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Lunes 21 de octubre de 2019
COYUNTURA
Retenciones retenidas
La oposición quiere aprovechar el resultado en las elecciones y volver a sesionar para tratar los temas que preocupan al agro. Pero los diputados oficialistas frenan el debate.
10 de julio de 2009
Por Julio El Alí

La ola triunfalista “colorada” se convirtió en “verde” nuevamente en el Congreso, porque tras la dura derrota del Gobierno en las urnas, el reclamo de los productores agropecuarios volvió a la carga con todos sus pedidos con mucha más fuerza, ya que el Kirchnerismo no goza del apoyo de varios sectores del peronismo que trata de reorganizarse con vistas a las presidenciales del 2011. De aquellos 129 diputados fieles que votaron a favor del Gobierno en la resolución 125, en la actualidad una decena no están alineados, por lo que no se podría aprobar la iniciativa que fue repudiada por el campo en su conjunto. Esta hipotética situación desfavorable para el oficialismo en el recinto de la Cámara baja -mucho peor sería en el Senado- se evidencia realmente en la Comisión de Agricultura donde los defensores de las retenciones móviles son minoría luego de la huida de varios legisladores. Entonces, con una debilidad marcada y un bloque peronista disidente en ascenso, el campo ya no sólo se conforma con hacer reclamos sino que busca normativas favorables para sus intereses y el “rescate” de varios sectores que hoy evidencian los cimbronazos de la crisis financiera mundial y cambios climáticos.

En este contexto político, la Mesa de Consenso Agropecuario, que conforman todos los bloques opositores de Diputados, analizó la situación del agro con cierta desconfianza en las promesas de la Secretaria de Agricultura, acusando al Kirchnerismo de “no tener política agropecuaria” y, según el vicepresidente de la comisión, el macrista Christian Gribaudo, la oposición “no va a esperar hasta a diciembre” para tratar los principales temas que “desesperan” a los productores. Aquí está el punto clave a entender: la renovación de un tercio del cuerpo permitirá claramente sesionar especialmente para tratar los temas del campo. Pero el macrista Gribaudo dejó en claro cuáles serán las acciones que se llevarán acabo impulsadas por la Mesa de Enlace que instalará los temas a debatir en la agenda parlamentaria. Aunque es verdad que el Kirchnerismo no está dispuesto a ceder terreno, la disputa tendrá como estrellas principales a los heridos K, quienes desahuciados de su líder podrán enarbolar las banderas de la Sociedad Rural o la Federación Agraria. El fiel reflejo del cambio político lo demuestra el ex kirchnerista Arturo Heredia, quien con el conflicto del campo, al igual que el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, se distanció del Gobierno tras ser un férreo defensor del modelo. Crítico de las decisiones de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el cordobés Heredia no se quedó en medias tintas y fue por más: “El Congreso debe bajar las retenciones y lo vamos a hacer en agosto porque tenemos número para hacerlo porque somos muchos peronistas y también algunos kirchneristas que van a votar en el recinto a favor del campo argentino”. En esta misma línea, el diputado justicialista disidente César Albrisi aseguró que “el Congreso está en condiciones de dar batalla por los derechos de exportación y luego que derrotemos esta barrera para poder avanzar” con el resto de los temas agropecuarios. Albrisi, quien responde a las filas de los puntanos Rodríguez Saá, definió el escenario político donde el oficialismo de capa caída quiere rearmar su poder político mientras que la oposición, empujada por la Mesa de Enlace y los productores autoconvocados, ya sueñan con la nueva composición de la Cámara que será ampliamente favorable para el campo. Sin embargo, desde todos los sectores enfrentados al kirchnerismo intentan apurar los trámites parlamentarios y quieren que se aprueben leyes claves antes del recambio en diciembre porque “el campo no puede esperar”.

