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Miércoles 23 de octubre de 2019
INFORMES
Nunca se sesionó tan poco
Una investigación revela que no hay antecedentes de una primera parte del año con tan pocas sesiones en ambas cámaras. Con tres sesiones en los primeros siete meses del año, Diputados ha sesionado un 27% con relación al año anterior y apenas un 13% respecto al año más activo de la última década, 2006. El Senado tiene una mejor performance, pero no demasiado.
24 de julio de 2009
Razones sobran, pero lo cierto es que el año en curso quedará en la historia en materia legislativa. Y no será por algo positivo, ciertamente, sino por haber sido hasta ahora el de mayor inactividad en los recintos en ambas cámaras.

Un contraste notorio por ejemplo con lo que fue el año anterior, si se tiene en cuenta que en función del conflicto con el campo, el Poder Legislativo recuperó un lugar de trascendencia preponderante que había perdido. A esta misma fecha, el Parlamento había tenido en 2008 más de diez sesiones en ambas cámaras, entre las cuales habrá que considerar la maratónica de dos días registrada en Diputados, precisamente para tratar las retenciones móviles, y la no menos histórica del Senado, en la que se registró el recordado voto “no positivo”.

Nada que ver con el año actual, que sin temor a incurrir en equivocaciones podría definirse como el semestre de menos actividad de esta era democrática. No seremos tan drásticos, aunque todo indica que desde 1984 a la actualidad, no se recuerda una primera parte del año legislativo de menor actividad como el presente. Pero está probado, en base a la estadística elaborada por el Indice de Calidad Legislativa para Semanario Parlamentario que desde 1998 jamás hubo menos sesiones que en 2009. Y lo que es peor, los números de este año no pasan ni cerca de lo que es la actividad normal.

En el Senado, que ha sido un poquito más activo este año y también lo es en general, el número de sesiones de 2009 es apenas la mitad de las que hubo en el año de menor actividad del período analizado. Es que las apenas cinco sesiones registradas en lo que va del año en la Cámara alta se acercan comparativamente sólo a 2007… cuando hubo 10 sesiones en el mismo período. Y marcan un contraste notorio por ejemplo con las 19 sesiones registradas en el primer semestre de 1998 en el Senado.

Pero en Diputados los números son todavía más adversos. Apenas tres sesiones se realizaron en lo que va del año, un número por demás exiguo que no dejará de ser extremo en materia de inactividad, así tenga lugar la sesión especial convocada por la oposición para el 29.

Lo más cercano a esta situación se dio en 2003, cuando en los primeros siete meses hubo ocho sesiones. Cinco más que en el pobre cuadro actual.

Culpa de las elecciones

Como se ve, por lejos la actividad legislativa en 2009 ha sido exigua. Y decíamos al principio que hay razones bien conocidas que motivaron esta situación. Una fundamental: el adelantamiento de las elecciones. La segunda, el resultado de las mismas. Y la tercera, la Gripe A, que afectó la actividad legislativa, aunque más como argumento aprovechable que por la enfermedad en sí. De hecho, el Senado hizo caso omiso del virus y sesionó igual.

Esos factores también afectaron la cantidad de reuniones de comisión, la cocina de las leyes por excelencia, que mantienen una inactividad muy notoria, que en casos puntuales ha desatado grandes polémicas, como es el caso de la de Agricultura y Ganadería, que marcha hacia los nueve meses sin sesionar, todo un parto.

Pero lo de las comisiones es otra cuestión; ahora estamos con las sesiones, y al respecto señalábamos que el adelantamiento electoral ha sido clave para la inactividad citada. Precisamente una de esas tres reuniones aisladas que hubo este año en la Cámara baja correspondió a la aprobación de ese proyecto enviado sorpresivamente por el Poder Ejecutivo y que debió ser aprobado de apuro y contrarreloj antes del último día de marzo, cuestión de no tener que emitir una ley para justificar también la trasgresión de los tiempos electorales.

