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Miércoles 23 de octubre de 2019
COYUNTURA
Cruzada radical
Más allá de los gestos de unidad entre la dirigencia de la UCR y Julio Cobos, puertas adentro las luchas están a la orden del día. Recién en diciembre habría fusión entre ambos bloques legislativos. La sucesión de Gerardo Morales es un punto sin consenso.
17 de julio de 2009
Tantas veces me mataron tantas veces me morí sin embargo estoy aquí resucitando. Gracias doy a la desgracia y a la mano con puñal porque me mató tan mal y seguí cantando”, es un tramo de la canción La Cigarra que recita, sonrisas de por medio, un histórico dirigente radical bonaerense ante el redactor de Parlamentario a la hora de conversar sobre como sigue la historia en el centenario partido.

Es que tras la derrota de la pareja presidencial en las elecciones del 28-J, la dirigencia de la UCR ha resucitado y desde esa misma noche no descansan a la hora de armar la ingeniería partidaria para enfrentar los desafíos que se vienen.

De acuerdo con las fuentes consultadas, la centralidad de la discusión pasa por definir ahora y no esperar más tiempo si se avanza hacia las elecciones presidenciales del 2011 con un perfil propio -fundamentalmente- sin descartar alianzas, pero sujetas a las decisiones del partido y no de los aliados. En este punto, puertas adentro, esa voluntad política tiene nombre y apellido: Elisa “Lilita” Carrió.

Con esa decisión marchan en el Congreso. Priorizar la designación de autoridades en el seno de los bloques de senadores y diputados nacionales, la presentación de una propuesta legislativa con dos capítulos: uno hasta el 9 de diciembre y la segunda a partir de esa fecha, aunque la misma entrará en vigencia después del inicio del nuevo período de sesiones ordinarias, es decir el primer día hábil de marzo de 2010, después del mensaje en el Parlamento de Cristina Fernández de Kirchner.

También estará en la mesa de discusión el papel que jugará el partido en el momento de nominar las nuevas autoridades de la Cámara baja y en febrero del Senado. En el caso de Diputados, van a demandar el reconocimiento del mensaje de las urnas: la segunda minoría como bloque. Lo que debe traducirse en conservar los lugares en la cúpula de la Cámara baja y en el reparto de las presidencias de las comisiones. En la actualidad, de las 45 unicamerales, solamente tienen la presidencia en tres comisiones y ninguna en las especiales. Ahora, cuando se renueve íntegramente, la dirigencia radical aspira a hacer valer la cantidad de miembros del bloque: 32 más de sus aliados catamarqueños (tres) y el ConFe de Julio Cobos (10). En total sumarían 45 legisladores.

Viñas de felicidad

“Habrá empanadas y vinos de mi provincia”. Ese fue el mensaje que recibió uno de los más empinados dirigente de la UCR, el que lógicamente preguntó quienes eran los invitados a la casa porteña en el barrio del Belgrano.

Del otro lado del celular, la inconfundible tonada mendocina de Julio Cleto Cobos, confirmando la hora y el pedido de puntualidad. ¿El menú? De acuerdo con lo revelado por uno de los asistentes a Parlamentario, además de las empanadas -aunque admitió que no son de su agrado, que opta por las norteñas, bien regadas con vinos- contempló un intercambio de opiniones sobre los cursos de acción y que en algunos casos hubo ciertos acuerdos y en otros no. Pero más allá de las diferencias, se comprometieron a seguir con las reuniones, pero sumando otras voces como la de Leopoldo Moreau y Federico Storani, entre otros.

En principio acordaron la necesidad de normalizar las provincias intervenidas como gesto de democracia interna y de que todos estén a la hora de las decisiones como primer paso, también que las nominaciones de los candidatos tiene que ser si o sí por internas abiertas - donde lógicamente el beneficiado es el dueño de casa-. Antes harán una depuración del padrón partidario para llegar a esa instancia con los números en limpio.

Donde quedaron flotando claramente las diferencias fue en torno a la figura que debe ejercer el máximo cargo en el Comité Nacional. Mientras algunos se inclinan por renovarle la confianza al jujeño Gerardo Morales, el vicepresidente de la Nación tiene in pectore el nombre de otro coterráneo, Raúl “El Gordo” Baglini, al conjeturar que además de ser uno de sus operadores, goza del consenso de la dirigencia radical.

