron una entrevista con el ministro de Economía, Carlos Fernández, con la excusa del intercambio de opiniones sobre el proyecto de ley que deben aprobar por el cual Argentina pueda acceder a los créditos de la Corporación Andina de Fomentos (CAF), aunque no se perdió la oportunidad para hablar de otras iniciativas de orden económico.

En rigor esta entrevista es parte de una agenda de reuniones con todos los ministros para abordar las leyes que les compete, según lo acordado con el jefe de Gabinete, Sergio Massa, de acuerdo con las gestiones de Miguel Angel Pichetto y Nicolás Fernández.

“Con Néstor Kirchner no se podía hablar ni de la letra chica. Llegaba la orden de votar y había que cumplirla fielmente, salvo algún retoque formal”, confesó uno de ellos en riguroso off the record a Parlamentario.

Es un secreto a voces que durante la gestión del esposo de la Presidenta, en nombre de las urgencias, en más de una oportunidad se levantó la mano pese a pensar diferente, en tanto ahora hay señales de que cambia la metodología. En la intimidad, senadores del FpV admitieron a Parlamentario que el revés por las retenciones móviles tomaron conciencia de que la obediencia debida era cosa del pasado.

“No se puede ignorar que ya estamos en campaña electoral y otro revés como el de las retenciones puede ser fatal para el proyecto político”, fue una de las confesiones, lo mismo que no terminan de digerir la decisión de no castigar a los rebeldes.

Sin lugar a dudas es una herida abierta y de acuerdo con lo recogido en fuentes confiables medió la intervención de la mismísima CFK y otros ministros para calmar la sed de venganza de los fieles.

Nuevo escenario

Estos son los cursos de acción del trabajo parlamentario tras el regreso de las vacaciones invernales, los que en rigor se fueron tejiendo en los días previos en función de la nueva estrategia de la Casa Rosada en su relación con el Poder Legislativo.

La dinámica política les demandó una valorización del rol de los senadores y diputados oficialistas en su odisea de dejar de estar dibujados, según las palabras de un diputado nacional que se precia de integrar el selecto grupo de los paladares negro del kirchnerismo.

Inclusive ponen de ejemplo al pedido del jefe de la bancada de diputados, el santafesino Agustín Rossi de empezar a pergeñar sobre los datos del INDEC. En ese sentido, Rossi dijo que el Indice de Precios al Consumidor (IPC) tiene “un nivel de desconfianza que no corresponde a un índice de este tipo” y que al organismo hay que “inyectarle una dosis de credibilidad”. Algo impensado una crítica al organismo oficial, que en los hechos es tirarle a Guillermo Moreno. Claro Carlos Kunkel no lo comparte.

En ese contexto, el entusiasmo campea en los ámbitos del FpV, aunque no descartan alguna imposición de última hora. Del lado de la oposición son reacios a admitir de que tienen un nuevo escenario para lo que resta del año.

Dos sensaciones de cómo repercute el cambio producido en la política de CFK del funcionamiento del Palacio de las Leyes. Una combinación de necesidades políticas y de contar con el número suficiente a la hora de votar, son los condimentos. Solo resta esperar cómo sigue y hasta cuando.