Aquí es donde se debe dar la explicación que corresponde en la Argentina respecto a los años impares. Al haber elecciones cada dos años, las mismas afectan la actividad legislativa. Pero como habitualmente se registran las elecciones nacionales en el mes de octubre, los legisladores se dedican casi de lleno a la campaña en la segunda mitad del año, o sea que después del receso de invierno en muchos casos no vuelven al Congreso hasta recién concluidas las elecciones. Y como este año se adelantaron los comicios, el receso que suele darse en el segundo semestre se anticipó.

Sin embargo este dato también contrasta con un antecedente que deja aún más expuesto a este 2009. En 2003 hubo elecciones presidenciales el domingo 27 de abril, o sea durante el primer semestre. Eso afectó obviamente la actividad legislativa, pero no tanto como esta vez. De hecho, en el Senado que habitaba entonces la hoy Presidenta de la Nación hubo ese 2003 -durante los primeros siete meses- nada menos que 14 sesiones. Hubo tiempo incluso para que el entonces jefe de Gabinete diera un informe en esa Cámara.

En la Cámara de Diputados, en tanto, la actividad fue menor que en la Alta, pero superior a la de este año en el mismo Cuerpo. Hubo en ese primer semestre ocho sesiones.

Año por año

A continuación detallaremos la actividad legislativa en el primer semestre durante la última década. En 2008, año no electoral, llegamos al mes de agosto con once sesiones en la Cámara baja, incluida una extraordinaria en febrero.

En el Senado, en tanto, se registraron doce sesiones, entre las que figuró una presentación del jefe de Gabinete: fue la última visita de Alberto Fernández. No contamos, pero también se registró, una Asamblea Legislativa por la visita del presidente del Brasil Inacio Lula Da Silva, en el mes de febrero

En 2007, con dos sesiones durante el período extraordinario, sumaron catorce en total. Entre ellas, hubo una presentación del jefe de Gabinete.

En el Senado, en tanto, hubo diez sesiones durante los primeros siete meses de 2007.

La mayor actividad en la Cámara baja durante la primera parte del año se registró en 2006, con 22 reuniones en el recinto, dos de ellas extraordinarias. En esa cantidad habrá que incluir un informe del jefe de Gabinete.

Tan activo fue ese 2006 en materia legislativa, que también hubo una visita del jefe de Gabinete en la Cámara alta, donde se registraron además 17 sesiones en total (dos extraordinarias). Hubo también una asamblea legislativa por la visita de Michelle Bachelet, presidenta de Chile.

Toda la atención en 2005 se la llevaba el juicio político desarrollado en el Senado contra el entonces juez de la Corte Antonio Boggiano. La Cámara alta se constituyó en Tribunal de Juicio Político en seis oportunidades durante esa primera parte del año y en total se registraron 16 sesiones, dos de ellas durante el verano.

En Diputados, hubo once reuniones, que incluyeron una presentación del jefe de Gabinete.

También el jefe de Gabinete visitó la Cámara baja durante la primera parte del año 2004, cuando se registraron 13 sesiones. En el Senado, en tanto, hubo tiempo para 17 sesiones, dos de ellas en el período extraordinario. Y un dato no menor: dos veces asistió el jefe de Gabinete en ese período, marcando todo un récord para los tiempos que corren en materia de los informes que marcan la Constitución: en tres oportunidades asistió Alberto Fernández al Congreso durante ese período.

Del 2003 ya hablamos, pero ahora entramos en detalles: hubo en Diputados ocho sesiones, dos de ellas en el período extraordinario. En tanto que en el Senado se registraron 14 reuniones (una en febrero). A esa Cámara asistió en ese período el entonces jefe de Gabinete Alfredo Atanasof en una oportunidad, y habrá que sumar dos asambleas legislativas con motivo de la asunción de Néstor Kirchner como presidente de la Nación.

