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Lunes 14 de octubre de 2019
COYUNTURA
Chau quórum propio
A partir del 10 de diciembre el kirchnerismo tendrá que conjugar el verbo que más desprecian: consensuar. Es que para tener quórum deberán acordar con los aliados provinciales y la centroizquierda. La oposición debe redoblar sus gestos de unidad. ¿Felipe Solá va por la presidencia de la Cámara?
3 de julio de 2009
El recinto de la Cámara baja a partir del 10 de diciembre, o con más de rigor después que Cristina Fernández de Kirchner inaugure el nuevo periodo ordinario de sesiones el 1 de marzo del 2010, quedará reflejado realmente el resultado electoral del inolvidable 28-J.

La bancada del FpV quedará reducida a 97 miembros, por ahora, ya que puertas adentro varios de sus integrantes ya piensan en dar un portazo. “Se viene las traiciones”, dicen que dijo uno de los paladares negro del kirchnerismo en el hotel donde se concentraron para festejar un presunto triunfo que finalmente no sucedió. Por lo pronto se asegura que Agustín Rossi - que por estas horas espera el recuento final que lo acredite su reincorporación a la Cámara baja- conservará la presidencia de la bancada como prenda de unidad interna. Ahora la pregunta del millón es qué hará Néstor Kirchner cuando aterrice al Parlamento. Sus acólitos seguidores sostienen que tendrá un perfil más que bajo, salvo algunas intervenciones en el recinto.

Por ahora el padrón K registra 97 varones y mujeres y la conducción en el Palacio de las Leyes y en la Quinta presidencial de Olivos van a tener que acostumbrarse a no tensar más la cuerda, porque si no van a facilitar el salto en garrocha de más de uno de uno de los suyos. Lógicamente las miradas descansan en los representantes de la provincia de Buenos Aires, Chubut y La Pampa, dado que se especula que tras el descanso post electoral se vienen tiempo de definiciones.

Un panorama más que arduo se le avecina al kirchnerismo y sus aliados, no solo puertas adentro.

Tejes y manejes

Entre las bancada de la oposición habrá dos sectores que concentran la mirada y sus conductas: el Acuerdo Cívico y Social asentadas sobre la UCR bajo la batuta de Oscar Aguad y la Coalición Cívica con Elisa Carrió como mentora, y la de la Unión-PRO con la incidencia a la hora de las definiciones de Francisco de Narváez, Felipe Solá, Federico Pinedo y Gabriela Michetti, más sus respectivos aliados.

La centro izquierda van a conformar un Interbloque entre el SI de Eduardo Macaluse, Proyecto Sur que va a liderar Fernando “Pino” Solanas y el unipersonal de la CTA, el economista Claudio Lozano, más Martín Sabatella y Graciela Iturraspe. Y en las inmediaciones el ex kirchnerista Miguel Bonasso, aunque se esperan nuevos integrantes en especial del bloque Encuentro Popular y Social.

Más que obvio Ariel Basteiro y Jorge Rivas tienen su destino atado al oficialismo, en tanto que Vilma Ibarra, Cecilia Merchan y Victoria Donda Pérez en cualquier momento dan por terminada esta alianza, más que pasajera. Es que el domingo cada uno de ellos jugaron o a favor o en contra del Gobierno, entonces la continuidad está atada con alfiler.

Claro que la novedad en el recinto está dado por la presencia de los representantes de las entidades del campo, los que no llegaron a las bancas con partido propio, sino que hábilmente accedieron a los convites de la UCR y la CC. Lo que por ahora nadie asegura es si conservaran sus lugares en esas fuerzas o si construirán un bloque agrario, como ya más de uno de ellos dejó entrever en la noche del triunfo.

Un recinto en que los representantes de San Luis que monitorean los hermanos Alberto y Adolfo Rodríguez Saá, los partidos provinciales como las bancadas del Partido Nuevo del electo senador Luis Juez, o las de San Juan, Salta, entre otras provincias van a jugar un papel fundamental a la hora de las alianzas.