Hechos, no palabras

La primera legisladora en irse del bloque K fue la santiagueña Marta Velarde, quien hizo ruido en la reunión de la Mesa de Consenso Agropecuario al plantear que por los tiempos parlamentarios, “casi un año deberíamos esperar hasta que se construyan nuevos consensos entre los nuevos diputados que asuman el 10 de diciembre y recién el 1° de marzo del año que viene se volverían a tratar estos temas urgentes que debemos solucionar porque Argentina es campo”. “Diputados a las cosas”, disparó la legisladora cercana a la Coalición Cívica despertando los aplausos de los pocos productores agropecuarios que estaban en el recinto, quienes coincidieron enfáticamente con Velarde en torno a que “mucho se habla pero poco se hace”. Esto mismo era reclamado por un ganadero de La Pampa a un diputado en los pasillos del Anexo que, con el pragmatismo peronista, le explicaba que todavía no se podía hacer nada pero que había que seguir presionando y tener paciencia. Entonces, hay una doble dialéctica, donde la oposición intenta llevar adelante los proyectos de ley que exige el campo pero, a su vez sabe, tiene que construir espacios de poder para capitalizar el mensaje de las urnas del pasado 28 de junio y esperar al nuevo Parlamento. Así las cosas, estos cinco meses de “transición”, donde todavía el oficialismo tiene la mayoría para evitar una sesión especial a favor de los pedidos de la Mesa de Enlace, serán clave para entender el Congreso que viene.

En cambio, el diputado radical Pedro Morini sostuvo que se está agotando la paciencia y sugirió sesionar todos los días martes, aunque Cantero “tenga las puertas cerradas de la comisión” porque “siempre han tenido excusas para no reunirse”. “Lo que no entiende el oficialismo es que el campo no tiene los mismos tiempos que la política”, dijo el santafesino, que coincidió con el jefe de bloque macrista Federico Pinedo quien exhortó a los demás bloques a “trabajar juntos para definir un proyecto de ley de cada tema y avanzar en forma rápida”. Al igual que el PRO, el radical Carlos Urlich dijo que “estamos como hace un año. El campo se está muriendo por inanición de éste Gobierno”.

Campo negro

Veinte diputados representaron a dieciocho bloques que conforman el arco opositor, quienes no ahorraron criticas y describieron un panorama oscuro sobre el sector agropecuario. “El país deberá importar carne, leche, no tendremos más trigo ni maíz y el desempleo golpeará fuertemente en las provincias”, disparó Gribaudo. “El agro está sufriendo como nunca y el Gobierno se la está haciendo peor. La situación del campo, sobre todo en nuestra provincia, se está tornando muy difícil. Seguimos con una intensa sequía y la ayuda del Gobierno nunca llega”, comentó Morini. Mientras que el socialista Lisandro Viale aseguró que “lejos de estar resuelto, el conflicto agropecuario sigue vigente. Es necesario delinear políticas de Estado a largo plazo que apunten a la recuperación, desarrollo y planificación en el sector. Pero, en lo inmediato, creemos que es primordial insistir con el tratamiento de una ley de retenciones segmentadas, con una clara segmentación en defensa de los pequeños y medianos productores”. También el diputado de la Coalición Cívica Francisco Ferro subrayó que “el presidente de la Comisión de Agricultura debe terminar con los amigos y especulaciones, y convocar a la Comisión a sesionar de manera inmediata y establecer un plan de trabajo que priorice los temas pendientes”. “Las elecciones concluyeron y los ciudadanos expresaron con su voto le necesidad de un cambio, los problemas del campo y el interior profundo se mantienen y es necesario que desde la Comisión de Agricultura comencemos a solucionarlos”, concluyó Ferro.

En este complejo marco, la oposición deberá aunar fuerzas en un mismo sentido para dar respuestas a los productores que continúan presionando y así superar las internas que son muy fuertes y frenan todas las iniciativas para “vencer” al oficialismo a favor del campo. Pero, por ahora, todo está en stand by.