Que se vayan todos

¿Cómo olvidarse del tórrido verano 2001/2002? Los cacerolazos, los cinco presidentes, el ingreso al Parlamento para iniciar un incendio… Ese verano hubo cuatro sesiones en la Cámara baja y cinco en el Senado. También en ese inolvidable enero se registró la asunción de Eduardo Duhalde como presidente de la Nación. En el período ordinario hubo, durante esos primeros siete meses, 13 sesiones en cada cámara. El jefe de Gabinete visitó Diputados en una oportunidad.

En 2001 la Cámara baja registró 16 sesiones, en tanto que la Alta tuvo 19, incluido un informe del jefe de Gabinete. Además, se registró una Asamblea Legislativa por la visita del presidente de Italia, Carlo Azeglio Ciampi.

El 2000 tuvo 18 sesiones en Diputados (dos de ellas extraordinarias) y 16 en el Senado (una en el verano). A esa Cámara se presentó en una oportunidad el jefe de Gabinete y hay que sumar una Asamblea Legislativa en homenaje al presidente chileno Ricardo Lagos.

En 1999, Diputados tuvo 17 sesiones y el Senado 18; en tanto que en 1998, el último año del estudio desarrollado por el Indice de Calidad Legislativa, registró 20 reuniones en la Cámara baja (con dos visitas del jefe de Gabinete), y 19 sesiones en el Senado. Esa Cámara, además, se constituyó una vez en Tribunal de Juicio Político contra el entonces juez Hernán Bernasconi. Además, hubo una Asamblea Legislativa por la histórica visita del presidente sudafricano Nelson Mandela.

Todo tiempo pasado…

Como puede observarse, la cantidad de sesiones suele pasar la decena en ambas cámaras durante la primera parte del año, salvo lo que sucedió en 2003 en Diputados. Y en los años anteriores a la llegada del kirchnerismo al poder, la actividad era bastante superior, acercándose a las dos decenas.

Definida como quedó esta primera parte del año, la duda está en si 2009 marcará también un récord anual en materia de inactividad. Los legisladores dicen que no, que pasadas las elecciones y el receso de vacaciones de invierno la actividad será retomada con nuevos bríos, pero los antecedentes no permiten albergar mejores expectativas. El Congreso ha sido siempre muy permeable a los dictados de este Poder Ejecutivo en particular en cuanto a las directivas de sesionar o no. Y bien se sabe que en 2003 y 2005, por ejemplo, se ordenó no sesionar a la espera del recambio legislativo.

Así como en 2007 y este mismo año, en vísperas de los comicios, el oficialismo dispuso no sesionar a los efectos de que no pudieran ser usados los recintos como tribuna política de la oposición.

Las dudas respecto a los tiempos por venir apuntan al hecho de que el oficialismo congelaría el Parlamento si pudiera hacerlo, cuestión de no ofrecer un flanco donde la oposición pueda pegar. Pero esto no puede extenderse en el tiempo y -lo que es peor para el FpV- después del 10 de diciembre el mapa legislativo será sustancialmente más adverso. ¿2009 marcará todo un récord en materia de inactividad? Por lo pronto, la cantidad de sesiones que suman los primeros siete meses de este año y el pasado en Diputados son casi la mitad de las del muy activo 2006. Todo un símbolo.

A continuación, detallamos la cantidad de sesiones que a esta altura del año hubo en ambas cámaras en la última década:

Cámara de Diputados

2009: 3 sesiones

2008: 11 sesiones

2007: 14 sesiones

2006: 22 sesiones

2005: 11 sesiones

2004: 13 sesiones

2003: 8 sesiones

2002:17 sesiones

2001: 18 sesiones

2000: 18 sesiones

1999: 17 sesiones

1998:20 sesiones

Cámara de Senadores

2009: 5 sesiones

2008: 12 sesiones

2007: 10 sesiones

2006: 17 sesiones

2005: 161 sesiones

2004: 17 sesiones

2003: 14 sesiones

2002:18 sesiones

2001: 19 sesiones

2000: 16 sesiones

1999: 18 sesiones

1998:19 sesiones