Claro que los santiagueños de Gerardo Zamora se han convertido en una de las presas más codiciadas por el oficialismo dado que van a pasar a tener una representación de siete varones y mujeres. Hasta ahora siempre han jugado en las urnas y en el recinto con el oficialismo. En más de una oportunidad fueron y serán decisivos para habilitar el tablero electrónico.

Zamora ha sido cauto a la hora de definir su futuro político, lo que sonó como una alarma a los oídos K, por mas que en público ha reafirmado su alianza con el oficialismo de la Casa Rosada y de la Quinta presidencial de Olivos. No es para menos, la generosidad del Gobierno con el otorgamiento de subsidios, planes sociales y laborales, emprendimientos productivos y otras yerbas, es deuda que no se olvida fácilmente, además de que siempre se la van a facturar.

Por ahora juntos

Más allá de las buenas intenciones manifestadas a la hora de festejar, puertas adentro del Acuerdo Cívico y Social han optado por esperar un tiempo para empezar a cocinar a fuego lento las definiciones. Por el momento tienen una representación con poder de fuego en la Cámara baja dividida de la siguiente manera: UCR (32), ConFe de Julio Cobos (10), es decir sumado da 43. Por el lado de la Coalición Cívica los números le deparan 22 bancas, es decir que están doblados por el centenario partido, lo que va incidir seriamente en el armado que se viene.

Una tropa opositora en la que no se puede soslayar la asistencia del Partido Socialista, que en algunos distritos jugaron juntos y en otros cada uno con sus respectivos candidatos.

Es que una cosa fue la etapa preelectoral donde todos se mostraban juntos y otra cosa, muy distinta es pensar de cara a las elecciones presidenciales.

Quien ya sacó ventaja es el vicepresidente de la Nación Julio Cleto Cobos, mientras Elisa Carrió y Hermes Binner, están magullados por los resultados en la Capital Federal y Santa Fe.

Desde Córdoba crece la tendencia de privilegiar una opción radical a partir de la recuperación expresada en el triunfo de la lista de diputados nacionales con Oscar Aguad y que por escaso margen Ramón Mestre no les ganó a Luis Juez y Norma Morandini.

Además no se puede ignorar que en la provincia de Buenos Aires los históricos dirigentes como Leopoldo Moreau y Federico Storani hace rato que sostienen esa tesis, es decir jugar fuerte en el 2011 con la sigla partidaria y lógicamente que el candidato a la Casa Rosada sea del palo. También los correntinos y catamarqueños boinas blancas tienen el mismo pensamiento, con lo cual la decisión va a demandar más de una reunión.

Los años finales del kirchnerismo en el recinto de la Cámara baja es con final abierto, claro que la presencia en el recinto de Néstor Kirchner, Elisa Carrió, Francisco de Narváez, Felipe Solá, Jorge Yoma, Claudio Lozano, Pino Solanas, Eduardo Macaluse, Oscar Aguad, entre otros, es uno de los momentos más esperados.

Claro que las especulaciones de cómo será la virtual retirada del kirchnerismo es un juego que despierta más de una especulación. No es para menos, deben armar una buena estrategia en lo que resta hasta diciembre del 2011.

En el ínterin los recintos de la Cámara alta y de la Baja se van a convertir en la caja de resonancia de las conductas y de cómo florecen las fidelidades y las defecciones de cada uno de los grupos en disputa.

La sanción de las leyes es sin dudas el espejo del poder de negociación tanto del oficialismo como de la oposición, nada más ni nada menos. Claro que antes, todos se preguntan hasta dónde va repercutir en el ínterin, es decir hasta el 9 de diciembre el resultado electoral. El oficialismo va a conjugar ahora el verbo consensuar o ¿recién en marzo del año que viene? La pregunta queda flotando.