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Jueves 18 de julio de 2019
COYUNTURA
Libertad vigilada
La movilidad de los haberes jubilatorios es el tercer ejemplo de que ya no se vota a libro cerrado. Primero fueron las retenciones móviles, luego Aerolíneas. Ahora las expectativas están puestas en el Presupuesto 2009 y en los superpoderes.
29 de agosto de 2008
“Podrán cortar las flores, pero no la primavera”. La frase es de un oficialista ante un cronista de Parlamentario sobre los gestos del bloque del FpV de ambas cámaras de empezar a transitar su autonomía. Y su frase no está inspirada en la estación que se avecina, sino de la independencia que empiezan a degustar y saborear los legisladores. Para muchos de ellos esta movida no se detiene.

“No se olvide que la campaña electoral de cara a las legislativas del año que viene y la presidencial ya está en marcha. No se puede salir a defender el proyecto del Gobierno desde la dependencia y la subordinación”, acotó, al tiempo que amplió su concepto al señalar que “la oposición no nos podrá acusar de levantamanos”.

En cambio, otro legislador, sonrisas de por medio, asegura que no van a digerir mas batracios. “Se acabó la sapofagia”, desliza en relación a que los textos enviados desde el Poder Ejecutivo con las rúbricas de la Presidenta y sus ministros ya no son aceptados religiosamente como lo fue durante más de cinco años y medio, mas precisamente desde el 25 de mayo del 2003 cuando Néstor Kirchner arribó a la Casa Rosada.

Claro que es un optimismo a prueba de fuego permanente, dado que más de un diputado o senador precisa que todavía hay que actuar con cautela. La traumática experiencia con las retenciones móviles obligó a los moradores de Balcarce 50 y la quinta presidencial de Olivos a no imponer más la obediencia debida, reconocen en la intimidad de las conversaciones.

Uno de los beneficiarios de esta sugestiva plasticidad K es el jefe del bloque de diputados nacionales Agustín Rossi, que demostró en los hechos que la manoseada palabra consenso es factible de cristalizarla, sin que ello implique desconocer el pensamiento del Ejecutivo.

En más de una reunión con sus pares, y con los de la mesa de conducción de su bloque, ha dejado claro que hay que mantener esta línea de trabajo, pero sin ceder en las leyes que son las bases del proyecto que encarnan NK y CFK. “No podemos olvidar que somos el brazo legislativo del Ejecutivo”, reitera a quien lo quiera oír la diputada nacional mendocina Patricia Fadel, secretaria parlamentaria del bloque del FpV.

Un mismo clima se percibe en la Cámara alta, donde por ahora quedó postergado cualquier tipo de sanciones a los rebeldes. Con su habitual franqueza, el jefe del bloque Miguel Angel Pichetto dijo a sus compañeras y compañeros que “hay que mirar para adelante”. Otro que también comparte esa visión es el santacruceño Nicolás Fernández, el que, de acuerdo con lo revelado a Parlamentario por sus interlocutores, afirmó que “hay que poner paños fríos”. Para más de uno de ellos, Fernández, todo un paladar negro del kirchnerismo, transmite el pensamiento del matrimonio presidencial.

Una movida de pacificación que cuenta al senador José Pampuro como otro de los artífices de buscar puntos de coincidencias en la continuidad del trabajo en el recinto.

Un cuadro de situación que no es impedimento para que los senadores cuestionen públicamente a funcionarios del Gobierno nacional. Tal cual lo está haciendo la salteña Sonia Escudero contra el ministro Aníbal Fernández, a quien acusó de cajonear un proyecto de ley de su autoría sobre los precursores químicos.

Lo que viene

Un imprevisto giro de paz en función de que las leyes que deben abordar, más temprano que tarde, demanda que el tablero electrónico no registre defecciones. Entonces, por el momento, no habrá sanciones a los rebeldes. Tan es así que el diputado nacional Felipe Solá les dijo a un grupo de sus compañeros de bancada que no se iba del bloque salvo que lo echen, pero que seguirá votando las leyes propuestas por el oficialismo, tras una prolija lectura.

Las leyes que vienen

En primer lugar el Presupuesto nacional 2009, donde más de un gobernador ya anticipó que sus legisladores van a reclamar un tratamiento federal. “Un dato que condiciona todo, ya que el año que viene es electoral y todos quieren tener las herramientas económicas para lidiar con la oposición”, dicen que dijo el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, el santafesino Walter Agosto, que ya está en contacto con el Palacio de Hacienda por los números en ciernes.

Claro que la estrella -sin duda alguna- será la delegación de poderes cedidas desde la época de Eduardo Duhalde y que el kirchnerismo prolongó en el tiempo, en nombre de las urgencias económicas.

Un dato loable de CFK es que hasta ahora no ha utilizado los decretos de necesidad y urgencia.

Otra norma polémica que está demorado es la nueva ley de Riesgo de Trabajo, corazón de las relaciones entre el mundo empresarial y laboral. El presidente de la Comisión de Legislación del Trabajo de la Cámara baja y asesor de la CGT, Héctor Recalde, admite que los proyectos de los legisladores están en la gatera y que están a la espera del proyecto oficial. “Cuando se aborde en comisión o en el recinto se verá los límites de la autonomía”, se regodean desde la oposición. Un análisis que corre para las restantes leyes en ciernes.

La hora, referí

Otro texto oficial enviado por la Presidenta, que sufrió modificación, es el de la movilidad de los haberes jubilatorios. La Comisión de Previsión y Seguridad Social, que preside el diputado nacional formoseño del FpV Juan Carlos Díaz Roig, procedió a introducir cambios lógicamente tolerados del Gobierno. “Queremos la mejor ley posible”, resumió la diputada nacional cordobesa del FpV Patricia Vaca Narvaja.

Una actitud de apertura únicamente puertas adentro del oficialismo y un par de sugerencias de la oposición, la que finalmente optó por caminar por su lado, porque no prosperaron su pedido. En rigor, es un ejemplo didáctico de que la autonomía de diputados y senadores del oficialismo se abroquela en las propuestas propias y nada más. A lo sumo algún guiño seductor hacia los aliados mas fieles. Y punto.

“Se imagina si de pronto una ley nuestra la abrimos a consideración de todos, se puede convertir en una caja de Pandora”, admitieron en las cercanías de la jefatura del bloque de diputados.

En síntesis, la independencia que se esgrime como no podía ser de otra manera ajustada a las ideas superadoras que surjan del oficialismo. “No pueden dejar de reconocer que es un cambio de estilo al que no estábamos acostumbrados”, se sincera uno de los integrantes del bloque, al tiempo que precisa que esos cambios que se introducen a los textos oficiales son controlados en forma permanente ya que nada puede quedar librado al azar o a las negociaciones de último momento en los recintos. Un ejemplo de ello es la carta enviada por el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, a los diputados del oficialismo, en donde les aclara que la esencia del proyecto no se toca.

No está demás recordar un tramo del primer discurso que pronunció Cristina Fernández de Kirchner al asumir su mandato: “Creo que, amigos y amigas senadores y diputados de todas las bancadas, hemos logrado recuperar el equilibrio, el rol constitucional que nos asigna precisamente nuestra Carta Magna, volver a ser unos los representantes del oficialismo, los otros los representantes de la oposición; cada uno cumpliendo el mandato popular que le ha conferido la ciudadanía pero volviendo a tener en el rol de senadores y diputados la libertad que no nos imponían desde el Fondo”.

Un relato que no se condice con la realidad. Ayer era el Fondo hoy las urgencias políticas del Gobierno, que impensadamente da libertad a lo suyos. Bueno, libertad vigilada...