Precisamente Baglini optó por no fijar su respuesta, empujada por Cobos, César Biffi y Juan Carlos Jalif, mientras Ernesto Sanz, Oscar Aguad, Jesús Rodríguez, Enrique “Coti” Nosiglia y Ricardo Alfonsín, también presentes, prometieron una ronda de consultas con otros dirigentes y postergar para más adelante la definición.

Otro nombre en danza para presidir el Comité Nacional, si Morales y Baglini dan un paso al costado, es el del ex jefe de la SIDE, el cordobés Carlos Becerra. Claro que no es el único que está anotado en la grilla, otras voces hablan del también cordobés Mario Negri, Ricardo Alfonsín o Ernesto Sanz, entre otros.

Por su lado Morales, ausente de la reunión por la enfermedad viral que padeció, dijo que su máxima aspiración es competir por la gobernación de Jujuy en 2011, lo que implica revivir el enfrentamiento de 1999, cuando compitió contra el actual presidente de la Cámara baja el justicialista Eduardo Fellner, que le ganó por unos 3000 votos. Fellner ya anticipó que va por otro mandato en su provincia, donde se siente más cómodo, ya que como presidente de la Cámara no tuvo el brillo que él esperaba, según confesó a sus íntimos.

Soldados cobistas

A la hora de los inventarios de la ubicación en el ajedrez radical, Cobos cuenta en la Cámara baja con Daniel Katz y Mario Barbieri de Buenos Aires, Ricardo Mansur y Mariana Juri y Sergio Pinto de Mendoza, el neuquino Horacio “Pechi” Quiroga, los rionegrinos Juan Carlos Scalesi y Hugo Castañón, entre otros.

Este espacio político suma además a los diputados electos por Corrientes: Rodolfo Fernández e Ingrid Jetter, ambos orgánicos de Arturo Colombi.

En la Cámara alta el cobismo cuenta con seis legisladores: el santiagueño Emilio Rached, Laura Montero, el rionegrino Pablo Verani y el flamante senador electo por Tucumán, José Cano.

Todos ellos son conscientes de que se viene un tiempo de negociaciones con el bloque de la UCR, mas allá de no contar con una fuerza numérica poderosa, tienen en sus manos al dirigente radical con mayor aceptación en la sociedad, Julio Cobos, a diferencia de la estructura partidaria, que hasta ahora no han encontrado un referente nacional que encandile a la ciudadanía, según se vanaglorian los cobistas.

Por otro lado, los popes radicales deben definir que hacer con las huestes de Elisa Carrió, y según el monitoreo interno la mayoría de la dirigencia, fundamentalmente de los distritos más pequeños, se inclinan por “el gracias por los servicios prestados”, es decir tasa, tasa cada uno a su casa. Sin embargo, esta posición no es compartida por el titular de la UCR, Gerardo Morales, quien salió a defender el acuerdo alcanzado con la impredecible líder de la Coalición Cívica. Habría que ver cómo siguen las negociaciones. Cuestión de esperar.

Somos el partido

En tanto, en el bloque de senadores y diputados viven un clima de euforia por las bancas que se agregan a las que tienen actualmente, lo que les permite mirar de frente a los adversarios del oficialismo y a las otras fuerzas políticas.

Una postura que llevó a Sanz a torear a Cobos, para que defina el papel que va a jugar de ahora en adelante: o sigue como vicepresidente o se incorpora a las filas de la UCR, lo que despertó más de un chispazo interno, horas previas a la juntada nacional.

Hasta ahora el único consenso cristalizado entre los bloques de la UCR y ConFe es la bautizada Agenda Parlamentaria para Recuperar la Confianza con los siguientes puntos: derogación de los superpoderes, control de los DNU, revisión integral de las retenciones, reforma de la ley del Consejo de la Magistratura, modificación del Código Aduanero (ONCCA), normalización del INDEC, coparticipación del impuesto al cheque, rechazo al veto a la ley de Glaciares, asignación universal a la niñez, devolución a las provincias del porcentaje de coparticipación oportunamente cedido a la Anses.

Hasta el momento es el único punto de acuerdo entre los radicales y los cobistas, lo demás estará en la mesa de negociación, pero que no le impide a más de un radical cantar otro tramo de La Cigarra: “tantas veces me borraron tantas desaparecí a mi propio entierro fui solo y llorando. Hice un nudo del pañuelo pero me olvidé después que no era la única vez y seguí cantando”. La pregunta es si la entonan todos con la misma convicción a la hora de repartir el trofeo electoral del 28-J.